27/04/2021 Estados Unidos

Los nuevos inmigrantes, el desafo ms complicado para Biden

El presidente revirti algunas de las polticas migratorias del Gobierno de Donald Trump que ms indignacin causaron.Todos estos cambios solo necesitaban un decreto y voluntad poltica del mandatario, no mucho ms.

Por Mara Laura Carpineta

Biden revirtió algunas de las políticas migratorias
Biden revirti algunas de las polticas migratorias

El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, enfrenta varios frentes urgentes y complejos desde que asumi en enero pasado, pero ninguno desnud tanta falta de planificacin ni puso en cuestin sus promesas de cambio como la llegada de miles de familias migrantes desde Centroamrica y, ms an, un nmero rcord de menores no acompaados.

Biden revirti algunas de las polticas migratorias del Gobierno de Donald Trump que ms indignacin causaron: el veto a ciudadanos de pases musulmanes, la financiacin para expandir el muro fronterizo con Mxico, la ampliacin de los criterios para deportar a inmigrantes y la suspensin del programa de los llamados soadores, jvenes que entraron al pas con sus familias cuando eran nios y perdieron su status legal.

Todos estos cambios solo necesitaban un decreto y voluntad poltica del mandatario, no mucho ms.

Lo que an no modific, en cambio, requiere reformas ms estructurales del sistema migratorio y de la visin de seguridad interior estadounidense que, aunque se acentuaron con Trump, son previos a su Gobierno y atraviesan gestiones tanto demcratas como republicanas.

Biden cumpli con su promesa de enviar al Congreso un proyecto de reforma migratoria para abrir un camino de legalizacin para ms de 10 millones de extranjeros que hace aos viven en el pas


Por ejemplo, Biden cumpli con su promesa de enviar al Congreso un proyecto de reforma migratoria para abrir un camino de legalizacin para ms de 10 millones de extranjeros que hace aos viven en el pas, pero an no jug fuerte en el Poder Legislativo para conseguir los votos que claramente an no tiene y que ni su exjefe Barack Obama o el antecesor republicano de ste ltimo, George Bush, pudieron reunir.

Otro ejemplo es la separacin de las familias de inmigrantes arrestadas por ingresar o vivir en el pas sin papeles y la detencin de menores de edad.

Biden firm varios decretos para terminar con la separacin de las familias inmigrantes, cre un equipo dedicado a reunificarlas y exceptu a los menores de su poltica de continuidad de detencin y deportacin de todos aquellos extranjeros sin papeles que representan "un riesgo alto de salud pblica" en la zona fronteriza.

Para la oposicin y sus detractores, fueron esas polticas las que provocaron en marzo el mayor nmero de llegadas en una dcada a la frontera: 170.000 personas; para organizaciones civiles y el oficialismo, en cambio, fue una tormenta perfecta alimentada principalmente por la destruccin causada por los ltimos huracanes, las recientes sequas y las crisis econmica y sanitarias provocadas por la pandemia de coronavirus en Centroamrica.

La urgencia de cientos de miles de familias de escaparse no se ha reducido
La urgencia de cientos de miles de familias de escaparse no se ha reducido


La desesperacin que provoc esta combinacin de factores, especialmente en los tres pases ms pobres y violentos de Centroamrica -Honduras, El Salvador y Guatemala- sumada a la promesa de Biden de no tratar a los menores como lo hizo su antecesor, provocaron otro rcord en la frontera estadounidense: slo en marzo pasado, la Patrulla Fronteriza encontr a 18.663 nios que cruzaron sin padres o familiares.

Las imgenes de nuevos centros migratorios con cientos de nios y jvenes acostados uno al lado del otro cubiertos con frazadas de aluminio sacudieron al sector ms progresista de la base electoral de Biden y dieron letra a una oposicin paralizada por la unidad mostrada hasta ahora por los demcratas en el Congreso.

No pocas voces ya creen haber encontrado la primera crisis en el Gobierno de Biden, quien enfocado en controlar la pandemia y conseguir una recuperacin econmica sostenida, vena anotndose sucesivas victorias.

El problema es real y no es la primera vez que desafa a un Gobierno con un discurso basado en la integracin y los derechos humanos.

Cada vez que esto sucede expone una poltica de Estado: los flujos migratorios en la frontera son entendidos como un problema de seguridad nacional, y las nicas opciones que los gobernantes parecen tener sobre la mesa son reformas legislativas cada 10 o 20 aos para legalizar a millones que ya estn integrados, ayuda financiera a los pases de orgenes para que ellos pongan trabas y frenen las salidas, y un sistema masivo de detencin, procesamiento y deportacin.

Biden, que ya present su proyecto de reforma migratoria, no ha dado seales de buscar cambiar realmente el sistema de detencin de migrantes -como le pidieron algunos referentes del ala progresista de su partido- y le encarg a su vicepresidenta, Kamala Harris, su primera misin sensible y posiblemente de alto impacto: atacar las causas de la inmigracin en Centroamrica.

No es descabellado pensar que Biden tiene en mente una reedicin de su Alianza para la Prosperidad, la iniciativa que negoci y acord como vicepresidente en 2015 para entregar 750 millones de dlares a Honduras, El Salvador y Guatemala, los integrantes del llamado Tringulo Norte en Centroamrica.

Biden firm varios decretos para terminar con la separacin de las familias inmigrantes y cre un equipo dedicado a reunificarlas


El argumento de Biden entonces fue que ese dinero sera utilizado para hacer reformas estructurales que mejoraran la vida de la gente y, por ende, redujeran la necesidad de escapar en busca de un futuro digno.

La situacin hoy en esos pases no es mejor que en 2015 y la urgencia de cientos de miles de familias de escaparse no se ha reducido.

Sin embargo, como candidato Biden propuso algo muy similar pero ms grande: un nuevo paquete de ayuda de 4.000 millones de dlares a lo largo de cuatro aos. Ya en el Gobierno, sus funcionarios aclararon que esta vez la asistencia estar condicionada a la aprobacin y cumplimiento de estrictas leyes anticorrupcin.

Pero el problema no es solo que los Gobiernos de Honduras, El Salvador y Guatemala estn atravesados por una corrupcin estructural, como denuncian opositores y organizaciones civiles locales.

Sus polticas sociales y econmicas no estn orientadas a beneficiar a los sectores desesperados por emigrar, modificando, por ejemplo, sus sistemas tributarios regresivos o reorientado el gasto pblico para priorizar una redistribucin de los ingresos por encima del pago de la deuda externa, como es el caso de El Salvador.