15/08/2020 obra pblica

Desde 2011, la Universidad platense capacita a mujeres en oficios "masculinizados"

La Escuela de Oficios de la Universidad Nacional de La Plata enseña albañilería, soldadura, mecánica y electricidad, entre otros. Mientras en el tramo 2011-2015 sólo 38% de los inscriptos eran mujeres, en 2020 sobre casi 800 alumnos hay un 51,8% de mujeres anotadas; un 47,4% de hombres y un 0,8% que son trans, travestis y no binaries.

Por Diana Lpez Gijsberts

Desde 2011, la Universidad platense capacita a mujeres en oficios "masculinizados"
Desde 2011, la Universidad platense capacita a mujeres en oficios "masculinizados"

La Escuela de Oficios de la Universidad Nacional de La Plata capacita desde el 2011 a mujeres en oficios, por tradición, "masculinizados" como albañilería, soldadura, mecánica y electricidad, entre otros.

"Desde la Escuela se vienen generando distintas prácticas y dispositivos de inclusión y permanencia en clave de transversalizar una perspectiva de género. En los distintos cursos, la participación de las mujeres ha ido incrementándose año a año, sobre todo en aquellos trayectos de oficios considerados por el imaginario histórico y social para un perfil ´masculino´", explicó a Télam el director de la Escuela, Sergio Serrichio.

Destacó que "en el inicio de este año, se logró revertir la tendencia en la inscripción y ascendió al 52% las mujeres inscriptas.

La prosecrataria de Políticas Sociales de la UNLP, a través de la Escuela de Oficios, creada en el 2009, comenzó a implementar a partir del 2011 una línea específica destinada a la capacitación de titulares de Programas Sociales de Transferencia Condicionada de Ingresos.

"Se puso en marcha una capacitación con obra y una Diplomatura en Mantenimiento de Edificios públicos para los/as destinatarios/as de esta política pública. Participaron de esa experiencia más de cuatrocientas personas nucleadas en cooperativas, representando las mujeres un 70 % de ese universo", precisó el director.
La Escuela aplica la perspectiva de género también en el nombre de sus cursos.
La Escuela aplica la perspectiva de gnero tambin en el nombre de sus cursos.

Relató que en ese entonces "las mujeres llegaban a la universidad para ser incluidas en módulos de capacitación con obra de baja y mediana complejidad establecidos por el programa: herrería, colocación de veredas con baldosas, construcción de muros, forestación, pintura y adoquinado".

Mientras en el tramo 2011-2015, solo un 38 por ciento de los inscriptos eran mujeres, en el 2020 sobre casi 800 alumnos hay un 51,8 por ciento de mujeres anotadas; un 47,4 hombres y un 0,8 por ciento que son trans, travestis y no binaries.

Los cursos que se dictan de manera virtual son Pastelería; Asistente administrativo; Soldadura; Cerrajería; Mecánica nivel II; Electricidad nivel I Y II; Cocina; Carpintería nivel II; Gas y plomería; Mantenimiento de espacios verdes; Albañilería; Diplomatura en cuidado de personas mayores nivel I y III; Seguridad e Higiene y Mecánica de Motos.

La Escuela aplica la perspectiva de género también en el nombre de sus cursos: en el año 2019, y con motivo de la aprobación de los trayectos formativos de la Escuela por parte del Ministerio de Educación de la Nación, "se modificaron los nombres de los oficios que tácitamente se vinculaban a un determinado género en su denominación", explicó Serrichio.

Detalló: "El curso de soldador se redefinió como soldadura, el de pastelera como pastelería, carpintero como carpintería, electricista como electricidad, cuidador de personas por el de cuidado de personas, el curso de albañil se cambió por Albañilería, el de cerrajero por cerrajería, el de cocinero por cocina y el de gasista y plomero cambio a Gas y Plomería".

Desde el establecimiento, también se pensó en la paridad en la inserción laboral y desde su Centro de Servicios de la Escuela, un espacio de incubación y vinculación laboral para egresados y estudiantes donde transitan experiencias laborales a través de prácticas acompañadas y rentadas creado en el 2018, se recibieron 57 personas, de las cuales 29 son hombres y 28 mujeres.

"Creemos que la mera incorporación de las mujeres en los trayectos formativos no es garantía de su plena inclusión, por lo tanto resulta necesario identificar y visibilizar las desigualdades históricas entre los géneros en el marco de la implementación de una propuesta que pretenda estar atravesada por una perspectiva de género", concluyó.