02/05/2021 07:40 - anlisis

El extremismo islmico, ms vivo que nunca a diez aos de la muerte de Ben Laden

Al Qaeda sigue inspirando y asesorando a grupos yihadistas de todo el mundo, mientras que sus competidores del Estado Islmico resurgen en varios pases y aumentan su presencia en otros. En tanto, decenas de nuevas organizaciones armadas chiitas aparecieron en Medio Oriente y el norte de frica.

Por Francisco Alccer

"Es un gran día para Estados Unidos. El mundo es más seguro y mejor a causa de la muerte de Osama Ben Laden", dijo Obama aquella noche.
"Es un gran da para Estados Unidos. El mundo es ms seguro y mejor a causa de la muerte de Osama Ben Laden", dijo Obama aquella noche.

Una dcada despus de que Estados Unidos matara a Osama Ben Laden y augurara "un mundo ms seguro", el islamismo radical goza de excelente salud, y Washington ha sido derrotado en Afganistn en la batalla ms ambiciosa de la "guerra al terrorismo" que lanz para atrapar al lder de Al Qaeda y acabar con el extremismo islmico.

Aun diezmada y con un nuevo liderazgo, Al Qaeda sigue inspirando y asesorando a grupos yihadistas de todo el mundo, mientras que sus competidores del Estado Islmico (EI), declarados "derrotados" en 2019, estn resurgiendo en Irak y Siria y aumentando su presencia en Afganistn, Pakistn y frica.

Y eso solo en lo que atae al fundamentalismo de la rama sunnita de los musulmanes.

Decenas de nuevas organizaciones armadas chiitas surgieron en aos recientes en Medio Oriente y el norte de frica, as como muchas otras sunnitas.

Los yihadistas son hoy, de manera indisputable, muchos ms que hace dos dcadas


Y ya no es solo la lucha contra Occidente el fin al que se disponen, sino tambin, y cada vez ms, a la guerra soterrada que, a travs de esos grupos, libran los mximos referentes estatales teocrticos de esas ramas del islam histricamente enfrentadas: la repblica chiita de Irn y la monarqua sunnita de Arabia Saudita.

La invasin estadounidense de Irak, la guerra entre el Gobierno de Siria e islamistas sunnitas y las revoluciones de la primavera rabe extremaron una enemistad que ya tena siglos cuando el presidente estadounidense Barack Obama anunci, el 2 de mayo de 2011, que fuerzas especiales haban matado al saudita Ben Laden en Pakistn.

"Es un gran da para Estados Unidos. El mundo es ms seguro y mejor a causa de la muerte de Osama Ben Laden", dijo Obama aquella noche en la Casa Blanca.

Desde entonces, cientos de miles de personas han muerto en Siria, en la revuelta islamista contra Muammar Kaddafi en Libia o la guerra de Yemen entre Arabia Saudita y rebeldes islamistas chiitas, as como en atentados del EI o Al Qaeda en Estados Unidos, Irak, Afganistn, Pakistn, India y numerosos pases de Europa y frica.

Occidente gastó miles de millones de dólares para tratar de derrotar al islamismo radical.
Occidente gast miles de millones de dlares para tratar de derrotar al islamismo radical.

Decenas de millones de personas tuvieron que dejar sus casas en Siria, Irak, Yemen, Afganistn, Pakistn o Nigeria, y en 2015 ms de 1 milln de esos refugiados de guerra se lanz en barcazas al Mediterrneo para intentar llegar a Europa y huir de la letal coctelera de pobreza y yihadismo agitada por potencias regionales y mundiales.

Luego de los ataques del 11 de septiembre de 2001 cometidos por Al Qaeda en EEUU contra las Torres Gemelas y el Pentgono (11-S), Occidente gast miles de millones de dlares para tratar de derrotar al islamismo radical; pero los yihadistas son hoy, de manera indisputable, muchos ms que hace dos dcadas.


Afganistn

Y el presidente estadounidense, Joe Biden, quien planea celebrar el 20 aniversario de los ataques del 11-S retirando las tropas de Afganistn, no solo no podr cantar victoria, sino que adems deber disimular lo que a todas luces es una derrota en la guerra lanzada justamente para forzar a los islamistas talibanes a entregarle a Ben Laden.

Tras la muerte de decenas de miles de afganos y de 2.442 soldados estadounidenses en 20 aos de conflicto, la retirada sin gloria de EEUU y la OTAN deja a los talibanes en control de la mitad de Afganistn, y a Occidente tratando de convencerlos a ellos y al Gobierno afgano de que firmen la paz porque ninguno puede derrotar al otro.

El mejor escenario es hoy un Gobierno de unidad con participacin de los talibanes, y el peor un fracaso del dilogo y que el pas abra un nuevo captulo de su eterna guerra civil.

El mejor escenario es hoy un Gobierno de unidad con participación de los talibanes, y el peor un fracaso del diálogo y que el país abra un nuevo capítulo de su eterna guerra civil.
El mejor escenario es hoy un Gobierno de unidad con participacin de los talibanes, y el peor un fracaso del dilogo y que el pas abra un nuevo captulo de su eterna guerra civil.


Adaptacin

Mientras tanto, Al Qaeda ha ido adaptndose a las nuevas realidades.

Luego del asesinato de Ben Laden, su histrico lugarteniente egipcio Ayman al-Zawahiri pas a liderar la cpula de la red, que se transform ms bien en una "junta de asesores" que promueve su ideologa y recluta y asiste a yihadistas sunnitas de todo el mundo.

"Al Qaeda central es una sombra de lo que era. Con Zawahiri, bsicamente ha tercerizado sus operaciones desde el Magreb a Somalia y Afganistn, pasando por Siria e Irak", dijo Barak Mendelsohn, experto en extremismo de la Universidad de Haverford, de Pensilvania, EEUU, a la agencia de noticias AFP.

"Al Qaeda central es una sombra de lo que era"


Barak Mendelsohn, experto en extremismo

En 2014, uno de estos grupos inspirados en Al Qaeda, el ahora EI, tras romper con Al-Zawahiri, aprovech el caos de la guerra en Siria y conquist gran parte del pas y del vecino Irak, proclamando un "califato" desde donde tram decenas de atentados en pases de Europa movilizados para combatirlo junto a EEUU.

Atacado por aire y tierra, el EI perdi sus territorios en Siria e Irak a fines de 2018 e inicios de 2019, y su lder, Abu Bakr al-Baghdadi, se inmol con explosivos al verse acorralado por fuerzas estadounidenses en una vivienda en el norte de Siria el 27 de octubre de 2019.

Pero el EI est volviendo lenta, sigilosamente.

Irak report un aumento de ataques del grupo en 2020, as como de su capacidad de reclutamiento.

Especialistas han advertido que en Irak y Siria se mantienen las condiciones que hacen prosperar al EI: falta de servicios bsicos, desempleo, corrupcin, caos de seguridad, tensiones sectarias que explotar, fronteras porosas, riqueza de recursos para expoliar.



Siria

En Siria, que el mes pasado cumpli diez aos en guerra, la situacin sigue inestable, aunque el Gobierno, aliado con Rusia e Irn, haya recuperado la mayor parte del territorio.

La guerra siria exacerb la rivalidad entre chiitas y sunnitas que ya haba agravado el derrocamiento por EEUU del Gobierno sunnita iraqu de Saddam Hussein y su reemplazo por otro chiita en 2003, que alter el equilibrio estratgico de la regin.

El Gobierno chiita alawita sirio sum a su bando al grupo islamista chiita libans Hezbollah y a decenas de milicias islamistas chiitas sirias e iraques.

En el otro bando, EEEUU termin apoyando en Siria -como la OTAN en Libia- a rebeldes islamistas sunnitas, alindose a la misma ideologa que se supona iba a eliminar su "guerra al terrorismo" y cerrando el crculo iniciado por la CIA y Arabia Saudita cuando financiaron a Ben Laden en 1980 para combatir a los soviticos en Afganistn.