17/04/2021 literatura

Los cuentos completos de Piglia: ms de cinco dcadas de trabajo conjetural sobre vida y ficcin

Guillermo Schavelzon, Mara Pia Lpez, Guillermo Saavedra y Luisa Fernndez analizan la obra de Ricardo Piglia a partir de la publicacin de todos sus cuentos en un libro revisado, compilado y decidido por el gran autor argentino antes de su muerte.

Por Emilia Racciatti

"Cuentos completos" de Piglia, editados por Anagrama.
"Cuentos completos" de Piglia, editados por Anagrama.
Hasta poco antes de morir, el escritor Ricardo Piglia se encarg de compilar, diagramar y reordenar toda su obra cuentstica, ms de 50 aos de ficciones breves que son parte de las "instrucciones para el futuro" que leg a sus colaboradores, dentro de un personalsimo plan de publicaciones que se concreta ahora con el ttulo de "Cuentos completos" y a lo largo de 800 pginas despliega el mapa de las relaciones conjeturales entre vida y ficcin que atravesaron su obra y sus das.

Escritor, crtico, profesor y sobre todo lector, Piglia (Adrogu, 1941-Buenos Aires, 2017) dice en la nota fechada en abril de 2016 que acompaa esta edicin de Anagrama que en varias de sus novelas ha incorporado relatos y que decidi incluirlos en este libro porque su idea del cuento ha ido cambiando con los aos. De esta manera, relata que empez escribiendo cuentos de 5000 palabras pero despus se encontr buscando formas en las que los procedimientos fueran ms abiertos.

La concrecin de este trabajo, que llev adelante pese a los efectos de la esclerosis lateral amiotrfica (ELA) que le fue diagnosticada en 2014, tuvo dos aliadas: Beba Egua, su mujer, que se ocup de facilitar los medios para garantizar la continuidad de su escritura travs de Tobii -un hardware que permite escribir con la mirada- y Luisa Fernndez, quien ley con l, escuch y transcribi los dictados de Piglia.

 Luisa Fernández, quien leyó con él, escuchó y transcribió los dictados de Piglia.
Luisa Fernndez, quien ley con l, escuch y transcribi los dictados de Piglia.
"La vida y la obra en el caso de Piglia vienen juntas. No slo desde la enfermedad, sino desde aquella noche en que se sent a escribir un diario en medio de la mudanza. 'Nos vamos pasado maana' se lee en el diario. Su obra es el registro de hasta dnde puede llegar un hombre siendo fiel a su estilo, a su deseo que es la literatura. Una decisin que tom a los 17 aos y que configur su mundo, su modo de vivir y que reivindic hasta el da de su muerte: vivir para escribir, escribir para vivir", cuenta Fernndez desde Mxico, pas que dej para instalarse en la Argentina a cursar una maestra cuando conoci al autor de "Plata quemada".

La idea de reunir los cuentos, dice Fernndez, fue para Piglia "la posibilidad de tener un registro de las variaciones, pero tambin de
Fernández y Piglia, en pleno proceso.
Fernndez y Piglia, en pleno proceso.
aquello que se repite como mana, o mejor como gesto" y reconoce estar "muy entusiasmada con esta edicin porque, leda con los otros trabajos de crtica, lo que encontramos es un modo de leer, el registro de cmo un sujeto llega a ser un escritor y cmo va dejando ncleos narrativos que permiten al lector imaginar otras historias".

Guillermo Schavelzon, que se define como su agente literario y su amigo, firma un texto al final del libro en el que habla de las "instrucciones para el futuro" que dej el escritor acerca de qu obras dejaba terminadas y en qu orden deban ir publicndose: el tercer volumen de "Los diarios de Emilio Renzi", "Un da en la vida"; la edicin corregida y ampliada de sus conversaciones con Juan Jos Saer, "Por un relato futuro"; el volumen de cuentos policiales "Los casos del comisario Croce"; y esta recopilacin.

"Piglia trabaj con total lucidez hasta el ltimo da, expresndose con mucho esfuerzo y paciencia a travs del Tobii, el programa de escritura visual que Beba, su mujer, haba podido conseguir en Chile, porque en Argentina no se venda. Ricardo miraba fijo una letra, y esta apareca en pantalla. Una palabra, un prrafo, era un esfuerzo agotador, pero l estaba sentado frente a la pantalla diez horas por da. As iba haciendo correcciones e indicaciones a lo que su asistente, Luisa Fernandez ("su musa mexicana", dice en los diarios) le iba leyendo", repasa Schavelzon desde Barcelona.

El crtico, editor y poeta Guillermo Saavedra dice que su primer encuentro con el universo de Piglia fue al leer su novela "Respiracin artificial". Aos ms tarde recuerda un caf inicial que inaugur un vnculo de amistad. Considera que su obra "se caracteriza por haber desplegado una y otra vez ciertas preocupaciones bsicas: qu significa narrar? qu tienen de diferentes la narracin literaria y los actos narrativos que todos llevamos a cabo en la vida? qu relacin guarda la literatura con otras esferas de la cultura y de la vida poltica y social?".

"Piglia ha ido dando diferentes respuestas, tanto en sus ficciones como en sus no menos relevantes ensayos y entrevistas. Y lo ms admirable es que esas respuestas han sido siempre provisorias, conjeturales, porque tena plena conciencia de que cancelar esos asuntos con respuestas definitivas habra sido equivalente a cancelar la literatura misma"

Guillermo Saavedra


Para Saavedra, "el estilo -ese rasgo distintivo y a la vez inasible de todo escritor que, en ms de una ocasin, Piglia prefiri denominar 'el tono' o 'la voz'- era una preocupacin tangencial pero, al mismo tiempo, central de su trabajo literario" y afirma que "no es el mismo en sus novelas que en sus cuentos. En las novelas, el estilo es el resultado de mltiples operaciones, de cruces entre diversos registros y distintas voces, llegando a crear, en el caso de 'La ciudad ausente', una estructura en abismo donde el aparato ficcional atribuida a una realidad 'exterior' y la mquina narrativa intrnseca a la novela se confunden hasta el vrtigo".

En cambio apunta que "en sus cuentos, el estilo surge de una economa extrema en la forma de narrar, de una suerte de tica de la discrecin que tiene como modelos a grandes maestros del gnero como Chjov, Hemingway y Onetti. Es un permanente ejercicio de la omisin, de la elipsis, un trabajo sutil de ocultamiento de lo esencial que, paradjicamente, al sernos retaceado, acaba por brillar por su perfecta ausencia", manifiesta.

"La lectura de sus cuentos, recorridos por algunos de los grandes asuntos que caracterizan la obra de Roberto Arlt, que Piglia analiz como nadie -la delacin, la traicin, el acto gratuito, la conspiracin-, nos produce simultneamente fascinacin y perplejidad. Porque la causalidad ltima, la explicacin de lo que se ha narrado, se resiste a hacerse visible. En este sentido, es tambin heredero de las ejemplares reflexiones de Benjamin sobre el relato, incluidas en su clebre ensayo 'El narrador': hay relato, no para explicar un hecho, sino para exponer la inquietante evidencia de su inexplicabilidad", analiza.

 María Pia López trabajó con el escritor en la Televisión Pública.
Mara Pia Lpez trabaj con el escritor en la Televisin Pblica.
La sociloga y ensayista Mara Pia Lpez trabaj con el escritor en la preparacin de las clases que dict en la Televisin Pblica, "Borges por Piglia" y "Escenas de la novela argentina", y destaca sus diarios como su gran obra porque es donde "buscaba en ese ejercicio de la ficcin la capacidad de tomar todos registros, todos los gneros y todas las inteligencias (la sensible, la de la crtica) para construir y buscar algo del orden de la perfeccin cuentstica. l construye narraciones todo el tiempo, pequeas narraciones, pequeas piezas que va incrustando y ese es su estilo, el ir a buscar todo y al mismo tiempo condensarlo en forma de narracin".

La ex directora del Museo del Libro y de la Lengua sostiene que en sus diarios construye algo que siempre la conmovi de su crtica que es "la capacidad de intervenir las hiptesis crticas relatando cuentos al interior de ellas" y ejemplifica: "Uno puede leer 'El ltimo lector' y ver que es una coleccin de cuentos. Digo esto porque no se pueden clasificar los cuadernos o memorias pero son ficciones, ejercicios de la crtica y reflexiones polticas. Tienen una edad de escritura difcil de situar porque estn escritos en su momento pero tambin estn escritos en el momento en que estn reledos y seleccionados y repensados por Ricardo en los ltimos aos o sea que ese gnero imposible".

"Dira que son una novela construida con todos estos afluentes que nos obliga a pensar la singularidad del estatuto de la ficcin en Ricardo"

Mara Pa Lpez


 Piglia (Adrogué, 1941-Buenos Aires, 2017)
Piglia (Adrogu, 1941-Buenos Aires, 2017)


En esa lnea, Schavelzon asevera que "Piglia haca ficcin con sus ensayos, y ensayos en su ficcin, lo que inclua lo que pareca ser autobiogrfico" y seala que "todo el mundo dice que Emilio Renzi es su segundo nombre y su segundo apellido, cuando no es as. Renzi es un homenaje y un reconocimiento a su abuelo, cuya importancia destaca en el tomo uno de los Diarios".

"De la misma manera, fecha treinta aos comentarios sobre la enfermedad, que obviamente corresponden a la ltima etapa de su vida. Yo dira, usando trminos muy poco acadmicos, que esa es la magia de la obra de Ricardo Piglia"

Guillermo Schavelzon


Esta edicin, que rene desde "Los casos del comisario Croce" hasta las narraciones de "Prisin perpetua" y los textos de "Cuentos morales", permite leer a Ricardo Emilio Piglia Renzi desde su pasin por el arte de la narrar como una forma de invencin que permite advertir la contingencia de la vida.

Mara Pia Lpez destaca la capacidad de Piglia de situarse en una conversacin en estricta igualdad

Mara Pia Lpez trabaj con Ricardo Piglia en la preparacin de las clases que dict en la Televisin Pblica, "Borges por Piglia" y "Escenas de la novela argentina", como as tambin en la adaptacin que dirigi de "Los siete locos" y "Los lanzallamas", de Roberto Arlt, para una serie del mismo canal, en lo que fue su incursin en el formato televisivo dejando uno de los programas ms celebrados de los ltimos tiempos.

López es ensayista, docente y escritora y en ese momento dirigía el Museo del Libro y de la Lengua, institución que depende de la Biblioteca Nacional
Lpez es ensayista, docente y escritora y en ese momento diriga el Museo del Libro y de la Lengua, institucin que depende de la Biblioteca Nacional
Pero el primer encuentro cara a cara fue anterior ,"en una situacin muy amistosa, en un almuerzo en la casa de Len Rozitchner cuando todava no haba vuelto a vivir a la Argentina", en referencia a su estada en Estados Unidos mientras dictaba clases en la Universidad de Princeton. Despus hubo reencuentros varios en la Biblioteca Nacional cuando Horacio Gonzlez era el director y "Ricardo empez a ser invitado a conversar y pensar proyectos juntos".

"Lo que me sorprendi desde el vamos fue una afabilidad y una capacidad de crear lazos amistosos y situarse en una conversacin con las otras personas en trminos de una estricta igualdad que siempre fue muy estimulante. Recuerdo muchas conversaciones tanto en la direccin de la Biblioteca Nacional como en un bar que en ese momento se llamaba El bar del lector o Macedonio Fernndez, que est en la plaza del lector en la Biblioteca, donde tenamos reuniones donde se iban pensando cosas", cuenta Lpez a Tlam.

"Lo digo con cierta imprecisin porque fueron apareciendo en una conversacin en la que entraba y sala gente y participaban compaeros de la Biblioteca"

Mara Pa Lpez


As aparecen nombres como los de Alejandro Montalbn, Gabriel Reches, Ezequiel Grimson, Martn Bonavetti, Javier Trimboli, Mara Rosa Menna y Ximena Talento que participaban en esas conversaciones.

Las clases de los ciclos "Escenas de la novela argentina" y "Borges por Piglia" fueron una produccin de la TV Pblica y la Biblioteca Nacional, se emitieron inicialmente en 2012 y 2013 pero pueden verse hoy en YouTube y son una oportunidad de reencuentro con el gran escritor pero tambin profesor y lector que fue Piglia, la demostracin de que los tres roles eran indisociables.

El trabajo de esas clases tuvo su continuidad en la adaptacin de "Los siete locos" y "Lanzallamas" y ah -recuerda Lpez- "fue fundamental Ricardo porque condujo el proceso, la definicin de temas, guiones, con qu guionistas se iba a trabajar".

"Para poder realizar ese trabajo sostuvimos durante mucho tiempo una reunin quincenal de revisin de lo que se iba haciendo y las decisiones que se iban tomando tanto en trminos histricos, estticos y fundamentalmente de guiones", detalla y cuenta que "Piglia no solo se ocupaba por el modo en que aparece el texto sino tambin por todo ese conjunto de tramas, de dimensiones que hacen a la elaboracin de una traduccin como es el pasaje a la televisin y, en ese sentido, tena un gran dilogo con el director, con Fernando Spiner y tambin con Ana Piterbarg, la codirectora".

La ensayista define ese tiempo como "potente y dramtico" porque si bien reconoce que "Ricardo estaba muy entusiasmado con ese proceso a la vez, en la misma temporalidad, iba avanzando su enfermedad con lo cual bamos conversando mientras l iba advirtiendo las secuelas y consecuencias de la enfermedad".