18/03/2021 Opinin

M no desapareci, desaparecimos nosotros

"Habr que transformar esta realidad, para no seguir siendo esta mierda de sociedad que las excluye y nos incluye, por ms que nos pongamos a vociferar de manera vehemente, cuando slo nos queda despertar, colectivamente".

Por Nacho Levy

Acá vive Maia con si mamá.
Ac vive Maia con si mam.

Cuando una nia se duerme debajo del puente, ah, ante los ojos de ningn televidente, desaparece la nia, desaparecen sus sueos y desaparece un puente. Que se vuelve lecho. Cuando esa nia despierta a la sombra del techo que le puso la vida, escondida bajo la alfombra de muchsimos otros, quienes empezamos a desaparecer somos nosotros. Borrosamente, como perdido entre la gente que no busca gente, su ojito desviado espiaba un horizonte nublado que ningn oculista poda revisar, porque todava faltaba que la furamos a buscar. Tan bella, tan cerquita de ac.

Ah nos esperaba ella.
Y su mam.

Malamalamala y todas las barbaridades que publicaron con esa impunidad que nos envenena: tampoco la buscaron, cuando tena la edad de su nena. Y el Estado? No ha llegado, pas primero "un cartonero", que no hall dificultad para llevrsela con absoluta libertad: "lleg lo peor", "un secuestrador", "a lo mejor un violador o un asesino", qu crueldad, el destino! Circul la foto de un primo inocente porque s, descubri un indigente sin DNI, se neg a tomar la denuncia de su ta y nos dej una nia sin casco ni ciclova, burlando todos los controles de la Polica... Total normalidad. Y una indiferencia siniestra.

La crueldad es nuestra.

Nos salva la dignidad y la solidaridad que mostr la comunidad, esa fuerza vecinal que logr meter a M en la agenda nacional. Y s, ahora somos miles gritando en los atriles, que salgamos a su encuentro, que la patria justiciera, que se pudran adentro, como se pudran afuera! Tarde, para valientes. Si el tipo tena antecedentes y en especial si no tena casa, ni corporacin, los medios tendrn su sarasa y el "chakal" tendr su prisin. Hasta sonarn serios, sus improperios, la morbovisin de los diarios y la sobreactuacin de los funcionarios, porque al menos pagar uno esta vez. Ahora, despus habr que transformar esta realidad, para no seguir siendo esta mierda de sociedad que las excluye y nos incluye, por ms que nos pongamos a vociferar de manera vehemente, cuando slo nos queda despertar, colectivamente. M nos estar mirando.

Y debajo del puente,
otra nia nos estar esperando.