31/08/2020 Día de la obstetricia y la embarazada

Diputadas bonaerenses denuncian que "el maltrato es moneda corriente para quienes van a parir”

En la fecha que se celebra internacionalmente, diputadas y funcionarias provinciales advierten sobre la necesidad del cambio de paradigma desde el Estado, las instituciones, la formación y la “responsabilidad compartida”.

Por Lucía Ríos

En la provincia de Buenos Aires se dio media sanción a la adhesión a la ley de Parto Respetado.
En la provincia de Buenos Aires se dio media sanción a la adhesión a la ley de Parto Respetado.

La pandemia del Covid-19 dejó en evidencia que la violencia obstétrica se profundizó, que las personas gestantes están atravesando en soledad su embarazo y que los estudios de control, que son decenas en un embarazo de bajo riesgo, finalmente no eran tan necesarios.

“La facultad de Medicina nos enseña a controlar, a intervenir, no nos enseña a escuchar, a saber esperar, no nos enseña a comunicar para nada. Nos enseña a objetivizar ese cuerpo y transformarlo en un objeto para estudiarlo pero después no sabemos cómo volver a integrar eso en un ser humano”, afirma Sabrina Balaña, directora provincial de Equidad de Género y Salud del Ministerio de Salud de la Provincia de Buenos Aires.

Hace un mes, María Rosa Lencina llegó con dolores al hospital Fernández, en la Ciudad de Buenos Aires. Estaba embarazada de 38 semanas y tenía 27 años. Estuvo diez horas sin una camilla o silla de ruedas. Los médicos la catalogaron de “maricona” y la mandaron a su casa. Al otro día seguía con dolores y fue al hospital Rivadavia. No pudieron salvarla y murió. Antes de entrar al quirófano, un guardia de seguridad le había advertido al doctor que María Rosa llegaba de la villa. “Están todos contagiados ahí”, sentenció.


Unos días antes, en la legislatura bonaerense, se daba media sanción para la adhesión a la ley nacional 25.929 de Parto Respetado. La diputada provincial Mariana Larroque cerró su intervención de la siguiente manera: “Esta ley la votamos desde las cicatrices de nuestros cuerpos, desde los cortes de las cesáreas innecesarias que están en nuestras panzas y en el alma. Porque para cambiar el mundo, primero hay que cambiar la forma de nacer. Porque merecemos ir a parir y no a combatir. Porque pariremos libres, soberanas, respetadas y con placer”.

En diálogo con Télam, Larroque resaltó la necesidad del cambio de paradigma desde el Estado, las instituciones, la formación y la “responsabilidad compartida”.

“Hace falta interpelar no sólo al sistema de salud, sino también contar con el compromiso de la comunidad en su conjunto para generar esta articulación virtuosa entre Estado y sociedad, que entendemos que es lo que consigue que se puedan concretar las transformaciones”, afirmó.

Con respecto a la cancelación de turnos de las rutinas de control en personas embarazadas, la pandemia dejó en evidencia que esos controles en embarazos de bajo riesgo, quizás eran fruto de la sobreinformación y el dominio de los cuerpos.

"Para cambiar el mundo, primero hay que cambiar la forma de nacer", dijo Larroque.
"Para cambiar el mundo, primero hay que cambiar la forma de nacer", dijo Larroque.

Balaña expresó a Télam sobre la información que circula, muchas veces excesiva, y la postura frente a los saberes médicos: “Hay algo fundamental sobre todo en la salud en general y en lo que es la vida, y es que nos olvidamos que la ciencia provee un saber provisorio. No es determinante, no es para siempre, sino que ahora es de esta manera y capaz después es distinto”.

La funcionaria suma la necesidad del cambio en la narrativa. Dejar de hablar de control y apuntar al acompañamiento. “En los controles, hay un intercambio que se da donde las mujeres van a que les digan que están haciendo las cosas bien y no las reten”.

Pero cuando los controles no se pueden llevar adelante, la culpa también recae sobre la persona gestante. “No es que el sistema de salud es burocrático, si no que vos no te ocupaste lo suficiente”, ironiza Balaña.

A raíz de la votación en la Cámara de Diputados de la provincia de Buenos Aires, se realizó el primer Foro del Parto Respetado y en los primeros días de septiembre será el segundo. Allí, organizaciones y referentes del tema exponen las realidades y las propuestas para cambiar y mejorar la atención y todo lo relacionado a la salud de quien va a parir y sus decisiones al respecto.

"Queremos que el deseo de la persona gestante, sea el centro", aseguró Balaña.
"Queremos que el deseo de la persona gestante, sea el centro", aseguró Balaña.

“Nos dimos cuenta que había mucho para aportar y que había mucha necesidad de generar esto a lo largo y a lo ancho de la provincia. Muchas de las propuestas que surgieron de allí, lo incluímos en la ley”, cuenta Larroque a Télam. “La idea es que tanto el poder ejecutivo como el legislativo escuche a la comunidad que pone el cuerpo permanentemente”, cierra la diputada.

Sobre el rol del Estado provincial y los objetivos en esta materia, Balaña reflexiona: “El sistema de salud es quien instala las ideas de los embarazos perfectos, la familia feliz, el hecho de que la mujer tiene muchos deberes que hacer durante la gestación y que la maternidad es perfecta, y todo esto invisibiliza las violencias en la salud de las mujeres”.

La funcionaria afirma que el deseo tiene que ser el centro de la atención para las mujeres y personas gestantes para desde allí plantear diferentes acciones: “Siempre interpelamos al Estado desde el feminismo, pero no ha permeado en el sistema de salud y eso es lo que queremos con este tema”.