30/06/2020 Coronavirus

Los tapabocas desnudan pulseadas polticas por la gestin de la pandemia en EEUU

Mientras se intensifica el enfrentamiento entre el presidente Trump y gobernadores y alcaldes sobre la forma de enfrentar al coronavirus, Estados Unidos superó los 2.6 millones de contagios y registra 126.512 muertes.


Con el aumento cada vez más acelerado de casos de coronavirus en Estados Unidos, la imposición del uso obligatorio de los tapabocas ha desnudado las pulseadas políticas entre el gobierno federal de Donald Trump y gobernadores y alcaldes, oficialistas y opositores, por la gestión de la pandemia.

A lo largo del sur y el oeste del país, que registró ayer 41.586 infecciones y 338 muertes, decenas de estados están registrando una rápida aceleración de los contagios por coronavirus, una tendencia completamente a contramano de lo que sucede en Nueva York y los distritos vecinos, donde se vivió el pico en mayo.

A nivel nacional, Estados Unidos alcanzó su pico de contagio a la par de Nueva York, su brote más importante hasta ahora. Desde entonces, Nueva York mantiene una tendencia a la baja, mientras que el resto del país parece haber salido de su amesetamiento hace unas semanas para dar un nuevo salto y retomar la curva ascendente, empujado por estados como Texas, Florida, Arizona, entre otros.

La situación es tan dramática, con un total de más de 2,6 millones de infectados y casi 126.500 muertos, que el epidemiólogo más importante que asesora a la Casa Blanca, el doctor Anthony Fauci, concluyó hoy ante el Congreso: "Claramente vamos en la dirección equivocada, claramente ahora mismo no tenemos un control total. La cosa se puede poner realmente muy mal".

Ahora tenemos más de 40.000 casos por día. No me sorprendería si llegáramos a 100.000 casos por día si esto no cambia, y estoy muy preocupado

Anthony Fauci


Pese al sombrío escenario nacional, el gobierno de Trump no ha tomado nuevas medidas ni retomado sus balances diarios en la Casa Blanca, uno de los gestos que jerarquizaban la pandemia como una de las prioridades de la Presidencia.

Por eso, cada vez más gobernadores y alcaldes, oficialistas y opositores, están anunciado marchas atrás en sus reaperturas, a contramano de lo que desea la Casa Blanca. En este proceso, la obligatoriedad del uso de tapabocas se ha convertido en un símbolo de esa pulseada política.

De norte a sur, de este a oeste


El alcalde de la ciudad de Savannah en Georgia, Van Johnson, anunció hoy que a partir de las 8 de la mañana de mañana será obligatorio el uso de tapabocas. 
"Francamente y con honestidad, no creo que tengamos otra opción", aseguró en su anuncio hecho en su página de Facebook.

Las gobernadores demócratas de Oregon y Kansas anunciaron también anoche la obligatoriedad de usar mascarillas.
En Oregon, la gobernadora Kate Brown dijo que todo residente del estado deberá usar tapabocas en lugares públicos cerrados desde el miércoles.
La gobernadora de Kansas, Laura Kelly, dijo en medios locales que emitirá un decreto sobre el uso de máscaras en tiendas, comercios en general, restaurantes y en cualquier situación que no pueda mantenerse un distanciamiento social de 2 metros como mínimo, incluyendo en lugares abiertos. La orden entra en vigor el viernes próximo.

En Florida, el uso de máscaras también se hizo obligatorio desde ayer en la ciudad de Jacksonville, donde Trump, que se ha negado a usar tapabocas durante visitas a estados y fábricas que lo exigen, será proclamado candidato presidencial del Partido Republicano.
Según adelantó la prensa, en la Convención Nacional Republicana en Jacksonville en agosto no se pedirá el uso de tapabocas ni se cumplirán con medidas de distanciamiento social, como sucedió en los actos electorales recientes de Trump.
El barbijo también es obligatorio desde hoy en Miami, y su alcalde, Dan Gelber, que ordenó ayer la medida, dijo a la cadena CNN que habrá multas para quienes la incumplan.
En cambio, el gobernador de Florida, el aliado de Trump Ron DeSantis, se ha opuesto al uso de máscaras en todo el estado.



Uno de los principales argumentos de las autoridades republicanas que se niegan a imponer el uso de tapabocas es que el Gobierno federal no lo exige y que el propio presidente, que tiene edad para ser considerado grupo de riesgo, no lo usa.

Por eso, hoy un conocido senador republicano por Tennessee, que ocupa la banca desde hace casi dos décadas, Lamar Alexander, le pidió al presidente que recapacite: "Hay demasiado en juego para que el debate político pro Trump y anti Trump sobre el uso de los tapabocas continué".

En tanto, muchos de los gobernadores y alcaldes que se mantienen firmes al lado del mandatario en el tema de los tapabocas, se han distanciado en cuanto al avance de las reaperturas.

Texas frenó la semana pasada su reapertura y cerró bares y restaurantes, y las playas de Florida estarán cerradas el próximo fin de semana.


Anoche, el gobernador de la sureña Arizona, el republicano Doug Ducey, ordenó el cierre inmediato de bares, cines, gimnasios y piletas durante al menos 30 días, luego de haber autorizado su apertura a mediados del mes pasado.

Alamaba anunció hoy que extenderá el confinamiento en las casas hasta el 31 de julio y la ciudad de Los Angeles, en California, cerrará las playas, prohibirá el uso de fuegos artificiales el próximo fin de semana, cuando el país celebra el Día de la Independencia y podría volver a un cierre de los comercios, si los números de contagios siguen creciendo a un ritmo acelerado.

En tanto, Nueva York, el estado que fue el epicentro del hasta ahora peor brote del país, continúa mostrando cifras a la baja y, ante la posibilidad de comenzar a importar casos de los estados del Sur y Oeste del país que está atravesando picos de contagios, decidió ampliar la imposición de cuarentenas para viajeros.