Sociedad

01-08-2020 15:51 - Entrevista a María Noel Vaeza

"Hay que humanizar el trabajo" de las empleadas de casas particulares, afirmó una funcionaria de la ONU

María Noel Vaeza, directora regional para América Latina y el Caribe de ONU Mujeres, sostuvo que "el principal problema que enfrentan casi 18 millones de mujeres en el trabajo remunerado del hogar es que son informales y no tienen contrato".

Por Silvina Molina
Por Silvina Molina
01-08-2020 | 15:51
La ONU Mujeres destac algunas polticas argentinas sobre todo en pandemia que demostraron ser fundamentales
La ONU Mujeres destacó algunas políticas argentinas, sobre todo en pandemia, que demostraron "ser fundamentales".

La importancia de formalizar a las trabajadoras de casas particulares para que tengan acceso a salud, protección social y convenios para acordar salarios y descansos, son las principales medidas sugeridas para garantizar derechos a este sector por ONU Mujeres, que destacó además algunas políticas argentinas, sobre todo en pandemia, que demostraron "ser fundamentales".

Argentina, uno de los países con mayor proporción de mujeres trabajadoras del hogar, tiene un ley de régimen especial de contrato de trabajo para este personal, redujo la burocracia para su registro laboral e instituyó incentivos fiscales, tres ejes de las políticas públicas que resaltó un documento del organismo.

En una entrevista con Télam, María Noel Vaeza, directora regional para América Latina y el Caribe de ONU Mujeres, hizo un repaso de los principales hallazgos del informe que el organismo realizó junto a la Organización Internacional de Trabajo (OIT) y la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal). 
Telam SE

-Télam: ¿Cuáles son las principales problemáticas que afectan a las trabajadoras del hogar en la región latinoamericana?
-Vaeza: El principal problema que enfrentan casi 18 millones de mujeres en el trabajo remunerado del hogar es que son informales, no tienen contrato y sus ingresos son iguales o inferiores al 50% del promedio de todas las personas ocupadas. Hay informalidad y pagos bajos. Y al estar en esta situación muchas veces no tienen acceso a seguro social, médico y a vacaciones, a pesar del Convenio 189 de la OIT que dice claramente que todas las trabajadoras domésticas tienen derecho a un entorno seguro y saludable, y también a disfrutar de condiciones contractuales que le permitan tener protección social, salario mínimo y condiciones laborales que no sean de esclavitud.

-T: Estas desigualdades quedaron más expuestas por la pandemia
- V: Durante la pandemia las echaron sin pagarles compensación y no tenían donde ir o las esclavizaron, las dejaron en el hogar donde trabajaban sin que pudieran salir por miedo al contagio. Esa situación no implicó mayor salario o mejora de condiciones laborales. Seguimos viendo lo fundamental que es el trabajo de las personas del hogar, particularmente en esta pandemia. Las personas con Covid que no estaban en hospitales, que se recuperaron en sus casas fueron cuidadas por mujeres, que además mantuvieron el hogar para evitar los contagios. Han jugado un rol fundamental. Por eso las traemos al centro de la discusión porque son dejadas atrás y han demostrado un rol fundamental en pandemia. 

Telam SE


-T: ¿En que países están las principales disparidades?
-V: Hay solamente dos países que tienen muy clara la protección de estas personas: Uruguay y Costa Rica, porque defienden la negociación colectiva, la formalización, no se puede tener una trabajadora sin contrato y hay multas. En los demás países, en el 75% de los casos, es trabajo informal y no tienen protección.

-T: ¿Cómo se puede replicar la experiencia de estos países?
-V: Hay que seguir empujando. Hay 16 países que ratificaron el convenio 189 de la OIT y hay que lograr que todos los países de la región lo hagan, y que esa ratificación baje la pelota a la cancha, que exista legislación, que los ministerios de Trabajo tengan un sector para protegerlas. Hay que humanizar el trabajo, si quedan en la informalidad van a quedar a la gracia y concesión de los patrones. Es muy importante el registro.

-T: ¿Cuál es su balance de la situación en Argentina?
- V: En Argentina hay que seguir insistiendo en el registro, porque más o menos hay un 1 millón 700 mil puestos de trabajo y solamente 500 mil están registradas. Además, está el promedio de horas y el pago que más o menos es de 8.000 pesos, que es la mitad de la canasta básica. En promedio las trabajadoras del hogar trabajan 6 horas y media. Argentina ratificó el Convenio 189, pero no se movió la aguja en materia de formalización y mejoras salariales.

Lo que destaco es que el Ministerio de Mujeres, Géneros y Diversidad, a raíz de la pandemia, logró incluir el derecho a licencia de las trabajadoras de casas particulares y con salario pago, pero sólo para las registradas.

-T: ¿Cuáles serán los aprendizajes de la pandemia en relación a políticas públicas para este sector?
-V: Creo que la pandemia demostró que finalmente las mujeres están en la primera línea: el 74% de los trabajadores en salud son mujeres y el 85% de quienes están en las cajas de farmacias, supermercados, son mujeres. Todo es trabajo esencial. Si ellas no estuvieran no podríamos haber atajado la pandemia. Sin embargo son las que menos salario tienen. Desnuda la desigualdad y la discriminación. 

Espero que la pospandemia construya una mejor sociedad con salario más digno para la población esencial y se le dé oportunidad de seguir capacitándose porque ellas son las que nos cuidan. La mujer accede al trabajo en América Latina pero el 70% de ese trabajo es informal. Por eso la formalización, el registro, el acceso a salud, a justicia, a protección social es fundamental. Hay que elaborar protocolos de salud y seguridad en trabajo doméstico para cuidar a trabajadoras y familias. Y también promover la inclusión digital y financiera, para que puedan acceder a créditos. 

La funcionaria concluyó la entrevista resaltando que es "positiva" si mira a futuro, porque la pandemia "demostró la importancia que tienen estas personas para cuidarnos".

Telam SE

Las trabajadoras de casas particulares del AMBA son las “más afectadas”

Unas 450 mil trabajadoras de casas particulares son afectadas por las medidas de aislamiento social en el AMBA y el 75% se encuentra en condiciones de precariedad laboral, agravando la situación del sector que constituye la principal salida laboral de las mujeres en la Argentina.

La situación varía de acuerdo a los distintos niveles de restricción en la circulación de las provincias, aunque la zona más afectada es el AMBA, el ámbito geográfico de mayor concentración de las trabajadoras del sector.

El apoderado legal de la Unión Personal Auxiliar de Casas Particulares (Upacp), Carlos Brassesco, afirmó a Télam que "la pandemia y el decreto de la emergencia pública sanitaria y aislamiento significó un cambio de paradigma en el trabajo de casas particulares porque lógicamente ha restringido notablemente la prestación laboral".

Según Brassesco, la zona del AMBA "está seriamente afectada" e implica a unas 450 mil trabajadoras.

Agregó que "aunque están prohibidos los despidos y suspensiones por decreto del Gobierno nacional, han habido despidos sin causa y por motivos de fuerza mayor, existieron modificaciones de las condiciones de trabajo, por ejemplo, a una persona que estaba haciendo tareas de limpieza le han modificado la categoría pasándola a cuidadora para que pueda ir a la casa, han truchado los permisos de circulación, hay un amplio espectro de situaciones abusivas o fraudulentas por parte de los empleadores".

Según el informe "Trabajadoras remuneradas del hogar en América Latina y El Caribe frente a la crisis del Covid-19" de ONU Mujeres, el trabajo doméstico supone en promedio entre 10,5% y 14,3% del empleo de las mujeres en la región, "lo que significa que una parte importante de la población activa, especialmente de las mujeres, lo hace en condiciones precarias y sin acceso a la protección social".

Para la Upacp, en la Ciudad de Buenos Aires se estima que existen 65 mil trabajadoras de casas particulares y, de ese total, sólo 30% se encuentra registrada; y en el Conurbano bonaerense, 390 mil, 25% correctamente registrada y 75% en la informalidad.

La secretaria general del Sindicato de Amas de Casa (Sacra), María Lucila “Pimpi” Colombo, dijo a Télam que solicitaron "ser incluidas en el programa ATP" para que aquellas amas de casa monotributistas, cuya actividad no es considerada esencial y se encuentran sin trabajar, puedan afrontar el pago de los salarios de las empleadas domésticas que tienen inscriptas en sus hogares.

ONU Mujeres aseveró que en América Latina y el Caribe, entre 115 y 186 millones de personas se dedican al trabajo doméstico remunerado, 93% mujeres.

En la Argentina, según Upacp, hay 1.350.000 trabajadoras de casas particulares, 17% del total de asalariadas de la Argentina, y es la principal ocupación de las mujeres en el país.

Según el informe "Políticas públicas y perspectiva de género" de la Dirección Nacional de Economía, Igualdad y Género, del total de beneficiarios del Ingreso Familiar de Emergencia (IFE) 55,7% son mujeres (entre ellas, más de 272.000 trabajadoras de casas particulares).

Esta semana se presentó en la Legislatura porteña el proyecto de ley de creación de oficinas de asistencia y orientación para el personal de casas particulares en las comunas.

Al respecto, la legisladora y responsable de la iniciativa Lucía Cámpora expresó que el proyecto "apunta a crear oficinas en todas las comunas de la ciudad para asesorar a trabajadoras de casas particulares en lo que son sus derechos laborales”.

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