11/07/2020 Espaa

Gallegos y vascos votan en los primeros comicios desde la irrupcin del coronavirus

Ambas regiones celebrarán este domingo elecciones atípicas por la pandemia, un factor que a priori no cambiará el mapa político, aunque los rebrotes de los últimos días sembraron un cierto miedo en la población que amenaza con disparar la abstención.

Los ciudadanos que acudan a votar tanto en Galicia como en el País Vasco deberán ir con el barbijo
Los ciudadanos que acudan a votar tanto en Galicia como en el Pas Vasco debern ir con el barbijo

Galicia y el País Vasco celebrarán este domingo elecciones atípicas marcadas por la crisis del coronavirus, un factor que a priori no cambiará el mapa político de ambas regiones, aunque los rebrotes de los últimos días sembraron un cierto miedo en la población que amenaza con disparar la abstención.

Los ciudadanos que acudan a votar tanto en Galicia como en el País Vasco deberán ir con el barbijo puesto y solo quitárselo en caso de que se les requiera para comprobar su identidad, y deberán mostrar su DNI, pero no entregarlo, para evitar posibles contagios.

No podrán votar más de 450 personas infectadas con coronavirus, según informaron los Gobiernos de ambas regiones, que advirtieron a los ciudadanos que de saltarse esa prohibición estarían incurriendo en un delito de desobediencia y contra la salud pública.
Alberto Núñez Feijóo, del PP aspira a revalidad su cuarta mayoría absoluta
Alberto Nez Feijo, del PP aspira a revalidad su cuarta mayora absoluta

El presidente de Galicia, el conservador Alberto Núñez Feijóo, del Partido Popular (PP), aspira a revalidad su cuarta mayoría absoluta, igualando al histórico caudillo Manuel Fraga, quien gobernó hasta 2005.

Los sondeos apuntan a que conseguirá la reelección. Sin embargo, Feijóo depende mucho del voto de las personas mayores y jubilados, el grupo de mayor riesgo frente al coronavirus y en el que podría incidir el temor al contagio como factor de desmovilización.

En el País Vasco, el lehendakari (jefe de Gobierno), Iñigo Urukullu, del Partido Nacionalista Vasco (PNV), hegemónico desde 1990, también parte como favorito y las encuestas auguran que podrá volver a formar Gobierno con los socialistas, que mejorarían su resultado.

No obstante, en un escenario inédito como el actual, el propio Urukullu no da nada por seguro mientras la izquierda advierte que formar un Gobierno alternativo, con socialistas e independentistas "está al alcance de la mano".

Tanto en el caso de Feijóo como Urkullu, sus liderazgos se reforzaron durante la crisis del coronavirus, de ahí que no querían que los comicios se aplazaran demasiado y, ante la advertencia de los expertos de que llegarían nuevos brotes, decidieron fijar la fecha para este domingo.


Galicia

Feijóo, quien durante años recibió críticas por los recortes en el sector sanitario, logró salir reforzado de la primera ola de coronavirus, que no tuvo una gran incidencia en su región.

Sin embargo, el rebrote en gallega La Mariña, que obligó a confinar durante cinco días a 70.000 personas -que podrán votar- disparó las críticas contra el dirigente conservador, al que la oposición acusó de "irresponsable" por haber vuelto a convocar los comicios regionales.

Feijóo lleva 12 años en el poder en Galicia, único feudo en el que el PP conserva una mayoría absoluta desde la irrupción de la nueva izquierda, el partido Ciudadanos y los ultraderechistas de Vox.

Otro triunfo del líder conservador, eterno aspirante a suceder al exmandatario Mariano Rajoy puede catapultarlo de forma definitiva hacia La Moncloa, ya que aseguró que no volverá presentarse en Galicia.


País Vasco

En tanto, en el País Vasco, Urkullu se juega su alianza con los socialistas, ya que Pablo Iglesias, el líder de Unidas Podemos (UP) y socio del socialista Pedro Sánchez en el Ejecutivo nacional, vaticinó que una alianza de las tres fuerzas de izquierda "es más real de lo que parece", y enviará al Partido Nacional Vasco "tarde o temprano a la oposición".

En clave nacional, si Feijóo revalida su mayoría absoluta esto puede derivar en un replanteo de la estrategia del actual líder PP, Pablo Casado, quien está instalado en al confrontación al Gobierno de coalición progresista de España, al que busca desgastar con duras críticas a su gestión de la crisis del coronavirus.

En tanto, el resultado electoral del País Vasco tendrá un impacto más en términos de estabilidad política, ya que el partido de Urkullu, el PNV, juega un rol estratégico de apoyo al PSOE (Partido Socialista) de Sánchez en La Moncloa, en un momento en el que está pendiente aún la aprobación del próximo presupuesto nacional.

Si el resultado del PNV no es aplastantes, los socialistas vascos tendrán que tomar una difícil decisión, entre apoyar a Urkullu o un Gobierno alternativo de izquierda, que mande al nacionalismo a la oposición, lo que puede traducirse en una pérdida de apoyo al Ejecutivo nacional.