02/03/2021 opinin

Qu aprendimos de la pandemia?

El 3 de marzo se cumple un ao del "paciente cero" de Covid 19 en Argentina. Sobre lo que dej este perodo como aprendizaje, reflexion para Tlam el Dr. Daniel Grassi, director de Posgrado de la Facultad de Ciencias Biomdicas y del Departamento de Medicina Interna del Hospital Universitario Austral.

Dr. Daniel Grassi

Por Dr. Daniel Grassi

El 3 de marzo se cumple, en nuestro pas, un ao del diagnstico del primer paciente con infeccin por el coronavirus tipo 2, responsable del Sndrome Respiratorio Agudo Severo (SARS-COV 2). Mucho es lo que hemos aprendido durante este ao, tanto que lo podramos listar en diferentes aspectos de nuestra vida, y del pas en su conjunto.

Desde un punto de vista virolgico, lamentablemente el mundo cientfico ha descubierto esta nueva variante de la familia de los coronavirus que causa la enfermedad Covid 19, que tiene la capacidad de diseminarse fcilmente entre las personas y ha iniciado la pandemia que an estamos viviendo.

La infeccin por SARS-CoV-2 puede ser asintomtica o producir un amplio espectro de sntomas. Si bien la mayora de las personas infectadas presentan cuadros leves o moderados, las personas mayores y las que padecen afecciones mdicas subyacentes tienen ms probabilidades de cursar una enfermedad grave e inclusive llegar a la muerte.

Hoy sabemos que la va area es la forma ms importante de transmisin del virus, ya que las partculas virales contenidas en las microgotas que eliminamos por la nariz y la boca pueden mantenerse suspendidas en el aire durante horas.

Hemos aprendido que cuidarnos es la mejor forma de prevenir el contagio y que cuidar de nosotros mismos significa tambin que cuidamos a los dems, que es la principal responsabilidad social de todos, seamos adultos o adolescentes. Cuidarnos incluye mantener la distancia social de 1,5 o 2 metros entre las personas, usar bien el barbijo (fundamentalmente cubriendo bien la nariz), desinfectarse las manos frecuentemente con agua y jabn o usando un gel hidroalcohlico, taparnos la boca con el codo flexionado al toser o estornudar, y evitar las aglomeraciones de personas, especialmente en lugares cerrados y poco ventilados, que hemos comprobado pueden transformarse en eventos supercontagiadores.

Vimos que algunas teraputicas han resultado eficaces para pacientes afectados por el SARS-COV2, pero no debemos dar crdito a falsos tratamientos que no han demostrado beneficio en la evolucin de la enfermedad en estudios de investigacin y que, lamentablemente, se recomiendan desde diversos sitios poco responsables.

Ahora estamos aprendiendo sobre las vacunas y su eficacia para prevenir el contagio, aunque su efecto ms importante es que si eventualmente nos contagiamos, el cuadro sea leve y, entonces, disminuya la mortalidad de la enfermedad. Aspiramos a que los gobiernos organicen eficazmente la provisin y la aplicacin de las vacunas para lograr rpidamente una inmunizacin de rebao que baje la mortalidad de la pandemia.

La vacunacin es prioritaria en personas mayores, en aquellos con problemas de salud subyacentes y en los trabajadores de la salud. Es un deber moral respetar estas prioridades, en lugar de buscar el propio beneficio al no hacerlo.

Seguramente an queda aprender mucho ms sobre este virus y sus consecuencias, pero considero que lo ms importante que hemos aprendido los seres humanos es que somos vulnerables, muy vulnerables, y que debemos cuidarnos entre todos sin egosmo, y especialmente cuidar a la poblacin de mayor riesgo.

Finalmente, hemos aprendido que, si bien resulta clave adoptar las medidas de proteccin que han probado ser efectivas, no debemos vivir con un miedo excesivo y paralizarnos mientras dure la pandemia. Tenemos que seguir viviendo del modo ms cercano posible a la normalidad, aprendiendo de esta nueva circunstancia que nos impone la vida en comunidad, y disfrutar de la vida junto a nuestros seres queridos, que es el bien ms preciado que tenemos.