23/09/2020 Bolivia

El MAS descart que el entorno de Morales vuelva al Gobierno ante un eventual triunfo

David Choquehuanca, ex canciller del país entre 2006 y 2017, afirmó anoche que gobernarán "escuchando al pueblo", que les ha dicho que el círculo cercano de Morales "ya no tiene que volver".

Morales dirige actualmente la campaña de su partido desde la Argentina
Morales dirige actualmente la campaa de su partido desde la Argentina

El candidato del Movimiento al Socialismo (MAS) a la Vicepresidencia de Bolivia, David Choquehuanca, descartó en las últimas horas que el "entorno" del expresidente Evo Morales forme parte del Gobierno en caso de que logren ganar las elecciones del próximo 18 de octubre.

Choquehuanca, ex canciller del país entre 2006 y 2017, afirmó anoche durante un diálogo con la cadena de televisión boliviana RTP que gobernarán "escuchando al pueblo", que les ha dicho que el círculo cercano de Morales "ya no tiene que volver".

"Los ministros ya no tienen que volver a ser ministros. Tienen que ser gente joven, caras nuevas; necesitamos renovarnos. No es urgente pero es necesario. Esta renovación tiene que responder a la renovación generacional", declaró el candidato, citado por la agencia Europa Press.

Según varias encuestas difundidas en la última semana, el MAS contaría con una intención de voto superior al 40%, muy por delante de sus competidores


En ese sentido, el político resaltó la necesidad de seguir avanzando y reconocer los errores que pudieron cometer en el pasado para que en "esta segunda etapa del proceso de cambio" puedan corregirse.

Choquehuanca es el compañero de fórmula de Luis Arce, candidato a la Presidencia por el MAS, quien también se desempeñó como ministro de Economía durante el Gobierno de Morales.

El exmandatario boliviano dirige actualmente la campaña de su partido desde la Argentina, país al que se trasladó, previo paso por México, tras renunciar al cargo en noviembre pasado por la presión de varios sectores, entre ellos las Fuerzas Armadas.

Según varias encuestas difundidas en la última semana, el MAS contaría con una intención de voto superior al 40%, muy por delante de sus competidores, entre los que figuraba la presidenta de facto, Jeanine Áñez, quien optó por bajar su candidatura para no "dividir" el voto, poco después de difundirse estos resultados, que le auguraban en el mejor de los casos un 10% de los apoyos.