15/04/2021 Entrevista

Milanesio: "El destape no pudo y no quiso cuestionar el machismo ni la heterosexualidad hegemnica"

En su libro "El destape", la historiadora Natalia Milanesio aborda el fenmeno cultural que se dio en la Argentina con la irrupcin en los 80 de imgenes y narrativas sexuales explcitas prohibidas por la dictadura militar.

Por Claudia Lorenzn


En su libro "El destape", la historiadora Natalia Milanesio aborda el fenmeno cultural que se dio en la Argentina con la irrupcin en los 80 de imgenes y narrativas sexuales explcitas prohibidas por la dictadura militar y analiza la complejidad de esa manifestacin que, si bien por un lado permiti el debate sobre el derecho al disfrute de los cuerpos, en su faceta meditica continu estigmatizando a las minoras sexuales y cristalizando modelos discriminatorios hacia las mujeres.


El libro, editado por Siglo XXI, presenta un anlisis minucioso de ese fenmeno de "sexualizacin de la sociedad y la cultura argentinas" con la apertura democrtica, a partir de la investigacin de programas periodsticos, cartas de lectores, pelculas, y debates hacia el interior de las organizaciones de gays y lesbianas, que dieron lugar a discusiones sobre "derechos y bienestar en salud".

En dilogo con Tlam, Milanesio, profesora en la Universidad de Houston e investigadora sobre peronismo, consumo y problemticas de gnero, consider que este fenmeno sembr el terreno para abrir, en la actualidad, el debate y la conciencia sobre el aborto legal y la violencia contra las mujeres.

- Tlam: Qu aspectos caracterizaron el llamado destape en Argentina y cmo influy socialmente?

- Natalia Milanesio:
La ltima dictadura militar censur y silenci la sexualidad a distintos niveles. Los desnudos en el cine y en la grfica estaban prohibidos, las sexualidades disidentes eran reprimidas, el erotismo femenino era ignorado. No exista una discusin abierta y honesta sobre el sexo, el cuerpo y el placer. El destape, en cambio, fue la sexualizacin de la sociedad y la cultura
argentinas a partir de 1983 a causa del regreso de la democracia. Fue un fenmeno meditico y cultural que visibiliz con mayor franqueza la discusin sobre sexualidad. Pero tambin hubo "otros destapes": el de las feministas, de las minoras sexuales, de los sexlogos y de los expertos en salud reproductiva y educacin sexual que abrieron discusiones sobre sexualidad centradas en derechos, identidad, bienestar y salud.

La sociedad argentina estaba abierta a estos cambios justamente por el silencio, el pacaterismo y la censura anteriores aunque sectores conservadores y la Iglesia catlica los criticaron duramente. La nueva libertad de creacin y expresin -poder escribir, filmar, debatir sobre sexualidad- fue una manera de experimentar y disfrutar la vida en democracia concretamente. Y tambin lo fue desde el punto de vista de las audiencias, es decir, poder consumir productos culturales con contenido sexual libremente.

- T: De acuerdo a tu anlisis, el destape sexual signific el abordaje de distintos aspectos censurados tanto en los medios de comunicacin como en el cine pero a la vez tuvo como contracara la estigmatizacin de las minoras gays, lesbianas. Cmo evalus ese fenmeno?

- N.M:
El destape no fue igualmente "liberador" en todos los aspectos conectados con la sexualidad. En su faceta meditica y comercial fue un fenmeno heterosexual que silenci otras sexualidades y que tambin las deserotiz. Por ejemplo, el cine de la poca est cargado de erotismo hetero pero no ocurre lo mismo con la representacin de sexualidades alternativas. Las nicas dos pelculas de la poca con historias gay ("Adis, Roberto" y "Otra historia de amor") son extremadamente castas y puritanas y en una de ellas, ni siquiera hay un acercamiento fsico entre los protagonistas. Los personajes de lesbianas, por otro lado, son siempre villanas. Como fenmeno comercial orientado a vender revistas y entradas al cine, el destape no pudo, no supo y no quiso cuestionar el machismo ni la heterosexualidad hegemnica ni contribuir a crear una cultura ms inclusiva y respetuosa de la diferencia.

"En la vida cotidiana, la democracia tampoco represent para las minoras sexuales un cambio automtico: la discriminacin y la persecucin policial siguieron siendo moneda corriente y la razn de la organizacin y movilizacin de estos sectores a partir de los 80s."

Natalia Milanesio


- T: Otro aspecto que analizs es la violencia ejercida desde el cine de la violencia hacia la mujer en ese momento de transicin democrtica. A qu considers que respondi esa conducta que tiene que ver con objetificacin sexual y/o agresin hacia las mujeres?

- N.M:
Durante la dcada del ochenta hay un principio de inclusin de la violencia en los medios (en contra de la censura previa) y fundamentalmente de la erotizacin de la violencia. Un claro ejemplo eran las recurrentes cachetadas de Arnaldo Andr a Luisa Kuliok en "Amo y seor", una telenovela que hubiera sido impensada unos aos atrs. Igualmente, algunos momentos de "No toca botn" naturalizaban el acoso y el maltrato. Por ejemplo cuando (Alberto) Olmedo, en el personaje de psicoanalista, atacaba a Silvia Prez que haca de su secretaria. En el cine, los contenidos de violencia fueron ms duros y explcitos. xitos de taquilla como "Atrapadas" o "Correccional de mujeres", que son dramas carcelarios, incluan golpizas, violaciones y acoso.

Por otro lado, los 80 representaron el primer momento en que las feministas sacan a la calle y visibilizan el tema de la violencia en contra de las mujeres. En noviembre de 1983, Mabel Montoya, una joven promotora de artculos del hogar, salt de un cuarto piso para evitar ser violada por un cliente y luego muri en un hospital. Su muerte dio origen al Tribunal de Violencia Contra la Mujer, una organizacin feminista que luch incansablemente en la denuncia y concientizacin sobre el tema. Hacia fines de la dcada el Tribunal tom notoriedad por su accin de protesta y denuncia tras el asesinato de Alicia Muiz por su pareja el boxeador Carlos Monzn. A diferencia de Montoya, el caso de Muiz tuvo gran transcendencia meditica y las feministas buscaron ampliar el debate, en este caso, sobre la violencia domstica.

- T:Qu rol tuvo la mujer o ciertas figuras de ese momento en el abordaje de la sexualidad femenina plena?

- N.M:
La mujer fue clave porque discusiones e informacin sobre la sexualidad femenina haban sido escasas y llenas de eufemismos y vergenza en el pasado. Con el regreso de la democracia, las mujeres tuvieron acceso a informacin confiable y honesta como nunca antes: en revistas femeninas, manuales de sexologa, charlas, talleres y grupos de discusin que comenzaron a ser organizados por agrupaciones feministas, programas para la mujer y en terapia sexual y talleres sexuales que experimentaron un boom en esta poca. Tambin surgi con gran xito comercial una literatura ertica de mujeres para mujeres. As, temas como el sexo en el embarazo, las fantasas sexuales y el orgasmo femenino comenzaron a ser discutidos con franqueza.

- T:Cmo evalus el destape como un proceso que se inici hace casi 40 aos en la Argentina actual, atravesada por los logros de la ola feminista, el matrimonio homosexual y la ley de interrupcin voluntaria del embarazo, pero a la vez con un nmero creciente de femicidios y travesticidios, importante presencia del patriarcado y objetificacin de la mujer?

- N.M:
La relacin entre el destape de los 80 y la actualidad est marcada tanto por diferencias como por continuidades. Una diferencia fundamental es el debate y la conciencia que tenemos hoy de temas que en los 80 seguan siendo silenciados pblicamente y que slo una minora feminista, en soledad y bajo la mirada condenatoria de la sociedad, se animaba a denunciar. El aborto legal y la violencia contra las mujeres con claros ejemplos: temas tab en los 80 que slo las feministas-demonizadas y ridiculizadas en esa poca-se animaban a plantear, son ahora temas instalados en el debate pblico y que han movilizado a amplios sectores sociales. La extrema hipersexualizacin de las mujeres en los medios actuales es un legado del destape meditico de los ochenta, que hoy se presenta recargado y a veces, extremo. Pero con una diferencia: en la actualidad, esa objetificacin actual de la mujer aparece ms cuestionada y criticada, cosa que en los 80s slo ocurra entre los sectores feministas.

Hoy hay ms conciencia sobre cuestiones que cuarenta aos atrs eran ignoradas: Quin se exhibe? Para qu? Para quin? Las respuestas a estas preguntas abren un debate ms honesto sobre la relacin entre exhibicionismo y empoderamiento sexual.