24/07/2020 opinin

Tierra del Fuego repudia las anacrnicas ambiciones imperialistas del gobierno britnico

El Senado aprobó los proyectos enviados por el Poder Ejecutivo que buscan afianzar la soberanía argentina sobre las aguas del Atlántico Sur, las Islas Malvinas y su espacio marítimo circundante, mediante la creación de un consejo asesor y del establecimiento de la nueva demarcación del límite exterior de la plataforma argentina. Al respecto opinó para Télam Gustavo Melella, gobernador de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur.

Gustavo  Melella

Por Gustavo Melella

El Poder Ejecutivo envió al Congreso de la Nación tres proyectos de ley: el que incorpora una demarcación del límite exterior de la Plataforma Continental de la República Argentina; el que modifica el Régimen Federal Pesquero y el que crea el Consejo Nacional de Asuntos Relativos a las Islas Malvinas, Georgias del Sur, Sándwich del Sur y Espacios Marítimos Circundantes.

Los proyectos tienen una singular importancia para la Nación toda, pero concentra una especial mirada en nuestra provincia de Tierra del Fuego. Ellos se inscriben en el marco de un cambio en la política exterior de nuestro Gobierno nacional en torno a la Cuestión Malvinas, con la que se busca dar un giro en la estrategia de negociación con Gran Bretaña, sustentada en una visión que comprende a las Islas Malvinas, el Atlántico Sur y al continente Antártico, como un conjunto de elementos relacionados entre sí, los cuales deben ser abordados de manera integral.

Es por ello que, como provincia antártica, bicontinental y malvinera, nuestra posición será la de acompañar toda iniciativa que preserve y defienda nuestros recursos naturales, como así también todo lo concerniente a la integridad de la provincia a la que represento.

El proyecto de modificación del Régimen Federal Pesquero es fundamental para nosotros, pues refuerza la afirmación de la soberanía argentina sobre nuestras aguas jurisdiccionales y brinda una proyección económica del país en el Atlántico Sur.

El proyecto que crea el el Consejo contribuirá a que el país pueda hacer valer sus derechos soberanos e imprescriptibles sobre los territorios usurpados, lo cual es fundamental para la defensa de la integridad territorial de nuestra provincia, más aún con la pluralidad en que se ha planteado este consejo.

No tengo dudas que nuestro país debe garantizar y legislar para que la Causa Malvinas no sea usada nunca más como moneda de cambio por los gobiernos de turno, quienes, en distintos tiempos de nuestra historia, han permitido la explotación ilegal de los recursos naturales argentinos y la proyección de los intereses británicos en el Atlántico sur.

El proyecto que incorpora una demarcación del límite exterior de la plataforma continental ratificará los derechos de soberanía de la Argentina sobre la plataforma continental y sobre los recursos del lecho y el subsuelo.

Al ser nuestra provincia la única que padece la contingencia de que un sector de su territorio se encuentre ocupado por una potencia extranjera, estos proyectos representan una clara muestra de que la Cuestión Malvinas vuelve a ser una verdadera política de Estado, máxime en estos momentos en donde Gran Bretaña intenta consolidar su presencia en el Atlántico Sur, como lo demostró a través de ejercicios militares que realizaron en una de las islas del archipiélago.

Para nuestro gobierno provincial la pretensión colonial británica de militarizar el Atlántico Sur atenta contra la integridad territorial de la Argentina y, en particular, contra Tierra del Fuego lo que claramente representa una amenaza a la seguridad provincial, nacional y de América, siendo contraria al llamamiento para restablecer las negociaciones en torno a la soberanía según las resoluciones de la ONU y así se lo expresé, mediante nota oficial, al embajador Mark Kent.

Ratifico que nuestro pueblo y nuestro gobierno repudian las anacrónicas ambiciones imperialistas por parte del gobierno británico de pretender justificar su ilegítima ocupación, constituyendo la recuperación del ejercicio pleno de la soberanía sobre dichos territorios y espacios marítimos, conforme a los principios del derecho internacional y respetando el modo de vida de los habitantes de las Islas Malvinas.

Entendemos que es el momento de redoblar nuestros esfuerzos para que sea respetada la zona de paz y cooperación del Atlántico Sur y se restituya el ejercicio de la soberanía sobre el territorio usurpado.