18/10/2020 Elecciones en Bolivia

Carlos Mesa, el candidato a presidente salpicado por la represin y el golpe de Estado

En 2002 y 2003 ejerció la presidencia pero debió renunciar ante una inestable situación política. El año pasado perdió en las elecciones con Evo Morales pero sembró dudas sobre el escrutinio y alentó el golpe que depuso al entonces presidente.

Carlos Mesa aspira a llegar a un balotaje contra el MAS.
Carlos Mesa aspira a llegar a un balotaje contra el MAS.

Carlos Mesa, el periodista y político que no pudo mantenerse en el gobierno en Bolivia por más de dos años, hoy tiene una nueva posibilidad de llegar a la presidencia como "cabeza de playa" del bloque de derecha que pretende impedir la vuelta al poder del Movimiento Al Socialismo (MAS) del depuesto presidente Evo Morales.

Con 67 años, historiador, escritor y periodista, Mesa fue elegido en 2002 como vicepresidente en la fórmula que lideró el empresario Gonzalo Sánchez de Lozada, y llegó a la presidencia cuando en octubre de 2003 el mandatario huyó a Miami para no dar respuesta sobre los más de 70 muertos y cientos de heridos que dejó una gran represión militar en medio de una ola de protestas sociales, conocida como la Guerra del Gas.

Sin embargo, dos años después de asumir -más específicamente, 20 meses después-, Mesa dejó el poder tras las movilizaciones indígenas a favor de la nacionalización de los hidrocarburos, que devinieron en la convocatoria de elecciones en las que triunfó Morales.

Pasados 15 años desde que renunció, cercado por protestas sociales y con prácticamente todos los partidos políticos de ese momento en su contra y arrastrando el hecho de haber sido el vicepresidente de la represión de 2003, ahora quiere una segunda oportunidad.

En 2018 decidió ser candidato por el Frente Revolucionario de Izquierda, integrado luego en la alianza Comunidad Ciudadana (CC).

Tras quedar segundo en las elecciones de octubre del año pasado, colaboró en fomentar las sospechas sobre la legitimidad de los comicios en los que en principio Morales alcanzaba la reelección, lo que derivó en el golpe de Estado.

Al día siguiente de la elección continuó alimentando la sospecha de "manipulación" y, antes de que el recuento estuviese completo, exigió una segunda vuelta.

Mesa aseguró que "cualquier resultado que dé por ganador a Evo Morales en primera vuelta es producto de un fraude".

Meses después, una auditoría académica independiente hecha en Estados Unidos confirmó que no había habido fraude y que Morales había logrado la mayoría de votos suficientes como para salir ganador sin necesidad de un balotaje.

Morales renunció a su cargo el 10 de noviembre pasado, acorralado por movilizaciones ciudadanas y políticas, algunas de ellas convocadas por el propio Mesa, un motín policial y la sugerencia de renuncia planteada por las Fuerzas Armadas.

La crisis tenía el mismo origen que los reclamos del hoy candidato presidencial por la CC: las "graves irregularidades" halladas por una misión de la Organización de Estados Americanos (OEA) en la realización y el escrutinio de las elecciones generales.

Dos días después, la entonces senadora Jeanine Áñez se proclamó sucesora en sendas sesiones sin quorum ni asistencia de la bancada del MAS en la Cámara de Senadores, primero, y la Asamblea Legislativa, después.

Mesa no repudió el golpe de Estado de noviembre. Sin embargo, recordó la interrupción del sistema democrático en enero de este año, cuando la presidenta de facto presentó su candidatura presidencial.

"La tesis del golpe de Estado se basa en la idea de que quien lo dio usa la sucesión constitucional como una excusa para hacer realidad su verdadera intención: apropiarse del gobierno en el largo plazo como quien se apropia de un botín", escribió a fines de enero en un texto llamado "Una decisión equivocada".

Nacido en La Paz el 12 de agosto de 1953, bajo el nombre de Carlos Diego de Mesa Gisbert, sus padres fueron José de Mesa y Teresa Gisbert, ambos reconocidos arquitectos e historiadores y, por ende, miembro de una clase elevada que sobresalía en un país aquejado por índices de pobreza estructural.

Mesa vivió y estudió en España y tiene una sólida formación intelectual, que mostró en diversos libros y documentales en los que aplicó sus aptitudes como periodista, historiador y cineasta y cosechó premios internacionales.