23/03/2021 Museo de Bellas Artes

Una muestra sobre mujeres artistas burla los cnones y el ideal universalizante masculino

Son pinturas, dibujos, grabados, fotos y esculturas, a veces inditas, otras exhibidas en mecas artsticas locales de la poca pero luego invisibilizadas: no aparecen en los libros, no se ensean en las universidades, no guan las muestras de los museos.

Por Dolores Pruneda Paz


Diez aos de trabajo y una investigacin excepcional, que involucr acervos musesticos, colecciones privadas y archivos familiares dieron por resultado la muestra "El canon accidental. Mujeres artistas de Argentina (1890-1950)", que el jueves inaugurar el Museo de Bellas Artes con ms de 80 obras de 44 autoras, unas ignotas y otras reconocidas y premiadas por el circuito del arte nacional, pero excluidas de su historia.

Son pinturas, dibujos, grabados, fotos y esculturas, a veces inditas, otras exhibidas en mecas artsticas locales de la poca pero luego invisibilizadas: no aparecen en los libros, no se ensean en las universidades, no guan las muestras de los museos.

El Canon accidental


Mara Obligado, Leonor Terry, Carlota Stein... todas y cada una -la muestra suma otras 40 trayectorias, producciones y miradas- fueron omitidas de la historia del arte por una idea sexista de lo que en el mundo se puede y no se puede.

Recobradas del desinters del canon masculino y patriarcal, y de la poca informacin que se conserv sobre ellas, las obras enriquecen la historia del arte con otras narraciones y con un concepto de prdida que an no se logra dimensionar: "Todo lo que materialmente ya no existe tambin est presente en esta exposicin", dice a Tlam la curadora, Georgina Gluzman.

El canon accidental. Mujeres artistas de Argentina (1890-1950), en el Museo de Bellas Artes.
El canon accidental. Mujeres artistas de Argentina (1890-1950), en el Museo de Bellas Artes.


La labor fue de hormiga, "implic desarmar historias heredadas y movilizar fuentes de los ms diversas para encontrar datos y ofrecer por primera vez un relato, no 'el relato', sino simplemente una historia posible de las actividades creativas de las mujeres en Argentina", remarca Gluzman.

"No creo que el canon pase por incluir dos o tres heronas como Raquel Forner en la historia del arte. Eso ha fracasado como proyecto poltico y no ha servido para cuestionar las bases sexogenricas de la disciplina"

Georgina Gluzman


Habla de "un canon masculino y patriarcal que "recin comenz a repensarse en Argentina hace unos 20 aos" y que "hoy exige abrirse a las realidades de otres creadores de herencia cultural", ignorados por una unidad de medida que entroniza al varn, preferentemente blanco, heterosexual y de cierta condicin social.

"El ttulo de la muestra podra haber sido otro, pero quise hacer entender que este canon ha sido un accidente. La idea de canon est ligada indisolublemente a las jerarquas sociales y culturales, a algo que nos distingue como consumidores culturales, y es un poco lo que impone la agenda poltica y social de nuestro tiempo, por eso hay que abrir ese campo", asevera.

El canon accidental. Mujeres artistas de Argentina (1890-1950), en el Museo de Bellas Artes.
El canon accidental. Mujeres artistas de Argentina (1890-1950), en el Museo de Bellas Artes.


-Tlam: Por qu se eligi el perodo que va 1890 a 1950?

-Georgina Gluzman:
Ese arco temporal es el que menos se haba investigado. Durante mucho tiempo consideraron, salvo algunas voces notables, que en ese periodo las mujeres no hicieron mucho en el arte debido a enormes obstculos que habran pesado sobre ellas. Pero al investigar descubrimos una realidad totalmente diferente: muchsimas mujeres se integraron al campo del arte, trabajaron y vendieron obra, se profesionalizaron en el sentido ms estricto y sumamente masculinista de la disciplina, pero no pasaron el filtro de la historia del arte. 1890 fue un ao bisagra en la visibilizacin de las actividades artsticas femeninas. Fue cuando Josefa Aguirre Vasilics intent vender una escultura a la municipalidad de Buenos Aires, primero rechazada y finalmente emplazada en Liniers. A partir de esa fecha las artistas comenzaron a mostrarse como sujetos creadores modernos: queran vender obra y obtener reconocimiento. Y en 1950 cerramos, porque la segunda mitad del siglo XX coloc a las mujeres en la esfera pblica de otra manera, mucho ms clara, con la obtencin de derechos polticos.

-T: Por qu esas mujeres y no otras?

-G.G:
Hubo razones prcticas, vinculadas a la conservacin y puesta a punto de obra, y razones vinculadas con la marca que esas artistas dejaron en el relato histrico: unas fueron premiadas y otras integraron la cultura visual nacional sin que eso trascendiera, como Luca Posadas con "El ltimo sueo del General San Martn", una pintura que fue iconografa de texto escolar.

-T:Qu convicciones reivindica la leyenda "en el centro de" que se lee en el ttulo de cada ncleo de la muestra?

-G.G:
La nocin de centro es clave para que les espectadores entiendan que las obras que estn viendo no fueron marginales, que sus creadoras no fueron sujetos excntricos, sino autoras que buscaron integrarse de mil y una maneras al sistema del arte. Muchas eran de medios sociales sumamente privilegiados, otras no, pero todas se situaron frente a la institucin arte de una manera diferencial y todas pelearon por ese lugar.

-T: Qu hace que una artista/profesional/obrera sea reconocida por sus pares, pero que ese reconocimiento no alcance los cnones?

-G.G:
Si bien cautivaron a la crtica y se corrieron de la idea que la historia del arte ha dado de las mujeres como aficionadas o diletantes (vendieron obra a un valor justo, fueron retratistas, lograron exponerlas en grandes museos) la crtica segua calificando su trabajo como femenino y esos prejuicios pasaron a la historia del arte, que como disciplina considera que los varones tienen mayor capacidad de crear capital cultural. No en vano el concepto 'patrimonio cultural' est basado en la idea del 'pater', una figura masculina que da autoridad. Muchas de las obras que veremos estuvieron expuestas en algn momento, pero a medida de que se fue consolidando ese canon hetero patriarcal esas obras fueron borrndose de las exposiciones.

-T: Hay misoginia en esa degradacin?

-G.G:
Hay misoginia. La historia del arte es una disciplina conservadora, fuertemente atravesada por jerarquas donde el binarismo sexual ha estado siempre presente. Intentaron todo y fracasaron. Admiremos esa capacidad de trabajo 'a pesar de todo' porque mucha de esa obra se ha perdido y hay una dimensin de prdida que no logramos conocer y que est presente en esta investigacin. Esta muestra reivindica lo que estas creadoras lograron y lo que no, explora lo que les sali mal o dnde fallaron entre comillas. Es importante recuperar a estas mujeres como sujetos histricos completos y complejos. Hay una dimensin de prdida que explorar la muestra y quienes la visiten se irn con la sensacin cabal de que no saber sobre sus obras es una prdida para 'todes'.

"Muchas de estas obras tienen otra visualidad, un otro lugar con respecto a lo hegemnico en el arte, y otras estn alinendose cien por ciento con las bsquedas de su tiempo"



-T: Cmo era la mujer representada por estas artistas?

G.G:
Es frecuente encontrar obras de varones con una objetualizacin de las mujeres no solo sexual, las muestran como sujetos casi vacos, pero muchas de estas artistas revelarn algo bastante diferente: intentan captar la subjetividad de las retratadas, se acercan al cuerpo femenino con mucha intimidad y fuerte carga ertica. Hay representaciones de mujeres no solo como sujetos reflexivos, en posesin de s mismas, sino como sujetos profesionales, fotos de artistas mostrando su oficio y su capacidad creadora. As como exploraciones de mujeres otras, fuera de los lmites urbanos, sobre todo en la zona andina, refugio para muchos artistas varones que ahora mostrar su cara femenina. Mujeres que se comprometieron fuertemente en trabajar y exponer con otras mujeres, en estar juntas en el mundo.

-T: Quines son hoy esas productoras?

-G.G:
En gran medida en la actualidad el arte est negando la idea de que no se da a travs de un cuerpo sexuado, de que el sujeto que habla es universal. Cada vez ms 'les' creadores culturales, sobre todo mujeres y grupos LGBT+, se saben portadores de una diferencia y no buscan el ideal universalizante masculino, estn hablando desde su subjetividad y planteando cuestiones polticas, identitarias, vinculadas con los derechos del cuerpo.