10/09/2020 Proyecto de ley

Casas de partos: el cambio de paradigma a la hora de nacer

La iniciativa de la diputada Mónica Macha junto a la Red Argentina de Casas de Partos busca que quienes gestan puedan parir con un acompañamiento respetuoso, junto a su familia y lejos de la violencia obstétrica.

Por Luca Ros

Casa de Partos en Estados Unidos.
Casa de Partos en Estados Unidos.

La diputada Mónica Macha es la autora del proyecto de ley que busca establecer   un   marco regulatorio para que las Casas de Partos y Nacimientos funcionen en todo el país, hecho que “ayudaría a reducir la violencia obstétrica” a la que son sometidas habitualmente las mujeres a la hora de parir.

Las Casas de Partos existen en muchísimos países y son dispositivos para embarazos de bajo riesgo. En Argentina existen en un marco de alegalidad, por eso su regulación generaría un gran impacto tanto en lo laboral para todas las disciplinas que las llevarían adelante, como para las familias y las comunidades.

“Sacamos el parto del hospital para llevarlo al ambiente de una casa, donde quien va a parir cuenta con su familia desde un lugar que las instituciones no pueden ofrecer”, cuenta Macha, y agrega: “La Casa de Parto la pensamos articulada al sistema sanitario y las personas que trabajen allí también serían personal del hospital cercano”.

"Las parteras somos las guardianas del parto en cualquier lugar.""

Ana Giménez y Sandra Laporta, parteras Red Argentina de Casas de Partos


En cuanto a la disposición de estos espacios, son literalmente casas con habitaciones preparadas para atender partos y nacimientos, donde también hay diversas opciones para que se lleven a cabo, como baños preparados para parir en el agua, o distintos recursos para retomar la idea de parto fisiológico.

“La intervención del equipo de salud es la justa y necesaria. El dispositivo, al ser menos intervencionista, está a disposición de la persona que está pariendo, por eso se reduce también la violencia obstétrica”, explica la diputada del Frente de Todos.

Las Casas de Partos son dispositivos para embarazos de bajo riesgo.
Las Casas de Partos son dispositivos para embarazos de bajo riesgo.

“Esta ley viene a cambiar los paradigmas”, apuntan Ana Giménez y Sandra Laporta, ambas parteras y parte de la Red Argentina de Casas de Partos en diálogo con Télam.

Con respecto a la regularización de esta práctica, Giménez sostiene: “La habilitación y la legitimación por parte de la salud pública nos permiten a las parteras un ejercicio real de nuestra profesión, que es la prevención y promoción, la de acompañar, habilitar y facilitar esa habilidad que tienen las personas gestantes”.

“Las parteras somos las guardianas del parto en cualquier lugar”, relatan emocionadas ambas profesionales.

Las parteras, profesión que existe hace siglos en la sociedad, han atravesado muchos años de oficio sin regularización, sin embargo su formación académica y empírica permitió que pudieran ir creando protocolos y guías que hoy son clave para la creación de estos espacios. “Lo que necesitamos es que esto sea una entidad habilitada y legitimada”, explica Giménez.


Este camino andado y el movimiento que generan los nuevos enfoques para la salud integral de las mujeres reciben críticas instantáneas por parte de sectores más conservadores. Laporta dice al respecto: “Esto va a generar resistencia porque estamos llegando al máximo de la violencia obstétrica y nosotras planteamos una opción más para la mujer y su familia. Estamos pidiendo un derecho”.

Laporta señala que la base de la obstetricia es “trabajar con la primera comunidad que es la familia” y en ese sentido explica que la mirada de la partera, su formación académica, empírica, y tradicional es muy simple y muy compleja.

“Es mirar al ser humano en su esencia y el ser humano toma todo: la antropología, la filosofía que toma lo orgánico, lo funcional, espiritual, entonces la misión de la partera no es ni más ni menos, es diferente, es otra, otro concepto, otra mirada hacia la mujer como el centro de una gran comunidad”, explica, y agrega: “La buena partera lo que hace es mirar a la persona que va a parir en un contexto, no en esa parte recortada de su vida”.


A mitad del siglo 20, las mujeres dejaron de parir en sus casas y pasaron a hacerlo en las instituciones. El cambio de paradigma trajo nuevos sentidos colectivos construidos a partir de las nuevas tecnologías que iban apareciendo en la medicina. En la actualidad y en el marco de la pandemia del Covid 19, todos los niveles de violencia obstétrica aumentaron notablemente.

Por eso para Laporta y Giménez, este proyecto puede crear nuevos sentidos y generar nuevos cambios culturales: “Ese cambio tiene que venir por la buena educación y amor al cuerpo, al conocimiento del cuerpo, al potencial que las mujeres o las personas gestantes podemos tener en nuestra vida sexual y reproductiva”, dice Laporta.

Para Giménez, un nuevo paradigma tiene que ver con “la deconstrucción en todo, en toda la población y toda la comunidad”, y explica: “Tiene que tener una perspectiva de género porque la identidad sexual es diversa y tenemos que incorporar y accionar desde ahí, desde la equidad de género y, como dijo la ONU desde los derechos humanos, porque en estos momentos la violencia obstétrica se considera que es un avasallamiento de los derechos humanos”.

En el mismo sentido, la diputada Macha también proyecta algunos cambios estructurales: “Espero que podamos recuperar un saber sobre nuestro cuerpo, libertad, autonomía, dignidad y que el equipo de salud pueda ubicarse en un lugar de acompañamiento y no de concentración del saber. Nosotras tenemos saberes, sólo que estaban adormecidos”.