28/03/2021 la disputa por el sentido

"Plandemia" meditica

El autor, que es productor de TV y director de medios audiovisuales, propone el empoderamiento de los medios de cercana como estrategia para combatir la manipulacin informativa de las grandes corporaciones.

Por Pablo R. Garca

Los medios comunitarios como respuesta a la manipulación mediática.
Los medios comunitarios como respuesta a la manipulacin meditica.

Hace unos das escuche desde mi pulmn de manzana la conversacin de una seora de unos 60 aos con su nuera de alrededor de 40. Como mi vecina es media sorda, ya se qu consume en la tele y es una de esas personas promedio que siempre imagin como pblico cada vez que me toc asumir la pelea por el rating.

Vecina - viste lo de las embarazadas de Formosa que se van al monte ?
Nuera- No, ni idea. Pero por qu?
-Porque tienen miedo
-De qu tienen miedo, de los maridos?
-No, del gobernador.
-Cmo ? pero, qu les hace el gobernador?
-No viste que es un hdp. Sali en todos lados.
-Pero, qu barbaridad! y qu les hace?
-Les roba los pibes, encarcela a los enfermos, es como un dictador.
-El gobernador hace eso?, Quin es?
-Ni idea, pero es un reverendo hdp, sali en todos lados.
-No s, la verdad no me interesa la poltica.
-No, a mi tampoco pero vos vivs en un frasco querida.

Esa seora es una buena vecina. Amable, atenta, considerada y solidaria pero no le interesa que la aburran con el contexto histrico, datos, anlisis poltico y mucho menos debates sobre el periodismo.

La seora como millones laburan muchas horas por da, tiene una casa que atender, nietos, hijos, amigos , mdicos que visitar, y debe estar atenta para que no la estafen o avasallen en cosas simples cada da.

Todos sabemos que lo normal es dedicar tiempo a reclamar por un sobreprecio en una distribuidora elctrica, un descuento ilegal en un salario o un cargo oculto en un banco; situaciones que carga la cotidianidad con bronca, impotencia y una sensacin de desproteccin permanente.

Luego de escuchar una decena de esas conversaciones me pregunto cmo se puede combatir la estigmatizacin de este tsunami de odio y violencia meditica diaria que tienen la facilidad de llegar como un paquete cerrado para consumir en segundos y conseguir algn tipo de tranquilidad mediante la indignacin, asignndole a un malo todas la frustraciones que se sufren por vivir a merced del poder de unos pocos?

Cmo lograr que esta seora no se cargue de adjetivos calificativos a travs de periodistas que juegan un rol mas all de los hechos para generarle su propio odio irracional?Ser posible lograr acercarla a argumentos claros desde otros medios? Habr que pensar en periodistas que acten y usen la misma lgica irracional pero con otros discursos? Sirve un contra-Clarin/LaNacion para darle pelea golpe contra golpe? Al odio se lo vence con las prcticas de los odiadores ?

En mi experiencia no se puede combatir con las mismas reglas de juego de quien ostenta el poder.

Tampoco sirve el contra ataque personal a los periodistas diseminadores del odio porque lo que se logra es que adopten la postura de victima y le de una nueva cepa a su manipulacin meditica.

La disputa por el sentido esta planteada hace tiempo y hay antecedentes de creacin de los propios medios masivos que contesten el odio con el odio. Tambin se intent cooptar jugadores para dividir el frente hegemnico, se trabaj sobre la promocin pura, amable y propositiva desde medios estatales con contenidos didcticos y hasta hoy la pelea se sigue perdiendo. El camino de la regulacin del mercado, mediante leyes antimonoplicas, o la punitividad del mentiroso fabulador no esta mal, pero choca contra la cobertura judicial que estas empresas tienen ya que son parte de un entramado corporativo.

Intentar cargar la culpa al ciudadano que no ejerce con esfuerzo el derecho a informarse y catalogarlo como alguien que se deja manipular es al menos dudoso.

A las grandes corporaciones les resulta muy efectivo hacer todo lo contrario, es decir, manipular en las redes sociales virtuales creando una atmsfera de supuestas relaciones de cercana de manera cmoda y sencilla a la que interfieren con ejrcitos de troles y algoritmos. Una poltica que empezaron cuando vieron el peligro de dejar crecer de forma silvestre la comunicacin entre pares.

Es hora de pensar realmente en empoderar a los pequeos medios de cercana, sean estos barriales, sindicales, sociales, en formato de diario, radio, televisin, portal de noticias o las variantes digitales existente.

Son esas las redes que el pueblo tiene para frenar esta plandemia informativa. Empoderarlas mediante recursos y coordinacin no slo es cumplir con el derecho a la expresin de esos sectores, sino que tambin es una poltica necesaria para restablecer el derecho de los ciudadanos a informarse de forma veraz.

Este derecho individual tambin ayudara a restablecer la paz social antes que esta espiral de agresin y violencia toque algunas teclas sensibles y despierten la tragedia argentina de la necesidad de eliminar, ya no de menta virtual, al que piensa diferente.

*Pablo R Garca es productor de TV y director de medios audiovisuales.