25/04/2021 JUSTICIA

El excapelln que da misas en Italia y es requerido por delitos de lesa humanidad en Argentina

Se trata del cura taloargentino Franco Reverberi que presenci sesiones de tortura en un centro clandestino de San Rafael, Mendoza, para quien la Justicia mendocina acaba de cursar por segunda vez un pedido de extradicin.

Por Leonardo Castillo

Juicio de lesa humanidad en Mendoza, donde surgieron los crímenes del sacerdote que está en Italia.
Juicio de lesa humanidad en Mendoza, donde surgieron los crmenes del sacerdote que est en Italia.

El sacerdote catlico Franco Reverberi Boschi presenci sesiones de tortura en el centro clandestino de detencin ilegal de Casa Departamental, que funcion en la localidad mendocina de San Rafael durante la ltima dictadura militar, "con una pistola enfundada bajo uno de sus hombros y una biblia en su mano derecha", segn denuncian vctimas que estuvieron en ese lugar.

En base a esos testimonios, la justicia federal de Mendoza curs por segunda vez un pedido de extradicin contra este religioso, que reside desde hace diez aos en Sorbolo, un pueblo de 9.000 habitantes ubicado en la provincia de Parma, Italia, donde naci hace 83 aos.

Al da de hoy, este antiguo capelln del Escuadrn de Exploracin de Montaa VIII del Ejrcito con asiento en San Rafael oficia misas en la parroquia de Santi Faustino y Giovita, donde disfruta de su condicin de ciudadano italiano.



La participacin de Reverberi con los delitos perpetrados durante la represin ilegal qued expuesta en el primer juicio de lesa humanidad que se realiz en San Rafael y Mendoza durante 2010.

Al menos cinco personas declararon haber visto al sacerdote en Casa Departamental cuando se llevaban a cabo sesiones de tortura, a las que asista como un espectador privilegiado, sin aplicar tormentos sobre los detenidos.

Los testimonios

"Se paseaba con vestido de pantaln negro, camisa y cuello duro. Iba con una pistola enfundada en una sobaquera y llevaba una biblia en la mano. Nos deca que nos debamos arrepentir y colaborar con los militares que nos torturaban", seal en declaraciones a Tlam Roberto Flores, un exmilitante de la Juventud Peronista (JP) que entre abril y octubre de 1976 estuvo cautivo en Casa Departamental.

Franco Reverberi.
Franco Reverberi.
Flores, un pintor de obra que reside en San Rafael, brind el mismo testimonio hace 11 aos, cuando declar ante un Tribunal Federal en el debate de un juicio oral y pblico, al igual que Sergio Chaqui, Hugo Riera, ngel Di Cesare y Mario Bracamonte.

En base a esos testimonios, el Ministerio Pblico Fiscal solicit que Reverberi fuera citado a indagatoria, un pedido que el juez Eduardo Puigdngolas autoriz el 10 de agosto de 2011.

Pero tres meses antes, el sacerdote sali del pas con rumbo a Italia, la patria que dej a los 11 aos junto a su familia que emigr a Argentina tras la Segunda Guerra Mundial.

Reverberi aleg que no poda volver a responder ante la justicia por "problemas cardacos" y la fiscala federal de San Rafael decidi solicitar su extradicin en 2012.



Al obstaculizar el proceso para someterse a una indagatoria, el sacerdote fue incluido en la lista de buscados de la organizacin Interpol, pero un ao despus, un Tribunal de Bologna rechaz la solicitud de la Justicia argentina.

Pero un cambio en el Cdigo Penal de Italia, que incorpor el delito de tortura, impuls a la Asamblea Permanente de Derechos Humanos (APDH) de San Rafael a presentar un nuevo pedido de extradicin.

"Ese cambio en el cdigo penal italiano permite la doble incriminacin con Argentina por el delito de torturas, y por eso pedimos ante la Fiscala de San Rafael que le d curso de nuevo a la extradicin", seal a Tlam Ricardo Ermili, abogado de la APDH.

En esa solicitud, se incluyeron contra el sacerdote imputaciones por los delitos de homicidio y privacin ilegtima de la libertad.

Los fiscales federales Dante Vega y Pablo Garciarena dieron curso a ese pedido y le imputaron al religioso su participacin en el homicidio del militante de la JP Jos Guillermo Bern, que estuvo cautivo en Casa Departamental y permanece desaparecido.

"Jos estuvo con nosotros, militbamos juntos en el mismo barrio. Lo vimos por ltima vez en Casa Departamental en octubre de 1976. Yo y otros compaeros salimos, pero l sigue desaparecido", apunt Flores.

El segundo pedido de extradicin

El pasado 29 de marzo, el juez Puigdngolas resolvi solicitar un segundo pedido de extradicin contra Reverberi, en base a los fundamentos consignados por la querella de la APDH y el Ministerio Pbico Fiscal, y le solicit a Cancillera que inicie el trmite para que el sacerdote comparezca ante los Tribunales argentinos.

"Lo vi (a Reverberi) en Casa Departamental por lo menos cuatro veces. Una vez nos hicieron limpiar el piso arrastrndonos con nuestros cuerpos desnudos por el piso en una noche de inverno. Siempre vena con dos o tres ms, entre las 2 y las 3 de la madrugada. Era el 9 de julio del '76, nos golpearon y torturaron toda la tarde y l estuvo viendo todo, vestido de militar", le cont a esta agencia Mario Bracamonte, otro militante de la JP que estuvo detenido en Casa Departamental.

La respuesta del sacerdote

Desde su Sorbolo natal, el religioso niega las acusaciones y alega que el Ejrcito lo design capelln en 1980 y que no estuvo en el centro clandestino en el cual lo ubican varios testigos.

Mientras, el excapelln da misas por streaming debido a la imposibilidad de los fieles de acercarse a los templos ante la persistencia de la pandemia de coronavirus.

"El pecado es tinieblas, muerte y distancia de Dios. Convirtmonos y pidamos perdn al Seor. Antes ramos tinieblas, ahora debemos ser la luz del Seor", predic Reverberi desde el plpito en una de esas ceremonia virtuales, segn public El Salto, un medio digital espaol.

En enero pasado, ese medio difundi una extensa nota sobre el cura y otros dos acusados de delitos de lesa humanidad que estn prfugos en Italia: el argentino Carlos Malatto y el uruguayo Jorge Nstor Troccoli.

"A esta altura, la verdad, no quiero que vaya preso. Quiero que enfrente la Justicia y diga todo lo que sabe. Que cuente qu les pas a nuestros compaeros", subray Bracamonte sobre Reverberi y su deseo de justicia.