23/02/2021 lesa humanidad

Sobreviviente de un centro clandestino: "Los genocidas no se conformaron y fueron por nuestros hijos"

Jorge Nadal declar sobre su secuestro, cuando ingres una patota a su casa, donde viva junto a su pareja Hilda Garca -en ese momento embarazada- y su hijo pequeo, Carlos Alberto.La mujer de Nadal estuvo cautiva en el Pozo de Quilmes y actualmente est desaparecida. Su hijo fue robado y entregado a un polica de la Brigada de Quilmes.

Jorge Nadal dio su testimonio ante el Tribunal Oral Federal N° 1 de La Plata
Jorge Nadal dio su testimonio ante el Tribunal Oral Federal N 1 de La Plata

Jorge Nadal, sobreviviente de centros clandestinos de detencin durante la ltima dictadura cvico militar y a quien le llev 30 aos recuperar a su hijo apropiado, hizo un detallado relato ante la justicia federal de La Plata de las brutales torturas que sufrieron l y su familia.

"El plan sistemtico de los genocidas no se conform con nosotros y fueron por nuestros hijos; a mi hijo Pedro Luis lo busqu 30 aos y mi otro hijo, Carlos Alberto, tuvo secuelas en su salud, todo este desquicio deriv en un trastorno psiquitrico", relat Nadal.

El hombre brind testimonio ante el Tribunal Oral Federal N 1 de La Plata, que desde el 27 de octubre ltimo juzga a 17 represores, entre ellos Miguel Etchecolatz, por los secuestros, torturas, crmenes y abusos sexuales cometidos contra casi 500 vctimas alojadas en 3 centros clandestinos de detencin durante la ltima dictadura militar.

Nadal, ex militante del PRT, cont los hechos que rodearon a su secuestro, ocurrido el 16 de mayo de 1975, cuando ingres una patota a su casa, donde viva junto a pareja Hilda Garca -en ese momento embarazada- y su hijo pequeo, Carlos Alberto.

"Enseguida apuntaron con una ametralladora Halcn en la panza de mi compaera para asustarla, para humillarla, para ver tal vez si abortaba", record el hombre, que agreg que otro integrante de la patota le peg un tiro a un conejo, que era la mascota de su hijo, "frente a la mirada aterrada" del nio.

Nadal fue introducido en un Ford Falcon y llevado a la Brigada de Bnfield. Ese mismo da otras 31 personas fueron secuestradas, cuyos nombres record Nadal en esta audiencia.

"Las sesiones de tortura se hacan sobra una cama elstica de alambre romboidal, ataban un cable al dedo gordo de pie y a veces nos tapaban con sbana mojada. Aplican tortura en los ojos, las fosas nasales, los genitales y tambin me efectuaron un tiro de 45 en la rodilla, lo mismo hicieron en uno de los lbulos de mis orejas y all tambin aplicaron picana", dijo el sobreviviente.

Mientras tanto, la madre de Nadal, en San Luis, se acerc a hablar con el Obispo Diocesano Juan Rodolfo Laise, quien, segn record el testigo, la ech dicindole: "Seora, retrese. Nosotros a las madres de los comunistas subversivos no las recibimos".

Hilda, la compaera de Nadal, fue secuestrada en marzo de 1976, junto a su beb Pedro, pero el mayor de sus hijos, Carlos Alberto, de 3 aos, fue rescatado y llevado junto a sus abuelos maternos por una compaera de militancia de la madre.

La mujer de Nadal estuvo cautiva en el Pozo de Quilmes y actualmente est desaparecida. Pedro Luis fue apropiado y entregado a un polica de la Brigada de Quilmes, Luis Ferian, quien lo cri como propio junto a su esposa Yolanda De Francesco.

"Mi hijo creci con la idea que era hijo de Ferian, que le haba dicho que su mam era una loquita, una mujer ligada a la prostitucin que lo haba parido y no lo quera y que como l era el padre biolgico lo haba recibido", precis.

Cont que "cuando me fui a Francia, despus de aprender el idioma y conseguir un trabajo pude traer conmigo a mi hijo Carlos Alberto, quien tuvo problemas de salud desde los 3 a los 14 aos, sangrados a nivel intestinal que termin en una lcera aguda", relat y agreg que con los aos sum un trastorno psiquitrico y un linfoma de Hopkins.

Al volver del exilio, en 1984, se puso en contacto con Abuelas de Plaza de Mayo y fue ayudado por muchos compaeros y compaeras para buscar a su otro hijo, a quien finalmente encontr bajo el nombre de Luis Alberto Ferian.

"Por todas estas secuelas vividas pido que cuando dicten sentencia sea una sentencia firme en tiempo y forma", reclam Nadal a los jueces.