09/03/2021 centenario

Piazzolla y el rock: te amo, te odio, dame ms

stor Piazzolla mantuvo una zigzagueante relacin con el rock argentino a partir de las duras crticas vertidas en distintos momentos por el genial msico marplatense.

Por Hernani Natale

Spinetta veneró a Ástor, pero el marplatense rechazó una invitación para tocar con él.
Spinetta vener a stor, pero el marplatense rechaz una invitacin para tocar con l.

Ms all de la gran admiracin que le profesaron los mximos exponentes del gnero y de las manifestaciones pblicas sobre posibles colaboraciones en conjunto, stor Piazzolla mantuvo una zigzagueante relacin con el rock argentino a partir de las duras crticas vertidas en distintos momentos por el genial msico marplatense.

Una famosa reunin privada en los primeros aos de los '70 con figuras rockeras que tom estado pblico debido a la presencia circunstancial de un periodista, en la que se intercambiaron conceptos generales y promesas de trabajos conjuntos; y una carta pblica de 1976, en la que invitaba a jvenes exponentes a unir fuerzas evidencian un intento fallido de acercamiento por parte del gran renovador de la msica ciudadana.

Sin embargo, los duros conceptos que dedic contra muchos de los ms importantes artistas del rock, como el caso de Luis Alberto Spinetta o Charly Garca, por citar apenas algunos, sean la punta del ovillo que permiten descubrir cierta subestimacin a un gnero que probablemente nunca termin de comprender.

Del otro lado, abundaron las manifestaciones -tanto explcitas como tcitas- de la fascinacin del rock por Piazzolla. La influencia de la obra "Mara de Buenos Aires" en un pasaje de "Figuracin", tema incluido en el lbum debut de Almendra; la larga introduccin instrumental de "A los jvenes de ayer", de Ser Girn; y la moda de incluir bandoneones a formaciones rockeras en la segunda mitad de los `70, son algunos de los claros ejemplos al respecto.

Historia de un amor no correspondido

Por ese motivo, la relacin entre Piazzolla y el rock argentino pareciera ser la historia de un amor no correspondido entre un grupo de artistas totalmente rendidos a los pies del otro actor, quien aprovech la situacin para jugar una suerte de "histeriqueo", acaso con la conviccin interna de que nunca llegara a concretar la ansiada unin.

En junio de 1972, la revista Gente public detalles de un encuentro amistoso en la casa de la cantante Donna Caroll de un grupo de msicos para hablar sobre su actividad. Ellos eran Piazzolla, Amelita Baltar, el guitarrista Oscar Lpez Ruiz, Billy Bond, el bajista Alejandro Medina y Jorge lvarez, creador del fundamental sello Mandioca.

"Yo me quiero largar con Spinetta. Quiero armar revuelo", manifest Piazzolla en ese encuentro, entre lamentos por la ausencia de poetas que reflejaran en el tango y el folclore los nuevos tiempos que corran.

La reunin concluy con una promesa nunca cumplida de un recital conjunto en el Veldromo Municipal del autor de "Adis, Nonino" con el bajista de Manal, el ms grande y el ms joven de ese encuentro, respectivamente.

Poco tiempo despus, el marplatense pareci echar por tierra con sus deseos al expresar: "Spinetta pintaba bien pero se dispers como las aspas de un molino de vientos", una comparacin propia del sujeto al que haca alusin.

Aos despus, en medio del xito de uno de sus tantos conjuntos elctricos y el cruce de figuras de ambos gneros, Piazzolla lanz una convocatoria abierta a los msicos jvenes a sumarse a su cruzada para unir fuerzas.

Corra el ao 1976 y mientras el flamante guitarrista de Invisible Toms Gubistch se sumaba al grupo del marplatense, bandoneonistas como Rodolfo Mederos y Juan Jos Mosalini, entre otros, colaboraban con grupos de origen rockero y "electrificaban" sus propias creaciones.

Sin embargo, la relacin entre Piazzolla y los nuevos exponentes no iba a llegar a buen puerto, tal como lo refleja el abrupto final del Octeto, cuando su lder acus ante un embajador en Francia de la dictadura argentina al resto de la formacin de "comunistas y drogadictos", casi una sentencia de muerte en aquellos tiempos que empuj a muchos de ellos al exilio.

Pero la postura del artista respecto al rock quedaron expresadas de manera muy clara en el libro "A manera de memorias", del periodista Natalio Gorin, escrito en base a conversaciones mantenidas sobre diversos temas relacionados con su extensa carrera.

"Lo que me molesta de los rockeros argentinos es su falta de inquietudes. Que se junten cuatro o cinco pibes en la casa de uno y empiecen a tocar caca me parece brbaro. Son ciclos que se deben cumplir, pero si la respuesta final, cuando son tipos grandes, es Soda Stereo o Charly Garca, estamos fritos", expres all.

En otro prrafo, ponderaba a Lito Vitale y a Alejandro Lerner, adems de afirmar que le gustaban Los Beatles pero "hasta ah" porque "tampoco es que inventaron la plvora", en contraposicin a sus alabanzas a Pat Metheny; Al Di Meola; Queen; Emerson, Lake & Palmer; y Sting, por su unin con Gil Evans.

Muchos aos despus de la muerte de Piazzolla, ocurrida en 1992; el mismo Spinetta revel haber rechazado una invitacin para tocar juntos, a pesar de la profunda admiracin que le profesaba.

"No tuve una excelente relacin con l. Piazzolla fue muy duro con nosotros porque para l ramos todos orejeros", cont "El Flaco" a Juan Carlos Diez, en las conversaciones que dieron origen al libro "Martropa".

All record las crticas que le haba dedicado y acept que "quizs haya algo de cierto" en esas declaraciones, pero aclaraba: "Por ms que haya dicho cualquier cosa de m, yo siempre lo admir".

Y revel: "Una vez me invit a tocar despus de todo eso. Ah tuve la oportunidad de aclararle telefnicamente que realmente no me senta como para estar al lado de l en un escenario porque yo no s escribir ni leer msica. La sola idea de estar con l en un concierto me hubiera paralizado. Me lo perd".

"Aun as, considero que su trabajo es monumental y su msica realmente me ha inspirado muchsimas veces. Piazzolla es un lujo, lo que ha hecho es imperecedero", sentenci "El Flaco".