17/04/2021 Entrevista

Jos Salem: "Los colores iluminan la escritura, son un complemento del sentido"

"Donde la vida nos lleve", el nuevo libro del escritor, agrega tonalidades a la literatura local dividiendo los relatos en "Azul", "Rojo" y "Ocre" segn la tonalidad dominante de cada una de las historias. Al miedo de la hoja blanca Salem la colma de colores y formas.

Por Carlos Daniel Aletto

"Como lector de mi propio libro, noto un ir constante de los personajes hacia el pasado"
"Como lector de mi propio libro, noto un ir constante de los personajes hacia el pasado"

El libro "Donde la vida nos lleve", del escritor y abogado argentino Jos Salem, no solo se inscribe con cierta comodidad dentro de la larga tradicin del cuento rioplatense sino que agrega colores a la literatura local dividiendo los relatos en "Azul", "Rojo" y "Ocre" segn la tonalidad dominante de cada una de las historias que conforman un complejo juego de espejos, dobles y simetras que se reflejan en la trama de cada pieza.

Los cuentos de Salem se abren con una historia de mellizos ("Un nudo en la garganta") donde Juan y ngel tienen conductas diferentes frente al mundo, discrepancias que se acentan frente al accidente en el que mueren sus padres y que terminarn siendo extremadas (e irreconciliables) en la crisis argentina del 2001. Este cuento pertenece al grupo "Azul", el cual terminar con la cfrasis de un sueo surrealista que tie de este color toda la primera parte del libro, como si fuese un homenaje a Pablo Picasso.

En el color "Rojo" los cuentos son dominados por la violencia. En "Filomena Vargas o Llueve en todas partes" la sororidad con otra mujer de distinta clase social construye su doppelgnger con un final sangriento. En "Feliz cumpleaos", la dictadura argentina tiene un peso central en la historia y en "El alma de las cosas" una particular reconstruccin de un crimen no resuelto termina asombrando al hijo/detective protagonista.

La seccin "Ocre" tiene entre sus cuatro cuentos uno central: "Una sensacin de fuego inminente". En un momento el protagonista de este relato, quien ha viajado al sur y siente placer al descubrir la soledad deseada, se ve en la obligacin de opinar sobre una pintura donde el rojo de las butacas de un teatro vaco marca el contraste de los ocres del escenario.

Una clave de lectura: el protagonista nunca haba pintado nada pero a partir de ese momento se convierte en un pintor. Salem con su escritura hace lo mismo: al miedo de la hoja blanca la colma de colores y formas. Como resultado de esa experiencia aparece esta muestra de arte, este libro de cuentos.

"Creo que la historia no est detrs sino debajo nuestro; que estamos parados sobre nuestra historia, es nuestra base, sobre la que nos apoyamos y podemos proyectarnos"

Jos Salem

Salem alterna su residencia entre Buenos Aires y Pars, naci en la capital argentina en 1959. Escribi tres novelas que permanecen inditas: dos en espaol "Cuarenta y nueve das bajo la niebla" y "Cristales en los ojos" y una en francs: "La imprudencia del inconsciente". Estudi "Lengua y civilizacin francesa" en la Sorbona, Historia del arte en la Fundacin del Museo Nacional de Bellas Artes y tambin hizo talleres literarios con el escritor Juan Martini.

-Tlam: Hay en tus cuentos una marca deliberada en la reconstruccin del pasado familiar?
-Jos Salem: No, no hay nada deliberado. Es cierto que, ya como lector de mi propio libro, noto eso que decs: un ir constante de los personajes hacia el pasado, la vuelta a hechos que los han marcado. Ese viaje, en el proceso de escritura, ha sido totalmente inconsciente.

La memoria de la infancia es bastante difusa y, como toda memoria, selectiva. En los cuentos, son esas circunstancias que, como faros desde la distancia temporal, siguen iluminando a cada personaje, no s si lo determinan pero s lo condicionan. Son como mojones que todos tenemos en nuestras vidas; los hay buenos y otros que no lo son. Volver a la infancia, a la familia, les da la posibilidad de comprenderse, de construirse y reconstruirse. Ese ir hacia atrs implica para los personajes abrevar en sus races, sus fuentes. En esa mirada no hay nada de autobiogrfico salvo las sensaciones: no cuento experiencias personales pero la intensidad de los sentimientos la tuve que haber tenido.

" 'Filomena Vargas..' exhibe lo que se sabe pero que algunos tratan de esconder: la violencia no es patrimonio de una clase social determinada"

Jos Salem

-T.: Cmo aparecen los colores de tus cuentos en relacin con la escritura?
-J. S.: Los colores son importantes y mucho. Traducimos el color del cielo cuando nos despertamos cada maana -y eso hasta puede influir en nuestro nimo-, elegimos con qu colores vestirnos, solemos describir situaciones valindonos de ellos -"se puso colorado", "la cosa est verde"-, admiramos los colores de la naturaleza.

En relacin con la escritura, los colores la iluminan, son un complemento del sentido y de la musicalidad que debe tener cada frase. Me parece que cada uno de los cuentos tambin tiene una tonalidad predominante; en el caso, roja, azul u ocre. Ms all de ser cuentos muy diferentes entre s por las temticas, al terminar de escribirlos percib una tonalidad subyacente que me sugiri agruparlos por compatibilidad cromtica, y as lo hice.

-T.: Hay un juego de historias simtricas en las que se reflejan los personajes?
-J. S.: Es muy probable. Yo mismo no me pongo de acuerdo: por momentos veo esa simetra de la que hablan, por momentos no tanto. Edgardo Scott, al comentar el libro, lo describi como "una oscura galera de espejos".

En sntesis, se podra decir que los personajes estn entre la simetra y el reflejo. Los veo como esos espejos de los parques de diversiones que deforman un poco la imagen: te engordan, adelgazan, estilizan... S, creo que entre ellos hay algo de eso, una especie de simetra distorsionada.


-T.: Cmo ves la historia argentina inserta en la literatura, en general, y en tu escritura, en particular?
-J. S.: Es imposible abstraerse de la historia del pas. Es parte de nuestra cultura, moldea constantemente nuestra idiosincrasia. Es comn decir que, como la historia es el pasado, est detrs. No estoy de acuerdo. Creo que la historia no est detrs sino debajo nuestro; que estamos parados sobre nuestra historia, es nuestra base, sobre la que nos apoyamos y podemos proyectarnos.

Yo no escribo historia ni autobiografa, que sera una suerte de historia personal; al menos, "Donde la vida nos lleva" no lo es. Pero eso no quita que cuando lo escrib -y cuando escribo en general-, algunas vivencias personales y la historia de mi pas broten, se cuelen por los intersticios de las frases; as, hay una referencia a la funesta dcada del setenta y a los desgraciados hechos de diciembre de 2001.

Creo que en la literatura, en general, an en la ficcin, aparecen guios constantes a la historia, a veces explcitos, otras solapados.

Ligado a eso, pero desde otra perspectiva, escrib una novela, no publicada an, que narra los cuarenta y nueve das que dur la primera invasin inglesa en Buenos Aires. Si bien tuve que hacer una larga investigacin para situarme en la poca (qu se coma, cmo se vesta, cmo era la arquitectura de la ciudad, cules eran las costumbres en general) y hay referencias a hechos histricos concretos, la historia me ha servido de medio para pintar algunas caractersticas que hoy tenemos los argentinos -especialmente los porteos-, que tal vez nos definan, y que ya existan en 1806. Es una trama ficcional, por supuesto, pero con un trasfondo histrico. Cuenta cmo era la vida de una familia de origen espaol afincada en Buenos Aires, cmo en la misma haba diferentes posturas frente a lo que estaba sucediendo. Lo que pasa en esa familia, todas sus alegras y tristezas, bien podra pasar en cualquier familia de nuestros das. Evidentemente, lo que hoy somos como pas encuentra sus races, o alguna explicacin, en lo que fuimos entonces.

-T.: La violencia social y la familiar, la de gneros tambin son otra marca, sobre todo en la seccin "Rojo"?
-J. S.: S, as como la historia se col en algunos relatos, con mucha ms intensidad aparece la violencia que nos inunda. La violencia social aparece en "El protector" y la familiar en "El alma de las cosas". Lamentablemente, en el mundo en general -y en el pas, en particular- la violencia no cesa de aumentar. La derivada de los delitos, de las injusticias sociales y la de gnero que siempre existi pero que hoy, como sociedad, nos permitimos mirar ms de frente. Ligado a la violencia de gnero, uno de los relatos del libro, "Filomena Vargas o Llueve en todas partes", lo escrib hace ms de diez aos cuando apenas se hablaba del movimiento MeToo; ms all del flagelo de la violencia, el cuento exhibe -o pretender hacerlo- lo que se sabe pero que algunos tratan de esconder: la violencia no es patrimonio de una clase social determinada, est dispersa por toda la sociedad. Adems, no debemos olvidar que la violencia no es solo fsica: la violencia moral hace no menos estragos; y lo peor de ella es que es ms disimulable, ms ocultable y, por eso, pasa ms desapercibida.