30/04/2021 19:39 - Mendoza

El Can del Atuel propone variados climas, suelos y paisajes para un tour siempre de ida

Ubicado en el sur de Mendoza ofrece, en sus ms de 50 kilmetros, la posibilidad de recorrerlo desde cualquiera de sus extremos sin desandar el camino, en un circuito cerrado que se puede concretar en el da.

Cañón del Atuel, Mendoza.
Can del Atuel, Mendoza.


El Can del Atuel, en el sur de Mendoza, ofrece al turista caractersticas nicas en este tipo de formaciones, como la variedad de colores y paisajes en sus ms de 50 kilmetros y la posibilidad de recorrerlo desde cualquiera de sus extremos sin desandar el camino, en un circuito cerrado que se puede concretar en el da.

El recorrido se extiende sobre el curso del ro Atuel, con un desnivel de 500 metros desde la Villa El Nihuil hasta Valle Grande, cerca de la ciudad de San Rafael, base ideal para iniciar las salidas desde cualquiera de esos puntos.

La zona alta del Can es yerma y desrtica, el ro es slo un hilo de agua o est ausente entre paredones de cientos de metros y tiene numerosas geoformas; en la baja, el torrente celeste y espumoso, bordeado de verde, corre con fuerza y hay mucha presencia humana.

El trayecto que efectu Tlam fue desde El Nihuil, porque demanda menos esfuerzo del motor y consumo de combustible, por suaves pendientes de las rutas nacional 144 y provincial 180, a diferencia de las abruptas subidas que impone la otra opcin.



Este camino pasa por una verde zona de chacras y a unos 50 kilmetros de San Rafael sube la sinuosa, rocosa y pintoresca Cuesta de los Terneros, que tiene un mirador a 1.000 metros de altitud que deja ver, casi en el horizonte sur de la extensa planicie ocre de pastos secos, una gran rajadura oscura en la tierra, que es el extremo ms alto del can.

Luego la ruta baja en una rpida recta hasta la llanura y pronto se llega a Villa El Nihuil, con el lago del mismo nombre y el Parque Volcnico La Payunia como teln de fondo, tras la otra costa.

El gua del recorrido, Jorge Royn, de la Cmara de Turismo de San Rafael, coment que el espejo de agua es de 9.600 hectreas y los lugareos lo llaman "nuestro pequeo mar".

En un puente sobre el ro est el Kilmetro 0 del Can del Atuel y all comienza un descenso por un camino de ripio, polvoriento, cruzado por cortaderas y salpicado de piedras sueltas, que es la ruta provincial 173.


El can es producto de la erosin del ro sobre una formacin precmbrica de 250 y 400 millones de aos de antigedad.


A poco de salir, la Garganta del Diablo, al borde de una explanada natural llamada el Mirador de la Virgen, deja ver la inmensidad y profundidad del can, con un fino curso de agua y pequeas piletas donde abrevan aves zancudas y rapaces.

Muy cerca, sobre un despeadero de bordes filosos y tonos rojizos cortado a pico, est el mirador Paso de las Cabras, al que se llega por un estrecho y escarpado sendero imposible para vehculos, salvo cuatriciclos o motos.

El can es producto de la erosin del ro sobre una formacin precmbrica de 250 y 400 millones de aos de antigedad, que junto a la actividad volcnica, vientos y lluvias gener ese corredor con precipicios y rocas gigantescas de variados colores y curiosas formas.



Pero la diversidad del paisaje actual no es obra de la naturaleza sino del hombre, que tom el agua del ro en la zona alta para generar electricidad y regar viedos, olivares y otros cultivos, y el Atuel corre entubado desde El Nihuil hasta la represa de Valle Grande.

El primer gran descenso es por unos caracoles, con profundos barrancos donde se ven restos de una camioneta accidentada, por lo que Royn destaca la importancia de ir con gua y mejor an con chofer del lugar, ya que es una zona difcil para la conduccin, donde no hay seal de celulares.

En el camino se pasa por tres usinas con sendos lagos artificiales que concentran vegetacin de verde fresco, que se destaca sobre el paisaje rocoso de tonos rojizos y ocres.


Descubriendo geoformas

El Caon alberga numerosas formas lticas que disparan el imaginario popular que les dio diversas denominaciones, coment el gua mientras sealaba un montculo gris que, aseguraba, semeja una manada de elefantes, por lo que lleva ese nombre; muy cerca, una erguida piedra blancuzca es El Bho, y tambin est el Mueco Michelin o El Astronauta.

El cerro Carbonilla es el ms oscuro del can, compuesto por lutitas, entre las que predomina la negra, aunque su mezcla con la pizarra y la calcrea genera variados tonos brunos.

Luego comienza la parte ms colorida y entretenida, con la mayora de sus 200 geoformas, que aparecen en tonos rojos, azulados, plomizos, amarillos o blancos, como Los Ositos Cariosos, El Pingino, El Lagarto y La Abuela, entre muchos otros nombres.


El Caadn Negro o de Los Toboganes, tiene entre sus paredes monumentales unos desniveles naturales de arena lisa donde es posible practicar sandboard.

Unas blandas piedras calizas, en tonos pastel rojizo y amarillo, con vetas verdosas y azuladas, crean una de los mayores conjuntos geomrficos: El Museo de Cera o Castillos Medievales.

El camino sube, atraviesa un tnel y cruza el Atuel sobre la mayor de las cuatro centrales del can, Valle Grande, con su lago de agua verde esmeralda entre altos paredones de hasta 350 metros de altura, dunas y playas de arena clara, con la icnica geoforma El Submarino en el medio.

En el tramo final, sin entubamiento el Atuel corre libre y bordeado de verde tupido de rboles, arbustos y hierbas floridas, en una zona de picnics con emprendimientos gastronmicos y de turismo aventura, en especial de rafting, que se puede practicar cuando las represas liberan el agua necesaria.