20/10/2020 Barracas

Un testigo tomado como "escudo humano" asegur que los asaltantes estaban "muy sacados"

El hecho tuvo lugar a bordo de un colectivo de la línea 100, donde fueron asaltados los pasajeros y el chofer por dos delincuentes que subieron armados y asesinaron al agente de la Policía Federal, Esteban Nicolás Lago, y a Juan Roberto Bonifacio.

El hecho tuvo lugar a bordo de un interno de la línea 100 que circulaba por la calle Vieytes, entre Quinquela Martín y Suárez
El hecho tuvo lugar a bordo de un interno de la lnea 100 que circulaba por la calle Vieytes, entre Quinquela Martn y Surez

Un pasajero que fue tomado como "escudo humano" por uno de los delincuentes que mataron a un efectivo de la Policía Federal (PFA) y a un barrendero durante un asalto a bordo de un colectivo de la línea 100 en el barrio porteño de Barracas, aseguró hoy que los dos asaltantes estaban "muy sacados", que efectuaron al menos cinco disparos, y que el agente "no tuvo oportunidad" de desenfundar su arma reglamentaria.

"Estábamos en el colectivo cuando de repente subieron dos pasajeros, uno de ellos pasó sin pagar con la SUBE, como avisando que pagaba el segundo, y pasó saludando, diciendo 'buenas noches, buenas noches', ya en una actitud sospechosa", contó Cristian, de 29 años, al canal de noticias A24.

Luego, recordó que el segundo delincuente que ingresó a la unidad se dirigió hacia él, que estaba sentado detrás del asiento del conductor, y le dijo "flaco, levantante, esto es un asalto" y lo tomó de la capucha, "como cubriéndose".

"Los dos estaban muy sacados, para hacer maldad, no respetaron nada", dijo el testigo, y siguió: "Subieron con mala actitud, a mí me trataron muy mal, cuando dijo 'esto es un asalto' vi la sombra del policía que se para y le disparan, no tardó nada, fue todo muy rápido", agregó sobre el momento en que balearon al agente Esteban Nicolás Lagos (28).

Al ser consultado sobre la posibilidad de que Lagos haya llegado a repeler la agresión con su arma reglamentaria, Cristian explicó que no lo vio con precisión porque el delincuente lo tenía agarrado, pero que no cree que haya existido un intercambio de disparos: "Creo que si el policía tiraba me tiraba a mí, yo estaba cubriéndole la mitad del cuerpo al tipo", detalló.

De acuerdo con su relato, el policía estaba uniformado pero "no llegó a decir nada" y tampoco alcanzó "a desenfundar el arma porque no tuvo tiempo, no tuvo oportunidad".

"No lo podíamos creer, estábamos lo más tranquilos y de repente suben dos tipos y, sin mediar palabra, le disparan a un policía; no sabíamos qué hacer", agregó.

El joven detalló que en el colectivo viajaban siete personas y que el asaltante que estaba armado efectuó al menos cinco disparos, tras lo cual junto a su cómplice comenzó a gritarle "abrí la puerta" al conductor, hasta que se bajaron del vehículo sin llevarse ninguna pertenencia de los pasajeros.

"El chofer lo primero que hizo fue encarar para ir a un hospital, pero como encontró la comisaría paró ahí", dijo en referencia a la seccional vecinal 4D de la Policía de la Ciudad, donde, al llegar, alertaron a los policías que estaban adentro mediante bocinazos y gritando que había heridos.

En cuanto a la segunda víctima del hecho, el empleado de higiene urbana Juan Roberto Bonifacio (34), Cristian aseguró que al llegar a la comisaría "estaba bien" y "consciente", aunque "decía que le dolía el pecho y que le costaba respirar".

"Yo bajé por la parte de adelante y él iba atrás mío, lo más bien, y me dijo 'che, no me mirás la espalda a ver si me dieron, porque me duele'", y allí fue cuando, junto a un agente que los asistió, descubrió que tenía un orificio de bala en la espalda, a la altura de los pulmones, que luego le produjo la muerte mientras era intervenido quirúrgicamente en el Hospital Argerich.