08/05/2021 opinin

El tiempo y las vctimas

A les nies abusades, el crimen les detiene el tiempo. Les presenta una nueva manera de contar los minutos, horas, das, meses, y aos.La evolucin del derecho y muy especialmente de la psicologapermiti que el tradicional almanaque de los victimarios, signado en esta materia por una impunidad prescriptiva que ofende, fuera reemplazado por el tiempo de las vctimas.

Por Carlos Rozanski*

Los calendarios y relojes tradicionales nos marcan fechas y horas que se suelen corresponder con las convenciones sobre los sistemas de medicin. Sin embargo, diversos hechos humanos pueden alterar esas precisiones modificndolas curiosamente. Es interesante efectuar una breve comparacin entre dos criaturas vivientes que ayuda a comprender esas modificaciones de la subjetividad.

As, los animales, han sido dotados de una agresividad denominada benigna y que es eminentemente defensiva, biolgicamente adaptativa y que, como tal, est al servicio de la vida. El objetivo de esa agresin defensiva no es el placer de destruir sino la conservacin de la vida. Una vez alcanzado el objetivo, la agresin y sus equivalentes emocionales desaparecen.

Hay otro tipo de agresin, maligna, que no es derivada de instintos animales y no sirve para la supervivencia fisiolgica. Esta agresin es exclusivamente humana y hace del hombre el nico ser viviente capaz de matar, torturar y aniquilar a individuos de su propia especie sin ningn provecho racional biolgico ni material.

En esa diferencia radica la razn de dos formas tan diversas de relacionarse con el mundo.

El animal lo hace mediante mecanismos instintivamente determinados. El ser humano, en cambio, lo hace a travs de un proceso de asimilacin (adquiriendo y asimilando objetos) y relacionndose con otras personas y consigo mismo (proceso de socializacin). Esa necesidad de vivir en comunidad lo obliga a organizarse a travs de normas que regulan su conducta.

Es por eso que la inmensa mayora de ellos son obedientes de las leyes, al menos de las que sancionan las conductas criminales ms graves.

Sin embargo, hay individuos que no estn dispuestos a resignar ninguna de sus tendencias agresivas y buscan satisfacer sus deseos emocionales y materiales sin tener en cuenta los daos que esa criminal satisfaccin ocasiona.

En el caso del abuso sexual en las infancias, los perpetradores integran el sector delictivo menos dispuesto a resignar sus brutales tendencias y al mismo tiempo aquel que mayor dao genera a sus vctimas. Daos que las acompaarn a lo largo de sus vidas pero que podrn ser atemperados de acuerdo al acompaamiento, comprensin y escucha respetuosa que la comunidad brinde a les nies que han padecido semejante vulneracin.

Durante siglos, la humanidad mir para otro lado ante los abusos sexuales a nies y adolescentes. La afirmacin de que "los chicos mienten", era suficiente para frenar cualquier intento de investigacin o eventual sancin. Ms recientemente, esa descalificacin se extendi a las madres protectoras, as como a les profesionales que asisten a las vctimas.

La evolucin del derecho y muy especialmente de la psicologa, no slo demostr la falsedad y tendenciosidad de esas descalificaciones, sino que puso en crisis el significado del concepto tradicional de calendario y reloj transmitido respecto de este tema en las universidades, tanto de derecho como de ciencias sociales no jurdicas.

A les nies abusades, el crimen les detiene el tiempo. Les presenta una nueva manera de contar los minutos, horas, das, meses, y aos. Se les genera un nuevo calendario que irn transitando como puedan y que ser relativo a la ayuda que reciban de la comunidad en la que viven.

La evolucin disciplinar sealada permiti que el tradicional almanaque de los victimarios, signado en esta materia por una impunidad prescriptiva que ofende, fuera reemplazado por el tiempo de las vctimas.

De ese modo, que 40 aos despus de los hechos, la justicia de la provincia del Chaco, haya decidido que el calendario vivencial de les nies es el que debe orientar los tiempos del derecho, es ya un triunfo de lo justo.

Rosala, Beln y todas las vctimas que han sufrido atropellos, al fin estn arropadas por una justicia que logra comprenderlas y protegerlas como nuestras leyes mandan.



*Ex juez de Cmara Federal