07/08/2020 LESA HUMANIDAD

Una vctima reconoci a su secuestrador en el juicio "Contraofensiva montonera"

Durante la declaración del ex oficial de la Federal Roberto Álvarez, Aixa Bona lo reconoció y le dio aviso a su abogado que Álvarez era la persona que la llevó clandestinamente desde Campo de Mayo hasta la comisaría de San Martín.

Aixa Bona, sobreviviente del centro clandestino de detención que funcionó en Campo de Mayo durante la última dictadura militar, identificó a uno sus presuntos secuestradores durante la transmisión del juicio por los delitos de lesa humanidad cometidos durante la represión ilegal contra la denominada “Contraofensiva Montonera”.

En la mañana de este jueves, Bona seguía por el sitio La Retaguardia una de las audiencias de este proceso oral y público que se desarrolla de forma virtual en el Tribunal Oral Federal Número 1 de San Martín en función de las limitaciones impuestas por la pandemia de coronavirus.

El excomisario de la Policía Federal Roberto Álvarez declaraba como testigo en la jornada 44 de este debate, y al ser interrogado por la fiscal Gabriela Sosti, el ex uniformado contestó sobre si había trasladado prisioneros que habían estado cautivos en Campo de Mayo.

“No. Enviados por Campo de Mayo, no. En una oportunidad se encontró una persona que decía que había estado en Campo de Mayo. Una persona femenina. Yo estaba circulando con el auto no identificable y ella estaba caminando por la ruta, con signos de extravío”, contó el testigo ante los magistrados.

Luego, completó su testimonio: “La llevé a la delegación. Ella me dijo que debía haber estado en alguna dependencia de Campo de Mayo”.

En medio de la declaración del ex oficial de la Federal, Bona le avisó a su abogado que Álvarez era la persona que la llevó clandestinamente desde Campo de Mayo hasta la comisaría de San Martín.

“Mi representada, querellante en esta causa, ha seguido esta audiencia y manifiesta que reconoce en la figura del señor Álvarez como la persona que la fue a buscar a Campo de Mayo. Lo pongo en consideración del tribunal”, señaló ante el Tribual Rafael Flores, representante legal de la víctima, quien ya había declarado como testigo en una de las audiencias de este juico.

Ante esta situación, uno de los abogados defensores de los imputados planteó la suspensión del testimonio por estimar que el testigo podía “autoincriminarse”, algo que no está permitido bajo su condición.

Tras un cuarto intermedio, el Tribunal decidió suspender la declaración de Álvarez, y, según pudo conocer Télam, es probable que en las próximas horas, las querellas pidan la detención de Álvarez, que deberá ser resuelta por la jueza federal de San Martín Alicia Vence.


La Contraofensiva Montonera fue un intento de generar un clima de insurrección en la Argentina gobernada por la dictadura a partir de acciones armadas y hechos de propaganda que se llevaron a cabo entre 1979 y 1980.

Esas acciones fueron ordenadas por la cúpula de la organización Montoneros, que se encontraba en el exilio, y que culminaron en un fracaso, ya que los militantes que participaron de estos hechos resultaron detenidos, apresados, desaparecidos y asesinados como parte de un plan de exterminio.

En ese contexto, Bona ingresó al país desde el exterior junto con su pareja, Gervasio Martín Gaudix -quien permanece desaparecido- y ambos estuvieron secuestrado en Campo de Mayo.

Fuentes de la querella le confiaron a Télam que durante su trasladado desde Campo de Mayo a la comisaría que la Federal tenía en San Martín, Álvarez le sacó la capucha y se exhibió ante la víctima.

Además, la victima reconoció la voz de su captor cuando declaró ante el Tribunal, ante el cual llegó a decir que supo “pertenecer a la comunidad de inteligencia”.

Tras pasar de Campo de Mayo a la Comisaría de la Federal en San Martín, Bona quedó legalizada y condenada por un consejo de guerra estuvo en prisión hasta el final de la dictadura militar.