28/03/2021 msica

Los Abuelos de la Nada volvieron con el cachete bien alto

En el show que marc el retorno de la banda conducida por Juan del Barrio y con Gato Azul Peralta, hijo de Miguel Abuelo como voz principal, se sucedieron inoxidables hits, pero tambin algunos estrenos y joyas perdidas en el repertorio del popular grupo.

La cita fue en el Teatro Ópera y contó con invitados de lujo.
La cita fue en el Teatro pera y cont con invitados de lujo.

Con un contundente y ajustado sonido que dot de renovado vigor a sus recordados clsicos, la nueva versin de Los Abuelos de la Nada, sabiamente conducida en el plano musical por Juan del Barrio, y con Gato Azul Peralta, hijo del lder espiritual del grupo Miguel Abuelo, en la voz principal, tuvo en la noche del sbado un demoledor debut en el porteo Teatro pera.

Las soberbias guitarra y batera de los experimentados Kubero Daz y Sebastin Peycer, respectivamente, sumado a los precisos bajos de Alberto Perrone, el toque de distincin del saxo de Jorge Polanuer y el aporte vocal de Frankie Langdon, fueron los ingredientes que completaron un combo que super todas las expectativas y justific su intencin de posicionarse como una continuidad de la aventura abruptamente interrumpida en 1988.

En ese contexto, y con la ayuda de algunos invitados de lujo, entre los que destacaron Javier Malosetti, en lo musical; Gustavo Bazterrica, desde el punto de vista simblico; y Gringui Herrera, en ambos aspectos, a lo largo de poco menos de dos horas y media de show, se sucedieron inoxidables hits, pero tambin algunos estrenos y joyas perdidas en el repertorio de la popular banda.

El show repasó los hits de la banda y también perlitas y temas olvidados.
El show repas los hits de la banda y tambin perlitas y temas olvidados.


El repertorio

Por supuesto que no faltaron “Himno de mi corazn”, “Mil horas”, “Sin gamuln”, “No te enamores de aquel marinero bengal”, “Costumbres argentinas” y “Lunes por la madrugada”, entre tantos, pero tambin hubo espacio para reivindicar un disco como “Cosas mas”, que salvo su hit que le da nombre a la placa, qued opacado en su momento por el impacto popular de los trabajos anteriores del grupo.

Sin embargo, lejos de ser un mero ejercicio emotivo –algo que podra haber resultado sencillo debido a la gran raigambre popular que tienen sus obras en el rock argentino de los '80- el concierto se caracteriz por la fuerza y la actualidad sonora con la que la banda encar su repertorio.

Y aunque tambin sobrevol la presentacin el recuerdo de Miguel Abuelo y hubo menciones para Polo Corbella y Marcelo “Chocolate” Fogo, los otros dos ex Abuelos fallecidos, tampoco se abus de ese artilugio.

Las serias intenciones artsticas de la nueva versin de Los Abuelos de la Nada se evidenciaron desde el inicio del show, cuando luego de un breve video con imgenes del lder fallecido en marzo de 1988, se sucedieron destacadas lecturas de los clsicos “Himno de mi corazn”, “Sintona americana”, “Medita sol”, “Guindilla ardiente” y “Vasos y besos”.

All comenzaron a despuntar los soberbios despliegues de Juan del Barrio, Kubero Daz y Peycer, en tanto que Gato Azul impactaba con una presencia fsica que remita a su padre, pero tambin sorprenda por la sabia decisin de evitar convertirse en una simple imitacin.

También hubo novedades como MI estrella y yo, de Miguel Abuelo, y Un río crucé, de Chocolate Fogo.
Tambin hubo novedades como MI estrella y yo, de Miguel Abuelo, y Un ro cruc, de Chocolate Fogo.


Con voz propia, el intrprete fue hilvanando una elogiosa performance personal al servicio de la banda basada en la sobriedad interpretativa; y cedi su espacio a Frankie Langdon en las canciones de sonido ms pop, en general, aquellas escritas y conocidas en la voz de Andrs Calamaro, como el caso de “Sin gamuln”.

Los invitados

Tal como se mencion antes, el concierto cont con varios invitados, algunos de ellos con interesantes resultados musicales, como el caso de Malosetti en “Cosas mas” y “Rock and Roll sobre la alfombra, o Herrera, en sus propias composiciones “As es el calor” y “Tristeza de la ciudad”, quien mantuvo un electrizante duelo de guitarras con Kubero.

Por su parte, Connie Isla y Miguel Zavaleta se divirtieron en su versin de “Chalamn”, Benjamn Amadeo se dio el gusto de abordar la coreada “Costumbres argentinas” y Natalie Prez hizo lo propio con “Himno de mi corazn”, que volvi a aparecer en los bises.

Pero, aunque no tan lucido desde lo musical, fue la presencia de Gustavo Bazterrica, miembro de la recordada formacin del grupo entre 1981 y 1985, la que despert la nostalgia con sus intervenciones en “No se desesperen” y “No te enamores nunca de aquel marinero bengal”, y el sentido abrazo recibido de parte de Gato Azul.

Justamente, fueron esas dos canciones en donde la banda a pleno lleg a su punto mximo, con un sonido aceitado, contundente, moderno, renovado, pero respetuoso de los motivos y arreglos distintivos de cada composicin.

Entre tantos hits, Los Abuelos de la Nada reserv espacio para novedades como “MI estrella y yo”, un tema de Miguel Abuelo sobre el que trabajaba al momento de su muerte, y “Un ro cruc”, de Chocolate Fogo, el bajista sobrino del lder que iba a estar al frente del proyecto pero falleci en junio pasado.

Como un tardo acto de justicia, y tambin como un movimiento lgico si se tiene en cuenta que su actual columna vertebral fue parte del grupo en la ltima encarnacin con Miguel Abuelo al frente, tambin hubo lugar para rescatar temas del disco “Cosas mas”. Entre ellos, sonaron con particular fuerza “Cmo, quin, dnde”, “Rock and Roll sobre la alfombra” y “Regin dura”.

El cierre con “Vamos al ruedo” dej la sensacin de que los grandes clsicos que marcaron los '80 estn en buenas manos y que, en un futuro, se ir abriendo el cofre de sorpresas que Miguel Abuelo dej al momento de su muerte, lo que supone la saludable continuidad de este nuevo captulo en la historia de la banda.

As como el lder repatriado a principios de la dcada del 80 prometi –y cumpli- que volva para “levantar el cachete cado” a una poblacin que an viva bajo el terror de la dictadura genocida, anoche la nueva versin de la banda le puso calor y alegra a los duros tiempos de pandemia.