04/04/2021 fenmeno editorial

Irene Vallejo: "Salvamos a los libros para que los libros nos salven a nosotros"

La especialista en filologa inici en "El infinito en un junco" un rastreo de la historia de los libros y las bibliotecas. Su obra logr convocar a los biblifilos y se constituy en un xito de ventas durante la pandemia. "Ni en mis fantasas ms desenfrenadas so algo as", le confes la autora a Tlam.

Por Eva Marabotto

Irene Vallejo es doctora en Filología Clásica por las universidades de Zaragoza y Florencia. Foto: gentileza Jorge Fuembuena.
Irene Vallejo es doctora en Filologa Clsica por las universidades de Zaragoza y Florencia. Foto: gentileza Jorge Fuembuena.

Los meses de confinamiento, las restricciones a la circulacin y la necesidad de los lectores de encontrar espacios donde refugiarse de la angustia que provoc la pandemia transformaron en best seller a "El infinito en un junco", un ensayo de la filloga espaola Irene Vallejo sobre la historia de los libros y las bibliotecas que lleva vendidos 200 mil ejemplares y fue traducido a 31 lenguas.

"Ni en mis fantasas ms desenfrenadas so algo as", dice la autora en una entrevista con Tlam.

Con una fuerte impronta de dos escritores argentinos, Jorge Luis Borges y Alberto Manguel -a los que la autora seala como sus "guas" en este recorrido- el texto que edit Siruela cosech elogios y el Premio Nacional de Ensayo de Espaa. Vallejo, filloga y especialista en literatura clsica, relata que su intencin en "El infinito…" fue homenajear a los libros y a los lectores desde la antigedad ms remota y se emociona al constatar que lo ha conseguido.



El texto propone una historia de la literatura antigua pero tambin de los rituales de lectura y escritura y de los modos particulares que encontraron hombres y mujeres para atesorar sus historias favoritas, desde la memoria oral, en torno del fuego, hasta la inconmensurable Biblioteca de Alejandra, inspirada por Alejandro Magno y forjada por Ptolomeo.

En este recorrido que se centra en la antigedad pero no se detiene all ya que anticipa lo que suceder con la censura y la destruccin de libros durante el nazismo y el bombardeo en la Biblioteca de Sarajevo, la autora cuenta con ms de un Virgilio que le sirve de gua. Uno de ellos es el mismsimo Borges, con quien Vallejo, sus lectores y la biblioteca de Alejandra, comparten una vocacin: "Tambin Borges estaba hechizado por la idea de abrazar la totalidad de los libros. Su relato 'La biblioteca de Babel' nos adentra en una biblioteca prodigiosa, el laberinto completo de todos los sueos y palabras", seala.

Una historia de los libros y las bibliotecas.
Una historia de los libros y las bibliotecas.
-Tlam: “El infinito en un junco” se plantea como un ensayo bastante particular con caractersticas ajenas al gnero, una especie de “ensayo confesional” con una fuerte impronta autobiogrfica. No faltan fuentes ni datos acadmicos pero hay pasajes que resultan viscerales, fue intencional esa eleccin?

-Irene Vallejo: Mi intencin siempre fue escribir un ensayo hbrido. Yo hasta ahora haba publicado ficcin: novela y literatura infanto juvenil y quera aproximar el ensayo a los gneros que habitualmente consideramos ficcin.

Un escritor espaol Luis Landero lo llam “ensayo de aventura” para hablar de una forma que tiene mucha carga narrativa y algunas pinceladas lricas y tambin ingredientes del libro de viajes. Y est esa parte confesional que trastoca las expectativas de que en un ensayo vas a encontrar una voz asptica, objetiva, distanciada y que intenta transparentarse. Entonces con todos esos ingredientes yo he tratado de demostrar que el ensayo es un gnero muy verstil, que admite muchos registros y que permite una exploracin que solo acaba de empezar desde el punto de vista literario. Se pueden hacer muchos experimentos an con el ensayo.


-T.: A su modo, el texto arma su propia genealoga. Cita otros libros que hablan de lectores y de libros, recupera pelculas en pos de narrar el rito de leer.

-I.V.:En realidad es un homenaje a la historia de los libros y por eso yo pensaba que tena que estar poblada o habitada por otros libros, otras voces, otros autores. Era un ingrediente importante ya que esa es una dimensin de la propia lectura. Habitualmente los que somos muy lectores sentimos que unos libros nos conducen a otros y a su vez a otros ms.

"En realidad mi libro es un homenaje a la historia de los libros y por eso yo pensaba que tena que estar poblada o habitada por otros libros y otras voces".



Deca la escritora espaola Carmen Martn Gaite que los libros son como esos amigos que nos presentan a otros amigos y luego ellos a otros amigos ms. Y al final somos parte de una pandilla o un grupo y nos vemos inmersos dentro de una red de relaciones.

Creo que los libros fomentan esa expansin, esa ramificacin constante hasta llevarnos al corazn del bosque de las historias. Eso tambin quera que estuviera all y que hubiera muchas otras sugerencias y propuestas de lectura para que al acabar “El infinito en un junco'' pudiera haber una lista preparada de libros por los que continuar.

La escritora elogia la literatura argentina. Foto: Jorge Fuembuena.
La escritora elogia la literatura argentina. Foto: Jorge Fuembuena.
.-T.: Los lectores argentinos han encontrado con sorpresa una gran presencia de Jorge Luis Borges, incluso hubo un ttulo posible que era un homenaje a su obra.

-I.V.: S. El libro tiene una gran presencia de Borges y de otro argentino: Alberto Manguel por su “Historia de la lectura”. En un apartado que se elimin del libro tambin nombraba a Juan Jos Saer y a Silvina Ocampo.

De hecho el ttulo original era "La misteriosa lealtad", un homenaje a Borges (N.R. es una frase sobre la vigencia de los libros clsicos). Y es muy posible que ese sea el ttulo o quizs "Las misteriosas lealtades" de alguna de las traducciones. Por ejemplo la italiana.

Yo creo que el libro est habitado por Borges y por Alberto Manguel y son un poco mis guas en esta historia. Indudablemente con mis inflexiones propias pero con una enorme sensacin de deuda porque han sido ellos los que han configurado en los terrenos de nuestra imaginacin en toda esta historia de las bibliotecas, los laberintos, los pasajes a travs del tiempo y un poco tambin los rituales de la lectura. Este libro no existira sin ellos. Pero toda la literatura argentina est muy presente. Yo creo que cada vez ms porque est en contnua renovacin y llegan nuevos autores. como Mariana Enriquez y Samantha Schweblin. Estamos constantemente bebiendo de la literatura argentina y a veces siento que la literatura espaola se ha estancado un poco y han venido de Latinoamrica corrientes renovadoras que nos han trado otras brisas y nos han llevado a abrazar otros experimentos y otras vanguardias. Es emocionante tener esta posibilidad de dilogo y de relacin entre literaturas que yo quisiese que fuese ms estrecha.

-T.:Cmo se explica el xito de su ensayo de 600 pginas, que lleva 150 mil ejemplares vendidos y traducciones a las ms diversas lenguas en un contexto en el que se impone la brevedad y suele decirse que la gente cada vez lee menos?

-I.V.: Yo fui la primera sorprendida porque nunca imagin ni en mis fantasas ms desenfrenadas que pudiera pasar algo as. Pero, mirndolo retrospectivamente, creo que es un libro que hace familia de todos los lectores, que cuenta una aventura milenaria de la que formamos parte todos los que amamos y protegemos y coleccionamos los libros y llenamos nuestras casas de pilas de libros. Lo que escrib es nuestra historia a lo largo del tiempo.

"La de los olibros es una aventura trepidante, una aventura de la que nosotros hoy formamos parte y somos el ltimo eslabn".



Creo que en general las historias de la literatura se han centrado en la experiencia creativa, en los autores y no han dado tanto protagonismo a la historia de la transmisin: cmo esos libros han atravesado las peripecias del tiempo y las guerras, y los conflictos y los saqueos y las destrucciones y la censura y cmo gracias al amor de los lectores, porque en el fondo se trata de una historia de amor, esos libros han conseguido sobrevivir, o al menos parte de ellos. los ms deseados y llegar en un largo viaje de milenios, ms all del mundo que los gest. Entonces es una aventura trepidante, una aventura de la que nosotros hoy formamos parte y somos el ltimo eslabn.
Vallejo es autora de novelas como "La luz sepultada". Foto: gentileza Jorge Fuembuena.
Vallejo es autora de novelas como "La luz sepultada". Foto: gentileza Jorge Fuembuena.

-T.: Cree que la recepcin pudo haber sido diferente en otro contexto? Favorecieron la pandemia y las restricciones a la circulacin de las personas que el libro se leyese?

-I.V..En el momento en el que en Espaa se declara el confinamiento mis editores y yo pensamos que se haba acabado el trayecto del libro. Y nos dijimos: “Bueno. Ha sido muy hermoso. Una experiencia preciosa. Aqu termina el ciclo y aqu nos despedimos”. Pero, sorprendentemente, sucedi lo contrario, que all fue cuando el libro se catapult. Y s que creo que tuvo mucho que ver con que tuvimos mucho ms tiempo. Que haba una cierta necesidad de zambullirse en una historia que nos alejase un poco de la situacin angustiante del presente y, quizs, por eso, ms propensin a elegir un libro grueso y con una promesa de tantas horas de lectura por delante, que en otras circunstancias, quizs no se hubiera producido.

Pero adems est esa dimensin de que el libro, en realidad, habla de cmo la literatura, los relatos, los versos, nos ayudan en los momentos de preocupacin, de tragedia y de calamidad y nos encontramos en esa misma situacin. De alguna manera, la forma en la que la gente se refugi en los libros en esta pandemia demostr lo que “El infinito…” en un quera defender: que al final nosotros salvamos los libros para que los libros nos salven a nosotros.

-T.: Si bien se proyecta hacia el futuro en diversos pasajes, la historia que cuenta el ensayo se detiene con la cada del Imperio Romano de Occidente… Habr una continuacin de esta recorrida?

-I.V.: Han quedado muchos terrenos sin abordar. Me da mucha lstima haber dejado afuera toda la aportacin del Lejano Oriente, de Japn y de China: el papel, la caligrafa, los tipos que en realidad fueron inventados en China y los desarroll Gutenberg con la imprenta europea. Tambin faltaron muchos aspectos de los libros en relacin con Latinoamrica porque no llegu hasta la poca de la conquista y la posterior evolucin.



Creo que "El infinito en un junco” es una parte minscula de un relato universal y eleg este perodo porque era el comienzo y a m siempre me ha intrigado mucho siempre el "Erase una vez”. Pero tambin porque el mundo clsico es mi especialidad como filloga. Yo tengo que formarme para abordar otros perodos histricos, cosa que me gustara hacer pero entiendo que formar parte de un proyecto ms a largo plazo que exige muchas lecturas y aprendizaje. Pero s me gustara hacerlo y tambin me gustara que otros especialistas fueran aportando otras teselas al mosaico completo porque esta es solo una pequea pieza.

-T.: Precisamente por centrarse en la antigedad, el ensayo hace una reivindicacin de los clsicos. Cul es la vigencia de La Ilada, la Odisea o los versos de Catulo o Safo para lectores que leen en dispositivos electrnicos?

-I.V.. Yo estoy convencida de que los clsicos estn vigentes. He ledo que durante la pandemia uno de los libros ms demandados fueron las Meditaciones de Marco Aurelio. La gente volvi a buscar otra vez las certezas que nos dan los clsicos, frente las modas y a lo pasajero y a esta velocidad con la que todo cambia y muda y muta. Yo creo que los clsicos habra que verlos como grandes conversadores, como interlocutores que nos ayudan a entendernos mejor a nosotros mismos y eso tambin intenta evitar esa imagen idealizadora de la antigedad. como en un pedestal y a la distancia. Yo intento humanizarlos y tabin hago criticas y digo no fue una epoca envidiable puesto que habia en Grecia y en Roma esclavitud, la situacion de las mujeres no era buena y exista una gran misoginia y muchos otros aspectos de ese mundo que nosotros no queremos imitar. Sin embargo, ellos pusieron los cimientos de nuestra forma de pensar la poltica, el arte, la humaidad, los conflictos las pasiones y es muy interesante confrontarnos con esos textos y, a veces, en las diferencias y otras en los paralelismos encontrar las huellas del camino, de la ruta por las que hemos llegado a ser quienes somos.