16/03/2021 POZOS DE BANFIELD Y QUILMES

"La lucha debe continuar con el juzgamiento de los civiles", reclam Alejandrina Barry

En su testimonio la diputada portea que naci en cautiverio remarc que el juicio contra 17 represores por los delitos cometidos ne los cetros clandestinos fue producto de "aos de lucha colectiva de cada uno de los sobrevivientes, de los familiares.

 Alejandrina nació el 29 de marzo de 1975 mientras su madre estaba cautiva en la cárcel de Olmos.
Alejandrina naci el 29 de marzo de 1975 mientras su madre estaba cautiva en la crcel de Olmos.

La legisladora portea, Alejandrina Barry, nacida en cautiverio y que tras el asesinato de sus padres durante la dictadura militar fue utilizada para una campaa de prensa por parte de las fuerzas represivas, reclam que "la lucha contra la impunidad debe continuar con el juzgamiento de los civiles que llevaron adelante tambin el plan genocida".

Barry declar este martes ante el Tribunal Oral Federal 1 de La Plata que desde octubre ltimo juzga a 17 represores, entre ellos, Miguel Etchecolatz, por los delitos cometidos contra casi 500 vctimas que estuvieron secuestradas en los centros clandestinos de detencin conocidos como Pozo de Banfield, Pozo de Quilmes y El Infierno, en Lans.

Barry sostuvo que "la lucha contra la impunidad debe continuar con el juzgamiento de los civiles, los responsables, los idelogos que llevaron adelante con los militares este plan genocida y que no estn siendo juzgados".

Al iniciar su declaracin donde relat el secuestro y desaparicin de su padre, Juan Alejandro Barry, y su madre, Susana Mato, ambos militantes Montoneros, la diputada remarc que el juicio fue producto de "aos de lucha colectiva de cada uno de los sobrevivientes, de los familiares".

Enseguida dio detalles de la campaa de accin psicolgica activada por la dictadura de la que fue vctima, tras el secuestro de sus padres y que oper a travs de las principales revistas de la Editorial Atlntida: Gente, Para ti y Somos",

La audiencia virtual organizada por el Tribunal Oral Federal 1 de La Plata.
La audiencia virtual organizada por el Tribunal Oral Federal 1 de La Plata.


"Voy dar este testimonio y puedo hacerlo porque nunca estuve sola, como dijeron sectores de prensa que me utilizaron para una campaa de prensa de accin psicolgica (durante la dictadura) y que titularon Alejandra est sola y no, nunca estuve sola", dijo con nfasis.

Reconoci sentir "una doble sensacin, ya que veo conectados (a la audiencia virtual) a los genocidas, que estn en su cama, en pijamas, mientras que Adriana Calvo y Nilda Eloy (sobrevivientes fallecidas) ya no estn".

Su historia

Barry record que su madre era docente y secretaria general del gremio docente de Almirante Brown cuando fue detenida y alojada en el Pozo de Banfield y en la crcel de Olmos, donde el 29 de marzo de 1975 naci Alejandrina.

Su padre haba sido secuestrado en noviembre de 1974 en un bar de Lomas de Zamora y, tras estar alojado un tiempo en el Pozo de Banfield, fue legalizado en la Unidad 9 de La Plata.

"Tras mi nacimiento mi mam sale (de Olmos), mi pap tambin, pero la persecucin sigue y estando yo con ellos, en diciembre de 1977 en Uruguay, somos vctimas de un operativo conjunto de fuerzas armadas argentinas y uruguayas, que asesina a mis padres y me secuestran y se monta una campaa enorme de prensa en la que soy tapa de las principales revistas de la Editorial Atlntica: Gente, Para ti y Somos", detall.".

Cont que fue fotografiada y su imagen usada en notas que titulaban "Alejandra est sola" o "Los hijos del terror", con el objetivo, explic de "justificar no solo el asesinato de mis padres sino de miles de militantes que seguan resistiendo a la dictadura, crear un enemigo, justificar la matanza de ellos".

"Fue una operacin de los civiles de los grandes medios de comunicacin, como parte de las medidas de accin psicolgica para aterrorizar a la poblacin", remarc.

Barry dijo que es querellante en una causa para que se investigue y juzgue a los responsables de esa operacin "pero no hemos logrado que se avance".

La legisladora tambin record el secuestro y desaparicin de su to Enrique Barry y su esposa Susana, y la lucha de su familia por encontrarlos, cuando recurrieron al vicario castrense Emilio Graselli, quien, denunci, "recolectaba fichas, era el brazo ejecutor con los familiares para obtener ms informacin sobre ellos (los detenidos)".

."La jerarqua de la Iglesia es parte de los grandes impunes de este pas, tiene informacin sobre el destino de los desaparecidos y de los nios apropiados", dijo la mujer que pidi la apertura de los todos los archivos sobre la ltima dictadura militar

Barry destac que "en estos juicios tenemos que contar los horrores que sufrieron, los maltratos, pero quiero que se los recuerdo cmo eran: militantes que luchaban por cambiar este mundo".

"Mi mam sufri un doble ensaamiento, por su rol de mujer y de militante, fue golpeada, vejada, y por esta campaa meditica que hicieron sobre ella donde el eje era que haba salido de su rol de madre para convertirse de militante, como si eso fuera delito", sostuvo.

Otros testimonios

En esta jornada tambin declar Eduardo Nachman, hijo del director Gregorio Nachman, comenz relatando que su padre "no tena militancia partidaria, era teatrista, director de teatro, militante de la cultura y una persona muy solidaria".

"El 19 de junio de 1976 lo secuestraron. Primero irrumpieron en el departamento donde vivamos en Larrea 3138, pero mis padres no estaban ah, estaban mis hermanos y mis primos; a mi pap lo secuestran despus en una oficina que tena con mi abuelo en la calle Coln, preguntaron por l y se lo llevaron y no supimos nada ms de l", dijo.

Record que "nos mandaron a las distintas policas y en la comisara cuarta, que ya era clebre por ser un centro de tortura, me dijeron: buscan a Gregorio Nachman?, el actor?, el puto? y adems judo y zurdo?, para qu buscan?".

El hombre cont que supo por un sobreviviente que su padre estuvo en el Pozo de Banfield. "Ral Codesal dijo que haba estado (cautivo) junto a un director de teatro, un estupendo muchacho que sufra demencia de tanto que lo haban torturado".

Antes de concluir su testimonio, Eduardo Nachman ley un texto escrito por su padre a los 19 aos: "Hay una noche entre lo real y lo justo. La injusticia se basa siempre en lo legal. Lo justo es lo pobre, lo simple, lo desnudo, lo limpio, lo sano, lo molesto, lo indivisible, lo primitivo. La ley es la defensa de la injusticia opulenta. Lo justo no necesita defensa. La ley puede interpretarse de varias maneras de acuerdo a la injusticia que se quiere justificar. Lo justo no tiene discusin".