24/07/2020 literatura

Pablo Ramos: "La esttica del proletariado no tiene nada que envidiarle a la esttica de la burguesa"

Los textos que componen "Amor no Roma mi amor" fueron encontrados por el autor mientras arreglaba su casa y se los fue pasando a la editora Andrea Álvarez Mujica, quien armó el libro y escribió el prólogo.

Por Carlos Daniel Aletto

El escritor nació en Avellaneda en 1966 e imaginó que sus diarios serían una revista llamada "Pablo Ramos"
El escritor naci en Avellaneda en 1966 e imagin que sus diarios seran una revista llamada "Pablo Ramos"

El libro de misceláneas "Amor no Roma mi amor" de Pablo Ramos desborda al lector y lo arrastra vertiginosamente por la vida de ese "yo" narrativo que a veces se quiebra en versos y se transforma en un "yo" poético, que se pregunta por la existencia de Dios (y se contesta) o por la necesidad de escribir, que le escribe a su "hermanita" muerta, que rinde homenajes a personalidades argentinas y que escribe poemas infantiles con la realidad del barrio y el compromiso social: el "diario" de este escritor y "electricista" es una pieza que dialoga, además, con toda su narrativa.

Ramos nació en Avellaneda en 1966 e imaginó que sus diarios serían una revista para sus lectores llamada "Pablo Ramos", nunca imaginó que terminarían siendo este libro publicado por la editorial Hormigas Negras.

Los textos fueron encontrados por el autor mientras arreglaba su casa y se los fue pasando a la editora Andrea Álvarez Mujica quien armó el libro y escribió el prólogo.

El novelista y cuentista recibió, entre otros, el Primer Premio del Fondo Nacional de las Artes en 2003, y en 2004 el Primer Premio en el concurso Casa de las Américas.

-Télam: ¿Tus diarios están atravesados por lecturas del "realismo sucio"?
-Pablo Ramos: No soy lector de Bukowski. Su narrativa me parece infantil. Sin embargo, su poesía me parece formidable. Por otro lado no creo en esos géneros, es más al pulir tanto mi lenguaje, yo lo llamaría "realismo limpio". En mi escritura hay mucha lectura de Borges, una lectura obligada para mí y ahora -comiendo fideos con manteca antes de ir a la dentista- pienso: "Yo que soy el que ahora está cantando /Seré mañana el misterioso, el muerto/ El morador de un mágico y desierto / Orbe sin antes ni después ni cuándo". El soneto "Los enigmas" de Borges me cambió la vida y de ese "ser nuevo" escribo, porque como diría Abelardo Castillo: "no se corrigen textos, se corrigen personas".

-T: ¿"Amor no Roma mi amor" es un poco la "purga de tu corazón"?
-P.R.: Te cuento cuales son mis purgas. Cuando agradecí en la entrega de los premios "Martín Fierro" del 2015 a Cristina Fernández tenía un contrato con "Canal Encuentro" que me lo dieron de baja de inmediato. No me importó. Dije lo que pensaba y lo que sentía frente al "enemigo". Eso por un lado: mi militancia -soy ahijado de Saúl Ubaldini-, ahora me identifico con Jorge Ferraresi, que es de vanguardia y quien en Avellaneda sostuvo, solo como un perro, la fe ("la fe es la capacidad de soportar la duda" decía Søren Kierkegaard). Y por otro lado (hablando de fe) se suma mi confesión y mi comunión. Soy católico practicante. Mi corazón se purga en un confesionario y en la militancia. En este libro tuve la intención de que los jóvenes que están escribiendo vean como estaba yo. Tiene una intención no didáctica, pero esperanzadora. Que esos pibes digan: "Mirá cómo estaba Pablo hecho mierda pero, sin embargo, llevaba un diario personal y, además, se reía de sí mismo aunque estaba en el quinto infierno".

-T: ¿De alguna forma hay una propuesta poética en estos escritos?
-P. R: No, no tengo un arte poético y una vida, para mí es todo lo mismo. Me llamaban "Locura" de chico, ahora me llama "Demencial" un paraguayo acá en la esquina. Todo lo que hago -como dice mi amigo el gran director de teatro Ariel Gurevich- lo convierto en acontecimiento. Y es verdad, mi vida es así todo el tiempo: no hay un Pablo Ramos escritor y uno que vive.

-T: ¿Cómo surge la idea de incorporar los poemas infantiles en este libro?
-P. R: A los 49 años tuve una hija. Me estaba separando de mi novia y me llama desde España y me cuenta que estaba embarazada. Yo le dije "lo quiero tener". Yo creo en una ley de aborto, pero no creo en el aborto en mi vida personal: los tres embarazos de mi vida son mis tres hijos. Antonia tiene seis años ahora. Cuando ella empezó a leer le escribí treinta y cinco poemas que van a salir en un libro en marzo. Acá quise poner algunos porque ella cree que todos los libros del mundo los escribí yo, entonces ya que tiene conciencia de lo que hace su papá los agregué. Esa fue la intención personal. Y, además, explicar lo que es el peronismo en versos para niños. Y nunca sentí que desentonaba.

Puse mucho en este libro, porque es muy caro comprar un libro y el que compra este libro es porque le gusta mucho Pablo Ramos. Entonces yo le doy más de mí. Los escritores que se hacen los artistas y publican una novela de cincuenta páginas los condenaría diez días a trabajo forzado, porque cincuenta páginas son un cuento, que junten cinco de esos y hagan un libro que vale mucha plata, que no se haga tanto el artista.

-T: ¿Los "Poemas Farmacológicos" del libro dialogan con los "Paraísos artificiales"?
-P.R.: Los poemas farmacológicos tienen la importancia de decir que el medicamento también es falopa y que los "doctores" son dealers. Yo detesto esta idea de los paraísos artificiales, para mí son "infiernos artificiales". El disfrute de la falopa me duró menos de un año y son décadas de padecerla. Encima las drogas legales que me daban para sacarme de la cocaína eran peores. Hay mucha hipocresía. La droga es un paraíso para un burgués y ahí lo tenés a André Breton y a Charles Baudelaire. Es más, el libro "Las flores del mal" nació viejo, en esas páginas no hay ni maldad ni paraíso, hay burguesía y nada más. La verdad es esta: yo puedo drogarme total me puedo levantar dentro de dos días -si te retraso la nota no me vas a putear- pero si mi hermano se levanta dos días más tarde se queda sin laburo. Yo no me puedo olvidar de eso: yo soy un escritor de la clase trabajadora, un escritor que trae una estética del proletariado. Una estética que no tiene nada que envidiarle a la estética de la burguesía. Me siento como nadie el escritor de los trabajadores, de mi clase social -que no es la villa ni la burguesía-es la del trabajador que cree en un Estado de Bienestar y que en septiembre está rezando que llegue diciembre para cobrar el aguinaldo e irse de vacaciones a un hotel del sindicato.

-T: Le prometés una novela a tu hermana en uno de los poemas ¿para cuándo será?
-P. R.: Gracias a la pandemia la terminé de escribir. La trilogía de "El Origen de la Tristeza", "La Ley de la Ferocidad" y "En Cinco Minutos Levántate María" ahora pasa a ser una tetralogía. Pienso que es la mejor de las cuatro. Es una novela relativamente larga que se va a llamar "Desde esta noche tan oscura" y el personaje es el de las tres historias anteriores, Gabriel Reyes, que está esquivando la fecha de la muerte, en diciembre, de la hermana. Se va de gira desde noviembre hasta marzo, que hubiera sido el cumpleaños de ella. Gabriel revienta el casino en Palermo con el paraguayo Alfredo. Escapándose de la pandemia viajan a Rosario buscando tres mujeres en tres cabarets de pueblos distintos para armar a esta hermana que él perdió. Todo esto sin decirlo. Lo loco es que empiezan cumpliendo un sueño con dos handies y en una cancha de polo, por un lado el paraguayo y por otro, Gabriel cagan en un arco de la cancha de polo cada uno y se relatan de una punta a la otra la cagada por handy. Es una primicia. Sale el año que viene.