Sociedad

19-07-2020 14:42 - SOLIDARIDAD

Organizaciones vecinales crean en plena pandemia la "Red de Comedores por una Alimentación Soberana"

La iniciativa pertenece a organizaciones sociales, barriales o vecinales que ayudan a 65 mil familias de barrios populares o vulnerables y en el primer mes lograron distribuir 130 mil kilos de verduras en media docena de provincias.

Por Julio Mosle
Por Julio Mosle
19-07-2020 | 14:42
Adems de alimentos buscan compartir los saberes de las personas que cocinan
Además de alimentos buscan compartir los saberes de las personas que cocinan.

Más de un centenar de organizaciones sociales, barriales y vecinales que ayudan con alimentos a más de 65.000 familias de barrios populares o en condiciones de vulnerabilidad intensificadas por la pandemia de coronavirus organizaron su solidaridad en la "Red de Comedores por una Alimentación Soberana", que en su primer mes de funcionamiento logró distribuir 130.000 kilos de verduras en ollas populares de más de media docena de provincias.

La iniciativa nació de la Unión de Trabajadores de la Tierra (UTT), que a principios del aislamiento social obligatorio recibía centenares de pedidos de donaciones de verduras por parte de organizaciones sociales, comedores, merenderos, clubes, bibliotecas y otras instituciones o vecinos que ante la crisis habían comenzado a sostener ollas populares en sus barrios.

El pasado 26 de mayo la UTT convocó a todas esas organizaciones a un encuentro en su mercado del partido bonaerense de Avellaneda, y el 9 de junio tuvieron su primera actividad conjunta cuando voluntarios y militantes de varios de los espacios que conforman la red se encontraron en la localidad platense de Abasto para descargar y distribuir 96.000 kilos de papas provenientes de productores de los partidos bonaerenses de Tandil Balcarce que fueron trasladado con el apoyo del sindicato de Camioneros.



El 24 de junio las organizaciones se encontraron en el Mercado Central para organizar la recepción, acopio y reparto de 26.000 kilos de zapallos agroecológicos donados por productores de la UTT de la localidad santiagueña de Termas de Río Hondo, mientras que tres días después coordinaron la cosecha y reparto de 3.500 kilos de zapallos en un campo de productores lecheros de la UTT en el partido bonaerense de San Vicente.

Ya en julio, el 2 las organizaciones realizaron la recepción de un camión de leña en la basílica del Sagrado Corazón del barrio porteño de Barracas, desde donde fue distribuida a distintas ollas populares, y 9 de julio pudieron sortear entre los espacios que forman parte de la red 10 ollas de gran capacidad donadas por el Mercado Central.

En esas semanas, la red también pudo distribuir entre las organizaciones que la componen lotes de alcohol en gel donados por sus fabricantes para proteger a voluntarios y militantes que sostienen ollas populares en zonas con circulación comunitaria de Covid-19.

Además, las organizaciones decidieron comenzar a compartir saberes y experiencias de sus cocineras y cocineros para conformar un recetario popular que refleje la diversidad de culturas culinarias de Argentina y ponga en valor la necesidad de una alimentación sana y sustentable.

La dirigente de la Unión de Trabajadores de la Tierra (UTT), Rosalía Pellegrini, afirmó en diálogo con Télam que "ni bien se desató la pandemia, la UTT recibió un aluvión de pedidos de donaciones; así como nos fuimos instalando desde herramientas de lucha como el verdurazo que implican poner arriba de la mesa la solidaridad y discutir quién le da de comer al pueblo, lo que pasó es que muchos comedores y organizaciones también nos referenciaron para este momento".

Pellegrini sostuvo: "Les propusimos a todas estas organizaciones darle una vuelta de tuerca a todo esto y pensar que en una Argentina donde la agricultura se piensa en función de la mercantilización de la vida, de la tierra y de los alimentos; en cómo esa problemática que nos quita derecho a la tierra y define un modelo de agronegocios desde el otro lado del mundo está directamente ligada con la dificultad de acceder a los alimentos en los barrios populares".

La mujer sostuvo que "es el momento de construir una alimentación sana y soberana; esta red crece desde abajo y con poder popular construye alternativas más allá de las respuestas del Estado, que en algunos casos no llegaron. Tenemos que transformar dificultades de las burocracias con organización popular".

"Hoy hay un Estado que nos puede escuchar y al que le podemos plantear que todas estas organizaciones se juntaron en una red que hizo posible que miles de familias tenga un plato de comida, recibieran zapallos de Santiago del Estero o alcohol en gel; esta red es un motor que nos une más allá de las ideologías porque todos entendemos que es necesario avanzar hacia la justicia social", finalizó Pellegrini.

La "Red de Comedores por una Alimentación Soberana" está en construcción, y sus registros más recientes dan cuenta de la participación de 105 organizaciones que asisten a más de 65.000 familias, principalmente en el Área Metropolitana de Buenos Aires, pero también en partidos bonaerenses como Bragado o General Pueyrredón, y en las provincias de Chaco, Córdoba, Corrientes, Entre Ríos, La Rioja, San Luis y Santa Fe.

Las estrategias de los vecinos para llegar con la asistencia alimentaria en medio de la pandemia

Espacios que ya venían sosteniendo merenderos o comedores o instituciones culturales o deportivas que no tenían experiencia en iniciativas de asistencia alimentaria comenzaron a montar ollas populares y buscar donaciones para abastecerlas, en el marco de la pandemia de coronavirus.

Muchas de estas organizaciones confluyeron el mes pasado en la creación de la "Red de Comedores por una Alimentación Soberana", donde comparten experiencias y recursos para potenciar el alcance de sus esfuerzos contra el hambre.

Gloria, integrante de Casa Red Puentes y el Movimiento Popular La Dignidad en el partido bonaerense de San Martín afirmó en diálogo con Télam que "uno de los problemas es que las personas en situación de calle que habitualmente iban a cartonear a la ciudad de Buenos Aires, o las personas que viajaban para allá a hacer changas, no lo están pudiendo hacer".

"Hay familias de cinco o más integrantes que no están pudiendo trabajar porque tres estaban trabajando en negro y los que están trabajando en blanco cobran la mitad del sueldo y no trabajan; y hay gente que no pudo cobrar el IFE", detalló.

"En la Casa Red Puentes estábamos entregando 25 viandas diarias y con la pandemia llegamos a entregar 160", ejemplificó.

Gloria subrayó que "desde la Red de Comedores la Unión de Trabajadores de la Tierra (UTT), articulados con el Movimiento Popular La Dignidad, pudimos organizar verdurazos en la estación de José León Suárez, conseguir ofertas de verduras para las ollas y también hay veces que nos donan calabazas, batatas y papas".

Susana Valeriani, vecina del barrio "La Loma" del partido bonaerense de Ituzaingó, contó a Télam: "con la olla empezamos hace tres meses, cuando me pagaron con mercadería 5 meses de alquiler que me debían; nos juntamos con tres vecinos compañeros más y empezamos a hace 60 porciones en una olla de 50 litros que conseguimos".

"La idea era ayudar a algunas familias que lo necesitaban, porque con los productos que reciben en la escuela por el Servicio Alimentario Escolar no alcanza; ahora nos prestaron una olla de 100 litros pero aún así quedan muchas familias que no llegan a recibir porciones, les pudimos dar productos para que se lleven para cocinar pero varias de esas familias no tienen garrafa", agregó.

Juana, integrante del espacio comunitario "Luz de Esperanza" en el barrio 17 de Noviembre del partido bonaerense de Lomas de Zamora dijo a Télam que "hoy es urgente la comida, pero en nuestros barrios populares es necesario resolver también cuestiones sanitarias y sobre todo la desocupación; también es importante que sean más fuertes los operativos de desinfección y testeo".

Santiago, integrante de la "Red de Comedores por una Alimentación Soberana", dijo a Télam que "la pandemia afectó muchísimo en los barrios, si bien al principio había un resto de guita y se pudo cobrar la IFE, esa ayuda se fue diluyendo con el correr de la cuarentena; y si bien aumenta el temor a los contagios también por otra parte aumenta la demanda de asistencia alimentaria".

Santiago señaló que "se encareció muchísimo todo lo que tiene que ver con asistencia alimentaria y hoy mucho se sostiene a partir de la voluntad de vecinos e instituciones".

Newsletter

También te puede interesar