28/03/2021 OPININ

Unidad para la reconstruccin y paridad para la transformacin

A nivel de la conduccin nacional, el partido Justicialista pone en vigencia la paridad de gnero y el presidente Alberto Fernndez asumi esta semana como titular del Consejo Nacional del justicialismo acompaado por tres mujeres en las vicepresidencias: la vicegobernadora de Chaco, Anala Rach Quiroga, y las diputadas Luca Corpacci y Cristina lvarez Rodrguez, quien opin para Tlam sobre la importancia de haber logrado la paridad de gnero en la conduccin partidaria.

Cristina  Alvarez Rodrguez

Por Cristina Alvarez Rodrguez

Esta semana asum como vicepresidenta del Partido Justicialista nacional en una frmula que, por primera vez, es paritaria. Sucedi producto de la decisin poltica del presidente Alberto Fernndez, el apoyo de compaeras y compaeros, y de la larga historia de luchas de las mujeres peronistas.

Llegamos hasta ac gracias a Evita y las 23 censistas que recorrieron el pas construyendo ciudadana; gracias a Delia Parodi y el Partido Peronista Femenino; gracias a la delegada sindical Mara Roldn y el 17 de octubre. Tambin lo hicimos por las compaeras que resistieron entre el '55 y el '73, por Azucena Villaflor, Madres y Abuelas de Plaza de Mayo. Estamos aqu por Virginia Franganillo, la ley de cupo, la ley de paridad. Estamos por las que revolvieron las ollas populares en 2001. Crecimos gracias a Cristina Fernndez de Kirchner, primera presidenta electa por el voto popular, y aprendemos de las pibas que llenan las calles por el derecho a decidir y hartas de los femicidios.

Somos un partido que escucha lo que ocurre a su alrededor: el peronismo convierte las demandas del pueblo en poltica y en derechos. Por eso representamos a quienes no queremos Ni Una Menos. Las mujeres sabemos que las violencias empiezan mucho antes de los femicidios: estn en la brecha salarial, en la resistencia para que ocupemos puestos de poder, en la violencia poltica, en la falta de valoracin de las tareas de cuidados. Por eso construimos leyes con perspectiva feminista, por eso el Ejecutivo trabaja en un pacto federal contra las violencias. Por eso, tambin, exigimos una reforma judicial con perspectiva de gnero. Cada vez que la justicia "se equivoca", hay una menos.

Desde pequeas nos inculcaron que las mujeres tenamos que competir entre nosotras, pero cometimos un primer acto de rebelda al cuestionarlo y unirnos. Construimos hermandad, como deca Evita o sororidad, como decimos ahora. Aprendimos que cuando estamos juntas y trabajamos en red, conquistamos objetivos. Por eso, cuando las mujeres ocupamos lugares de poder no es para la foto. No estamos para reproducir las lgicas que repudiamos. Estamos para tener voz y voto, abrir puertas, tenderles la mano a las que vendrn y, como dice Cristina, discutirlo todo. Gobernar con perspectiva de gnero es tener una mirada que detecta la desigualdad y busca modificarla. La paridad es transformacin y es construir una mejor democracia.

Las mujeres peronistas tenemos historia, tenemos doctrina, tenemos valores y una columna vertebral: el trabajo. Las mujeres somos todas trabajadoras porque es trabajo lo que hacemos a cambio de un salario pero tambin lo son las tareas de cuidado no remuneradas. La pandemia profundiz las desigualdades preexistentes en el mundo entero: la Cepal calcula que 118 millones de mujeres y nias de la regin quedarn en la pobreza. Como no hay feminismo posible sin justicia social, sabemos que nuestra primera responsabilidad es con las ms humildes. Como dijo Alberto, empezamos por las ltimas para llegar a todas.

Cuando tuvimos el desafo de recuperar el gobierno para que no siguieran destruyendo la Argentina, supimos que la unidad era el camino. Argentinas y argentinos nos dieron, a travs de las urnas, la enorme responsabilidad de ser quienes levantemos el pas de la pandemia econmica que haba dejado el macrismo. Ahora es el momento de una unidad diferente, la unidad para la reconstruccin. Lo haremos guiados por nuestras banderas de soberana poltica, independencia econmica, justicia social. Tambin, con la que sumamos con Nstor y Cristina, la de los derechos humanos. Estamos listas para agregar, con Alberto y Cristina, la quinta bandera del peronismo: la del feminismo popular.