21/05/2021 00:05 - A 211 aos de la histrica Semana de Mayo

21 de mayo. La Plaza, Los Infernales y un mensaje para Cisneros

En la vspera del Cabildo Abierto del lunes 22, en la calle se haca sentir la demanda popular de cambios. La chispa que se har fuego en mitad de la Plaza ya era imposible de detener. Tlam repasa el da a da de la Semana de Mayo en dilogo con el historiador Norberto Galasso. Hasta que salga el sol del 25, que viene asomando.

Por Daniel Giarone

"Revolución de Mayo", la obra del pintor catalán Francisco Fortuny.
"Revolucin de Mayo", la obra del pintor cataln Francisco Fortuny.

El Virrey Cisneros haba comprometido un Cabildo Abierto para el 22 de mayo. El Virrey Cisneros, a travs del Cabildo, haba hecho la lista de los vecinos que participaran en l. El Virrey Cisneros, a travs de la imprenta de los Nios Expsitos, haba mandado a hacer las invitaciones. Pero al Virrey Cisneros nadie le crea demasiado. Y cuando uno no cree, se junta en la Plaza. Entre otras cosas, para saber de qu se trata.

Al menos esto es lo sucede en Buenos Aires. O lo que ocurre desde aquel da hasta hoy. Porque en la Plaza de la Victoria, hoy Plaza de Mayo, los muchachos de La Legin Infernal que encabezan French y Beruti no crean que Cisneros fuera a renunciar.

Entonces, a eso de las nueve de la maana, se juntaron en la Plaza de la Victoria y se dieron una vueltita por el Cabildo, donde los cabildantes departan sobre los problemas de la ciudad y acerca de otras cosas sin importancia.

El Virrey Baltasar Hidalgo de Cisneros, apodado "El Sordo".
El Virrey Baltasar Hidalgo de Cisneros, apodado "El Sordo".

La Legin Infernal se le llamaba a lo que hoy diramos activistas, los militantes, quienes tienen una importancia fundamental en el contacto con la gente y quienes, en los momentos decisivos, son lo que promueven la accin popular”, explica a Tlam el historiador Norberto Galasso.

Y abunda: “Eran los hombres que venan con nuevas ideas a conmover el sosiego y la paz de la dominacin. De ah que se los calificara como ‘infernales’, por las nuevas ideas que portaban. Del mismo modo que generalmente se ha tratado de denigrar todo aquello que implicara la subversion del orden constituido”.

Entonces Los Infernales, en un nmero aproximado de 600, armados con pistolas y puales y portando retratos de Fernando VII, se juntan en la Plaza de la Victoria y caminan hasta el Cabildo, que como ya dijimos estaba en otra cosa. Una vez all dicen que si no se hace el Cabildo Abierto va a tronar el escarmiento. Y si no se va Cisneros tambin.

Recin cuando el sndico Leiva puso la cara y comprometi la realizacin del cnclave previsto para el da siguiente los nimos se apaciguaron un poco. Y an un poco ms cuando el jefe del regimiento de Patricios, Cornelio Saavedra, confi a los infernales el apoyo militar a la causa patriota.

Una Plaza para la Victoria

El pueblo no sólo quiere saber de qué se trata sino que también exige cambios. (Ilustración de Rep).
El pueblo no slo quiere saber de qu se trata sino que tambin exige cambios. (Ilustracin de Rep).

Cuando los cabildantes retomaron sus morosas y burocrticas rutinas lo hicieron con dos certezas que, a ms de uno, le habr causado escozor: 1) a partir del 22 de mayo las cosas difcilmente volveran a ser lo que eran; 2) La Plaza, esa plaza que era el corazn de la Gran Aldea, estaba llamada a ser escenario de grandes gestas, que la salpicaran de alegras y tristezas por lo menos durante ms de 200 aos (as de avisados estaban algunos).

Cmo era Buenos Aires en 1810? En “Los mitos de la historia argentina”, Felipe Pigna, anota: “Ir de shopping llevaba muy poco tiempo. Bastaba atravesar la Plaza de la Victoria y recorrer la Recova, donde estaban los puestos de los ‘bandoleros’, como se llamaba entonces a los merceros, frente a una doble fila de negocios de ropa y novedades. Esto daba cierto margen para la vida nocturna, que tena en las tertulias su expresin ms elegante”.

“En la Plaza de la Victoria haba negocios, en lo que despus se llam La Recova”, relata Galasso, quien detalla que “era un lugar donde se mova en general la gente de lo que hoy diramos clase media, aunque no exista como tal en aquel entonces, ya que era una sociedad en formacin”.

En la Plaza de la Victoria el historiador detalla que estaban tambin “quienes realizaban las tareas ms populares, como el aguatero, el sereno, el cartero, etc., adems de aquel comercio limitado y restringido que se ubicaba principalmente en las calles y en los alrededores”.

“Una vez a la semana -narra Pigna- ‘la parte ms sana del vecindario’, como defina el Cabildo a sus miembros, es decir, los propietarios porteos, concurra al teatro para asistir a paquetas veladas de pera y disfrutar de las obras de teatro de Lavardn”.

Ser a partir del 21 de mayo que aquel cielo comenzar a acercarse rpidamente al infierno y todo lo que suceda “sobre las tablas” cambiar de escenario, para trasladarse al corazn mismo de la Plaza.

De la Plaza al Cabildo y del Cabildo a la Plaza

El escudo de la ciudad de Buenos Aires, detrás del sillón que ocupara Cisneros y, luego Cornelio Saavedra. (Foto de Lara Sartor/Télam).
El escudo de la ciudad de Buenos Aires, detrs del silln que ocupara Cisneros y, luego Cornelio Saavedra. (Foto de Lara Sartor/Tlam).

“El Excmo. Cabildo convoca Vd. para que se sirva asistir, precisamente maana 22 del corriente, las nueve, sin etiqueta alguna, y en clase de vecino, al cabildo abierto que con avenencia del Excmo. Sr. Virrey ha acordado celebrar; debiendo manifestar esta esquela las tropas que guarnecern las avenidas de esta plaza, para que se le permita pasar libremente”.

As deca la invitacin que Cisneros y el Cabildo haban mandado a repartir el 21 de mayo y que estaba destinada, en principio, a los vecinos promientes de la ciudad. Pero ya dijimos que el diablo haba metido la cola y el encargado de la impresin, Agustn Donado, un infernal como cualquier otro, imprimi muchas ms de las ordenadas para repartirlas entre los criollos, a los que los chisperos de la revolucin franquaeran el paso el da siguiente.

Galasso dice que “se estaban haciendo algunas trampitas”. “El Virrey convoca para el da 22 especialmente a los sectores acomodados y que podan responderle. Sin embargo, desde la Imprenta de los Nios Expsitos se imprimen invitaciones por dems, en un nmero mayor al que pretenda Cisneros”.

“Esto da lugar -explica- a que haya un ingreso de sectores populares al Cabildo Abierto. A tal punto que despus el Virrey, cuando manda el informe a Espaa, dice que se vot a gusto de la chusma, refirindose a sectores marginales, sin representatividad social suficiente”.

Segn el ensayista, “esto fue lo que hizo posible una votacin a favor de las nuevas ideas, porque sino el Cabildo era manejado por el Virrey. Se convirti as en un Cabildo Abierto, con presencia del pueblo”. Entones la historia, comenzar a escribirse con maysculas.


Agradecemos al Museo Nacional del Cabildo de Buenos Aires y la Revolucin de Mayo.
(Sitio web: cabildonacional.cultura.gob.ar)


La previa del Cabildo Abierto (Pakapaka)