06/07/2020 Espaa

El rey emrito orden ocultar el dinero de las coimas saudes en Suiza, segn su abogado

Este fin de semana, el diario El País publicó que la ex amante del rey emérito, Corinna Larsen, declaró ante la justicia suiza haber recibido de su parte 65 millones de euros "por gratitud y amor", y no porque Juan Carlos I quisiera deshacerse del dinero de las coimas.

Por Corresponsal


El abogado gestor de los fondos en Suiza del rey emérito Juan Carlos de Borbón, Dante Canónica, declaró ante la justicia helvética que el ex monarca le encargó "crear un estructura" para ocultar el dinero que recibió de la dinastía saudí, presuntamente por coimas a cambio de contratos para empresas españolas, según informó hoy la prensa española.

Las nuevas revelaciones, adelantadas por el diario digital El Español, forman parte de la documentación que las autoridades judiciales suizas remitieron a sus pares de España, que por primera vez investigan las finanzas opacas del padre de Felipe VI tras años de sospechas.

El fin de semana último, el diario El País publicó que la ex amante del rey emérito, Corinna Larsen, declaró ante la justicia suiza haber recibido de su parte 65 millones de euros "por gratitud y amor", y no porque Juan Carlos I quisiera deshacerse del dinero.

La documentación remitida por Suiza, que ya está en manos del fiscal del Tribunal Supremo español que analiza la responsabilidad penal de ex monarca, contiene las declaraciones tanto de Corinna Larsen como Dante Canónica -el abogado y gestor de la cuenta bancaria que el rey emérito tenía en el país helvético-, ante el fiscal suizo Yves Vertossa.

Las autoridades suizas mantienen abierta una investigación contra Juan Carlos de Borbón por presunto blanqueo de capitales y cobro de comisiones, por haber recibido en 2008 coimas a cambio de la adjudicación a empresas españolas del tren de alta velocidad de Medina a La Meca.

Por su parte, el fiscal del Supremo Juan Ignacio Campos analiza si el ex monarca pudo haber cometido delitos de blanqueo y fiscales a partir de junio de 2014, la fecha de su abdicación a favor de Felipe VI, ya que las coimas saudíes habrían sido recibidas cuando tenía inmunidad.
El fiscal Bertossa estima que Juan Carlos de Borbón recibió de la dinastía saudí unos 100 millones de dólares, dinero que más tarde, en 2012, fue transferido a Corinna Larsen.

Canónica asegura en su declaración que recibió las órdenes del rey emérito de mover esta "donación" del monarca saudí en su propio despacho en el palacio de La Zarzuela, en Madrid, 2008.
"Preguntó si existía la posibilidad de crear una estructura para recibir esta donación. Le respondí que era importante que supiéramos la cantidad y que también era importante crear una estructura totalmente transparente, es decir, que Juan Carlos I apareciera como beneficiario efectivo", relata Canónica, según El Español.


El abogado insistió en que advirtió al rey que esta operación mediante una estructura opaca no se podría llevar a cabo puesto que el banco de Ginebra, al recibir esta cantidad, habría comenzado una especie de auditoría sobre el dinero.
La donación finalmente se llevó a cabo en una cuenta de la Fundación Lucum, con sede en Panamá, en la que el actual monarca Felipe VI figuraba como beneficiario, según reveló el diario The Telegraph.

Esta informaciones llevaron a Felipe VI a romper con su padre en plena pandemia, cuando anunció que renunciaba a su herencia y que Juan Carlos de Borbón ya no recibiría la asignación que le corresponde como rey emérito.

Canónica y otro gestor investigado, Arturo Fasana, figuran como presidente y secretario de Lucum. De acuerdo con la declaración de Canónica, ambos se reunieron con el embajador saudí en Estados Unidos, quien les trasladó que el dinero era un "pure gift" (puro regalo) y avanzó una horquilla que iba de entre los 20 a los 100 millones de dólares.

En una segunda reunión entre Fasana y el embajador, le trasladaron los datos de la cuenta que Lucum tenía en el banco Mirabaud, y fue entonces cuando llamaron a Juan Carlos que, según el abogado, se quedó atónito al saber la cantidad que le habían pagado.
"¡Oh Dios mío! Han sido muy generosos'", dijo el rey emérito al recibir los 100 millones saudíes, de acuerdo con la declaración de Canónica al fiscal suizo.

Canónica explicó que "el Rey no estaba cómodo con la cuenta en Suiza... era una bomba de relojería".
Según el abogado, después que en 2012 Suiza endureció la leyes de blanqueo, "finalmente Juan Carlos I tomó la decisión de donárselo todo a Corinna en las Bahamas".