07/05/2021 21:10 - Esteros del Iber

Un paseo por arroyos, pantanos e islas flotantes, en bote y caballo por el mayor humedal argentino

Caminatas entre juncales con el agua sobre los tobillos, un paseo en lancha entre islas flotantes, observacin de fauna y traslado en canoa trineo tirada por caballos son los principales componentes de un circuito de naturaleza en los Esteros del Iber, que incluye mate cocido y tortas fritas en un refugio tradicional, tambin apto para pernoctar.

Por Gustavo Espeche Ortiz

Crédito: Matías Rebak - Fundación Rewilding
Crdito: Matas Rebak - Fundacin Rewilding


El agua domina todo en esa inmensidad cubierta de verde, con poca tierra firme y muchos "embalsados", o islas flotantes que albergan familias de carpinchos, solitarios ciervos de los pantanos y numerosos yacars overos, entre otras especies autctonas.

Esta experiencia de contacto directo con la naturaleza y la cultura local, de la mano de guas expertos y menchos -gauchos correntinos- es una de las opciones para los turistas que ingresan por el Portal Carambola, el acceso ms occidental a esta reserva natural, vecino a la localidad de Concepcin del Yaguaret Cor.

El agua est presente en arroyos, ros y lagunas u oculta entre la vegetacin, ya que los Esteros son el mayor humedal de Argentina, con unas 750.000 hectreas que conforman los parques Nacional y Provincial Iber, ms otras 25.000 a incorporar a la parte federal.

El paseo comienza con una caminata desde el cmping Carambolita -donde hay quinchos y parrillas de uso gratuito y se puede pernoctar- que se extiende 1,5 kilmetros hasta Puerto Juli Cue, donde se aborda la primera lancha.

El tramo a pie es sobrevolado por la avifauna tpica, con grandes aves como garzas, cigueas, bigus, chajs, cuervillos y caranchos, y otras pequeas y giles, como martn pescador, pecho amarillo, carpinteros, teros comunes y reales y lavanderas, que ante el ruido de los pasos o las voces surgen de a uno o en bandadas de entre la vegetacin.

Una pasarela de madera de unos 200 metros comunica la tierra firme del cmping con el terrapln que lleva al embarcadero, sobre un gran pastizal bajo el cual hay ms de un metro de agua, y desde donde se pueden ver algunos mamferos, como carpinchos de cerca y ciervos de los pantanos, a la distancia, adems de los recientemente recuperados y liberados pecares de collar.

Portal Carambola
Portal Carambola


En Puerto Juli Cue se aborda una lancha, que recorre el arroyo Carambola, al mando de uno de los guas que acompa a Tlam en el paseo, Alfredo, alias "Keneke", quien explic que slo pueden navegar quienes practican canotaje o pescadores, con motores de hasta 40 hp, y se controla que los traslados no alteren el ambiente natural.

El circuito se hace por agua, en jurisdiccin el Parque Provincial Iber, y en una zona terrestre que lo bordea, administrada an por la fundacin Rewilding Argentina, que don las 150.000 hectreas del Parque Nacional Iber, y donar esta superficie cuando termine de ponerla en valor en lo turstico y ambiental.

La lancha avanza con suavidad y se acerca a los embalsados, donde pjaros de variados colores saltan entre juncos, pajas coloradas y camalotes, y los yacars duermen al sol u observan desde los charcos con slo sus ojos asomando en la superficie.

Keneke recomienda a avistadores de aves y fotgrafos de fauna mantener el mayor silencio para no espantar a las presas de la caza fotogrfica, y por ello a veces para el motor y mueve la lancha con la "pala" -una largusima tacuara bamb de unos tres metros-, al empujarla contra el fondo, como es tradicional en la zona.

Al desembarcar sobre un margen del arroyo pide que los viajeros se descalcen o utilicen calzado sumergible, porque all comienza el trekking hmedo, de varios cientos de metros con el agua hasta la pantorrilla por un pequeo surco desmalezado entre los pajonales.

El fondo de arena o fino lodo es suave, lo mismo que la tierna vegetacin que no molesta a quienes deciden ir "en patas" como los lugareos; el agua transparente permite ver huellas de mamferos o aves zancudas que caminaron por el lugar, y el gua aclara que all no entran yacars, y que si lo hicieran no hay peligro porque huyen de los humanos.

La caminata culmina en el refugio Lechuza Cua, donde hay un enorme timb que se eleva ms de diez metros sobre la vegetacin baja y arbustiva, junto a una habitacin para dormir en catre, una cocina y un "bao seco", donde se procesa con aserrn los desechos orgnicos.

Crédito: Matías Rebak - Fundación Rewilding
Crdito: Matas Rebak - Fundacin Rewilding


Todo est construido al estilo tradicional, con bloques de juncos secos para las paredes y paja colorada en los techos, tirantes de madera del lugar y tacuaras guaz, con pisos de tierra.

Bajo el alero, el gaucho Juan Aguirre amasa la harina para el chipa cuerito (un tipo de torta frita) y el mencho Mingo valos, que se expresa casi siempre en guaran, las fre, para ofrecerlas a los visitantes con mate cocido cuando el sol comienza a declinar y todo se vuelve amarillento, salvo el cielo que se torna rojizo.

Luego llevan a los turistas por el baado hasta un punto llamado Puesto Felipe, donde comienza el traslado en canoas trineo, tiradas por caballos, en medio del bullicio de los pjaros que cantan a la oracin, mientras el cielo se desangra en el horizonte.

Los jinetes parecen sombras que se recortan sobre el poniente y los botes se deslizan suavemente bajo un enjambre de mosquitos que a veces se vuelve nube y justifica la recomendacin de llevar repelente.

Consultado sobre el esfuerzo del animal, Aguirre seal que es mucho menos que lo que se les exige en cualquier estancia en los trabajos rurales y que gastan muy poco de su energa en estos paseos.

En algunos tramos ms profundos los caballos avanzan casi a nado y los gauchos empujan los botes con las tacuara guaz, a las cuales agregan una horqueta en una punta para que no resbale ni se entierre en el fondo.

El paseo termina ya en noche cerrada, en un punto que slo los gauchos pueden ubicar, y tras una breve caminata se llega al punto de partida en el cmping.