26/11/2020 Documental

Montes-Bradley est "Buscando a Tabernero" en una exploracin sobre el cine y el siglo

Este viernes se estrenará el documental sobre Pablo Tabernero, uno de los directores de fotografía del cine argentino más influyentes de su tiempo. Su realizador dijo, en diálogo con Télam, que "no sólo fue un maestro del claroscuro, sino también fue abuelo del cine".

Montes-Bradley es reconocido por filmes como "Los cuentos del timonel" y "Cortázar: apuntes para un documental".
Montes-Bradley es reconocido por filmes como "Los cuentos del timonel" y "Cortzar: apuntes para un documental".

"Buscando a Tabernero", documental de Eduardo Montes-Bradley que indaga en la vida de Pablo Tabernero (1910-1996), uno de los directores de fotografía del cine argentino más influyentes de su tiempo, quien escapó de los nazis y luchó en la Guerra Civil Española antes de su arribar al país, se estrenará este viernes en Cine.ar a las 20.

"No sólo fue un maestro del claroscuro, sino también fue abuelo del cine", dijo en charla con Télam el escritor y realizador Montes-Bradley para definir al artista que aportó su talento y conocimiento al cine clásico nacional, trabajando en películas de cineastas como Carlos Hugo Christensen, Mario Soffici, Hugo del Carril, y Luis Saslavsky, en las que impactó con nuevas técnicas e imágenes que llevaron su sello.

Bajo la premisa de "hablar de Tabernero antes de que fuera Tabernero", el realizador propone "abordar al sujeto antes de su concreción como tal" a partir de un impactante material de archivo, de las palabras de su hijo, Henry Weinschenk (que hoy vive en Estados Unidos) y de testimonios que recogió en tres años de trabajo, atravesando ciudades como Berlín, Mainz, Barcelona, Arosa (Suiza) y Buenos Aires.

Montes-Bradley, reconocido por filmes como "Los cuentos del timonel" (2001) y "Cortázar: apuntes para un documental" (2002), hace foco en la formación de esta figura que se erigió en el maestro de una generación de iluminadores que incluye a Felix Monti y Ricardo Aronovich, entre tantos.


La vida de Tabernero

Tabernero nació en 1910 en Berlín como Peter Paul Weinschenk en el seno de una familia judía de clase media, y en 1937 llegó exiliado a Buenos Aires. En sus 27 primeros años de vida se formó como fotógrafo, escapó del nazismo y participó como camarógrafo junto a la columna Durruti durante la Guerra Civil Española. 

En sus 30 años radicado en Argentina, dio clases en La Plata y se desempeñó en filmes como "Prisioneros de la tierra", de Soffici (1939); "Vidalita", de Saslavsky (1949); "Si muero antes de despertar", de Christensen (1952); y "La quintrala de del Carril" (1955). Durante la dictadura de Juan Carlos Onganía emigró a Estados Unidos.

En sus 30 años radicado en Argentina, Tabernero dio clases en La Plata y se desempeñó en distintos filmes.
En sus 30 aos radicado en Argentina, Tabernero dio clases en La Plata y se desempe en distintos filmes.

Télam: ¿Cómo surge la necesidad o el deseo de hacer una película acerca de la desconocida vida de Tabernero?
Eduardo Montes-Bradley: Mis proyectos documentales surgen a partir de encargos. Es muy frustrante entusiasmarse con un proyecto de corto aliento, que no cuente con el apoyo económico de alguien que esté verdaderamente interesado en que ese proyecto se lleve a cabo. Hace tres años se acercó Henry Weinschenk para pedirme que investigue los antecedentes de su padre en Europa antes de desembarcar en Argentina para convertirse en Pablo Tabernero. Con el apoyo de Henry inicié la travesía que hoy conocemos con el nombre del documental. En este caso, a diferencia de muchos otros encarados a los largo de los últimos 30 años, el objeto de estudio tenía una profunda carga emotiva para mí. En la búsqueda del padre de Henry estaba la búsqueda del mío propio, un cruce de identidades y conflictos que marcaron severamente al siglo que nos toco en parte vivir. En este sentido creo que las artes, el cine y el siglo se llevan en "Buscando a Tabernero", todos los premios en roles secundarios.

T: El documental hace eje en sus primeros años, marcando la importancia de esta etapa de su vida, antes de convertirse en uno de los directores de fotografía más destacados del cine nacional.
EMB: Los argentinos solemos asumir que los mitos nacen de gajo, que Gardel nació con una guitarra bajo el brazo, Cortázar con barba, Borges ciego y Tabernero con una cámara en la mano en un filme de Christensen. A mí me interesa el proceso de gestación de esas eventuales consagraciones. Es decir. cuál es la relación entre la voluntad y la formación, a lo que deberíamos agregarle los avatares y lo imprevisible.



T: De algún modo también la película rescata y homenajea a los directores de fotografía, un arte y oficio tal vez menos visible que otros, pero que, como muestra el filme, tiene un rol importante y decisivo en el resultado final de un largometraje.
EMB: Absolutamente, y como decíamos: nadie nace de gajo. La generación del sesenta y posteriores heredaron de Tabernero una tradición que se remonta a Werner Graeff, a las escuelas Bauhaus y Reimann, pero también al cine documental de batalla que nutre a Tabernero en las barricadas del frente de Aragón durante la Guerra Civil Española. Tabernero fue maestro de Fernando Birri y fundador de una escuela documental que tuvo por vástagos a Pino Solanas y Raymundo Gleyzer, esas dos expresiones de un mismo teorema fundacional.

T: En "Buscado a Tabernero" se aprecia un minucioso trabajo de investigación. ¿Cómo fue ese proceso de buscar información? ¿Fue difícil seleccionar qué iba a quedar y qué no?
EMB: Siempre resulta difícil elegir con qué quedarse y qué descartar. El acopio de archivo es algo que me resulta relativamente fácil. Estoy constantemente viajando y recopilando datos, leyendo. Acopiar es parte de mi segunda naturaleza. Ahora bien, determinar qué es lo que debiera quedar fuera es una tarea que me resulta sumamente difícil, dolorosa. Ante la duda suelo preguntarme si el documento o testimonio en cuestión sirve para avanzar el discurso, la narración. Lo peor que nos puede suceder como documentalistas o ensayistas es enamorarnos de un argumento inconducente. En esos casos suelo reservarme esas "perlitas" para publicarlas en breves anecdotarios, o subirlas a YouTube como argumentos adicionales.