18/04/2021 LITERATURA

Iair Kon: "La libertad y todo lo bueno siempre parecen estar en otro lado"

En su segunda novela el autor construye una historia en la que el pasado, el presente y el futuro se funden y el aislamiento se convierte en un modo de proteger y protegerse.

Por Eva Marabotto

Iair Kon es documentalista, periodista, docente y publicó dos novelas.
Iair Kon es documentalista, periodista, docente y public dos novelas.

El fin de un amor, la imposibilidad del dilogo y la necesidad de la huida permanente son los temas que tejen la trama de "Ficus", una novela de Iair Kon que funciona tambin como un libro sobre el encierro y el aislamiento en el que el autor juega con distintas temporalidades mientras intenta correr los lmites del lenguaje para borrar las marcas de "una especie de tirana de la historia en la literatura".

La protagonista de la novela de Kon debe permanecer en un departamento prestado porque se ha sometido a un tratamiento mdico y est obligada a guardar distancia respecto de los dems. En ese espacio cerrado su vnculo con el exterior es el narrador, que es su ex pareja. Pero l tiene una vocacin de huida permanente, se siente atrado por aquella avenida de doble mano que le plantea idntica cantidad de opciones: "Te pods internar en la ciudad o huir a toda velocidad de ella", postula.

Sin embargo, la accin no transcurre solamente entre las cuatro paredes de aquel departamento de Saavedra sino que, se ramifican como la planta que le da nombre a al novela en el tiempo y el espacio y recorre los lugares donde han vivido juntos: Pars, Nueva York, la casa donde vieron crecer a sus hijos.

Iair Kon es escritor, traductor y documentalista. Da clases en la Universidad de Buenos Aires y en la Enerc. Su primera novela fue “Tren elctrico”.

Lo que sigue son los tramos principales de la conversacin que el autor mantuvo con Tlam sobre su decisin de experimentar los lmites del tiempo y el lenguaje en su novela, y la experiencia de contar el final del amor.

-Tlam: De algn modo, la pandemia resignific y le dio actualidad al aislamiento que sufre la protagonista femenina de tu novela…

-Iair Kon: S. Pero la diferencia es que ella tiene su propio aislamiento, un aislamiento individual. Ahora estamos en un aislamiento colectivo. Lo que tenemos que hacer todos en el caso de Clara es una verdadera excepcin y ah el peligro para ella no son los dems sino que ella para los otros. Esa es una gran diferencia con lo que nos pasa ahora, porque el peligro parecera estar afuera. Entonces si uno sale se expone a ese peligro. En el caso de Clara es ella la que est radioactiva y podra poner en riesgo a los dems. Aunque claro que el peligro se puede leer en ambas direcciones, como un modo de protegerse pero tambin, por lo menos para el narrador, el peligro lo representa ella.

-T.: La enfermedad de Clara puede leerse como una metfora de la amputacin y la devastacin que genera el fin del amor.

-I.K.: En realidad, yo no pienso en trminos de metfora porque me parece que eso se da con el proceso de la lectura. Creo que el sentido se produce en la relacin entre dos trminos y que estos textos tienen distintas lecturas posibles. La enfermedad de Clara es algo concreto. Aunque es verdad que da lugar a varias lecturas. Puede ser visto como un sntoma del fin del amor de modo individual pero tambin como proceso colectivo, como algo que sucede contemporneamente.

-T.: Frente a la necesidad de afrontar la despedida, el narrador tiene una pulsin por la huida, pero destaca que es una constante en l, que es una especie de “huidor serial” de otras relaciones pasadas y futuras. Esa fuga es posible?

-I:K.: No. Es imposible porque no se puede huir del deseo. En realidad el narrador quiere huir de una situacin concreta que le impide concretar su deseo. El problema es que l no sabe cul es su deseo y entonces, necesita huir. Huir permanentemente. Necesita estar escapando todo el tiempo del encierro en el que l mismo se mete. Y para huir de ese encierro, se convierte en un huidor serial, porque se mete probablemente siempre en situaciones similares.

Creo que es un poco lo que nos pasa a todos cuando no terminamos de identificar exactamente el deseo. Pero, en realidad, nunca terminamos de identificar el deseo y ah vienen todas las vueltas que damos para poder ir en busca de algo ms claro. Me parece que siempre estamos en ese camino: por ms vericuetos que demos, siempre estamos en una misma direccin.

-T.: Esa necesidad de huida permanente genera una oposicin entre el adentro y el afuera, la idea de que la libertad est en otro lado…

-I.K.: La libertad y todo lo bueno siempre parecen estar en otro lado y eso me parece que tiene que ver con lo que nos pasa. Creo que es un fenmeno que se percibe de manera bastante contempornea. aunque quizs antes pasaba lo mismo. Uno puede hablar en este momento, con un poco ms de certeza de la percepcin que tiene del presente. Es lo que sucede respecto de las expectativas y el choque enorme que se produce con la realidad.

Esta distancia entre la expectativa y la realidad produce frustracin. Me parece que es lo que determina ese impulso que tiene el personaje de buscar siempre algo mejor, como si lo mejor siempre estuviera mirando para otro lado, lejos, en otra parte, sin posibilidad de ver, o al menos de ver de manera autntica, qu hay al lado.

Ficus, una historia sobre el fin del amor.
Ficus, una historia sobre el fin del amor.
-T.: En la presentacin de la novela precisaste que te habas planteado el desafo de experimentar con el tiempo, por eso estn presentes en ella las relaciones pasadas, presentes y futuras del protagonista.

-I.K.: Hay una ruptura de la temporalidad y eso para m es importante en trminos de la construccin narrativa. Tiene que ver con esto que sucede dentro de la cabeza de cualquiera respecto de las temporalidades. Uno no se arma su propia historia de manera cronolgica. Uno la tiene en la cabeza antes de volcarla al discurso y esa historia est desordenada. Hay algo en el texto, como un fluir de la conciencia, que tiene que ver con esas temporalidades que van y vienen.

Por otra parte, hay una voluntad narrativa que tiene que ver con intentar romper con cierto lmite del lenguaje y de la lengua. Barthes deca que en la lengua hay obligaciones molestas que nos restringen en cierta libertad narrativa. El se refera a que en el francs no existe el neutro y eso obliga a crear vericuetos y estrategias para intentar aproximarse a algo que la lengua no te da.

Hay muchos autores que intentan romper los lmites de la lengua con distintas estrategias. Joyce rompe los lmites de su propia lengua para construir un lenguaje propio. Ac lo hace Osvaldo Lamborghini. Otros utilizan otras estrategias que tienen que ver ya no con subvertir el orden mismo de la lengua sino con manipularla de modo que produzca diferentes sentidos. Ah uno habla de la metforas o de humor que permite romper tambin esa fijacin, esa estructura rgida que tiene la lengua.

-T.: Cmo sucede eso en “Ficus”?

-I.K.: Est en el intento por romper con esa temporalidad lineal que tiene cualquier historia porque hay una especie de tirana de la historia en la literatura. Es romper con cierta solemnidad de la construccin narrativa. Me propuse que no la hubiera, si bien hay una progresin, hay una temporalidad fsica de ese mismo encierro, al mismo tiempo me interesaba quebrar e intentar manipular la temporalidad de modo que eso no fuera algo lineal.

Tambin tiene que ver con una percepcin que tengo de algo que sucede en la literatura que es la solemnidad. Hace poco lea una nota sobre Hanif Kureishi que hablaba de cmo rompa l con cierta solemnidad de la literatura de tradicin victoriana en Inglaterra, imponiendo un nuevo lenguaje, intentando correrse de esos lmites. Esa para m es la solemnidad que suele atravesar la literatura y que en un punto , siento que me apresa. Y por algn lado necesito romperla.

-T.: En ese plan de romper con reglas y solemnidades, en esa convivencia forzada entre dos personajes no existe el dilogo, ni la comunicacin.

-I.K.: La novela tiene que ver un poco con eso, con la imposibilidad de comunicarse. Con la imposibilidad de establecer un dilogo en los trminos de reconocimiento del otro. Lo que termina sucediendo es que el dilogo son las construcciones interiores del narrador sobre lo que Clara podra decir son especulaciones. Nunca se detiene a escucharla realmente.

Una mudanza para escribir


Durante la entrevista con Tlam, Kon pide disculpas por una tos persistente. Cuenta que es el nico estadio del coronavirus ya que est aislado desde que su hija menor dio positivo. Sin embargo, durante el proceso de escritura de “Ficus”, el autor recurri a una “estada” de escritura en la casa de otra autora: Raquel Robles.

-T.: Esa necesidad de buscar otro espacio tambin se dio en vos, durante la escritura de la novela...

-S. Fui a la casa de Raquel Robles en Parque Patricios. Yo creo que nos pasa a todos, estamos como encerrados en nosotros mismos. Yo doy clases de periodismo en la UBA y una de las cosas que digo siempre es que ningn texto puede ser entregado sin la lectura de otro. Hay un dilogo que se tiene que establecer con el texto ms all de uno. Por eso necesitamos dialogar o, por lo menos, tener la presencia de un otro que nos permita confrontar o cotejarnos.
Lo que me pas es que en un punto me senta encerrado. Estaba en una especie de laberinto del que no poda salir y el cambio geogrfico, pero tambin la proximidad de una lectora y una escritora como Raquel que no intervino ms que escuchndome por momentos, para m fue una especie de salvacin.

-T.: Qu es el “Ficus” del ttulo, una referencia, un testigo que est all en la vereda del espacio que habita Clara?

-I.K.: Aqu tambin hay algo que tiene que ver con la comunicacin y es ese dilogo que establece el narrador con el ficus. Esa planta es una mirada exterior, por la que l siente no s si respeto pero si coercin. Es una mirada exterior que en un punto tambin lo est juzgando. Incluso puede ser una especie de alter ego ese ficus tambin. Y al mismo tiempo, est esta cuestin de lo que sucede, con el ficus mismo que es ese poder destructor que tiene hacia abajo. Uno puede leerlo como poder destructor pero al mismo tiempo el poder de afirmacin, de estar bien parado, pero diseminado sin importar lo que haya. Y hacia arriba todo lo bueno, todas las ramificaciones posibles con sus nudos.

-T.: Junto al concepto de huida est la necesidad de evocar ciertos lugares...

-I.K.: Ah se puede encontrar un punto de encuentro de lo que sucede con el confinamiento de la pandemia. Algo que sucede en el encierro, que es la necesidad de salir, y la posibilidad est en la memoria o en la imaginacin. Por algn lado sals, pero tambin hay salidas que estn ms en la mente que en otro lado. Est esa nostalgia de un mundo idlico, de algo que pareca perfecto y a lo que ya no se puede volver. Y eso inevitablemente est fuera de ese departamento.



etiquetas