14/08/2020 Da de las Infancias

Bandas de msica y libros infantiles incorporan las diversidades

El consumo cultural de las infancias cuenta con grupos musicales y editoriales que utilizan lenguaje inclusivo, aportan a la prevención del abuso contra niñas y niños e invitan a derribar estereotipos.

Canticuénticos lanzó su primer disco, Canticuénticos Embrujados, en el año 2009.
Canticunticos lanz su primer disco, Canticunticos Embrujados, en el ao 2009.

Bandas de música que utilizan lenguaje inclusivo, que aportan a la prevención del abuso contra niñas y niños e invitan a derribar estereotipos y libros que muestran diversas identidades, infancias y familias, son parte del consumo cultural que invita a la igualdad.

"Chicas vamos juntas. Nosotros también vamos. Si vamos todos juntos. ¿Por qué juntos si también vamos nosotras? ¿Y si buscamos una palabra que nos junte? Juntes", así comienza la letra de la canción `Por qué, por qué` de la banda de música infantil Canticuénticos.

La canción continúa con la pregunta: "¿Quién dijo que los juguetes son de nene o nena? Si vamos a vivir juntes, juntes hay que jugar", y sigue: "Si voy a ser capitana, no preciso ese disfraz de princesita que me querés regalar".

Y continúa: "Son tan poquitos colores el celeste y el rosa, pintemos un arco iris de color libertad".

Otra canción de esa misma banda `Hay secretos` pone en escena los abusos sexuales a niñas y niños.

"Hay secretos chiquititos, que te invitan a jugar, y hay secretos tan enormes que te vienen a asustar. No se tienen que guardar los secretos que hacen mal", repite el estribillo.

A su vez, la banda Bigolates de Chocote fue una de las primeras en promover los espectáculos distendidos para las infancias.

"Hacen espectáculos con un volumen más bajo, luces tenues y permiten que les niñes se muevan, lo cual es bueno para todes", contó a Télam Luciana Capece, mamá de Manu de 7 años que tiene una condición del Espectro Autista, y que es seguidor de la banda de música.

Con respecto a ciertas líneas editoriales, hay múltiples libros con perspectiva de género como "No me gusta ser linda" o "Las princesas también se tiran pedos", que interpelan sobre los estereotipos de género de los relatos clásicos.

Otros, como las reversiones de cuentos clásicos "Manunga Soluciones", donde por ejemplo Caperucita Roja como Pie Grande acuden al consultorio del mono Manunga porque buscan su identidad. 

"Me dicen Caperucita Roja y yo me llamo Lucrecia y me gusta el violeta y un poco el rosa. Me dicen ´saludos a tu pobre abuela´ y mi abuela es la señora con más fuerza que conozco", comenta la nena del cuento, donde reclama por su identidad y manifiesta cómo se siente ante los estereotipos de género impuestos.