31/05/2020 Colombia

Las disidencias de las FARC duplicaron su tamao en un ao

En los últimos doce meses han pasado de 2.300 integrantes, según un informe del Ejército de mayo de 2019, a casi 4.600, de los cuales 2.600 serían guerrilleros alzados en armas y 2.000 más pertenecientes a las denominadas redes clandestinas de apoyo.


Las disidencias de la disuelta guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) habrían logrado duplicar en un año el número de guerrilleros en armas y suman ya 2.600 efectivos, según un documento oficial reservado al que ha tenido acceso el diario colombiano 'El Tiempo'.

Cuando las FARC se disolvieron, a partir del acuerdo de paz firmado con el gobierno de Juan Manuel Santos en septiembre de 2016, el Ejército de Liberación Nacional (ELN) pasó a ser la organización insurgente más numerosa y antigua.

El ELN, cuyas negociaciones de paz con el gobierno colombiano fueron abortadas hace pocos meses, cuanta con unos 5.000 guerrilleros en armas, aunque estas últimas cifras constatan el crecimiento exponencial de las disidencias de las FARC.


Según el documento reservado que reveló 'El Tiempo', y que reproduce Europa Press, las disidencias tienen presencia en 138 municipios. El grupo más poderoso sería el de 'Gentil Duarte', que tendría con 2.776 integrantes, de los que 1.703 ya poseen armamento para controlar la economía ilegal en al menos 14 departamentos.

La llamada 'Segunda Marquetalia', la disidencia de 'Iván Márquez' y de 'Jesús Santrich' también crece con velocidad e incluso habrían sellado una alianza con el colectivo chavista venezolano 'La Piedrita', que tiene acceso hasta a ametralladoras M-50 con las que protegen a 'Santrich' en un barrio popular de Caracas llamado 23 de Enero, muy cerca del Palacio de Miraflores, afirma el documento que publica 'El Tiempo'.


Desde agosto de 2019, cuando 'Márquez' y 'Santrich' anunciaron formalmente en una conferencia de prensa clandestina que retomaban las armas, reclutaron a 797 personas, de las cuales 202 ya están armadas. Además, los dos jefes guerrilleros -que fueron del equipo que negoció la paz durante casi cuatro años en Cuba- contarían con los ingresos del narcotráfico y la minería ilegal en la zona de frontera para financiar un total de nueve frentes y presencia en ocho departamentos: Antioquia, Huila, Córdoba, Caquetá, Cesar, La Guajira, Arauca y Norte de Santander.

"Siguen con el plan estratégico que alguna vez se trazaron las FARC para llegar al poder a través de las armas, copando áreas de valor estratégico que al final terminan siendo rutas hacia centros urbanos más importantes", explicó el experto en seguridad John Marulanda.


La inteligencia militar alerta de que ya se han producido intentos de unión entre todas estas estructuras para revivir un proyecto al estilo FARC que permita rivalizar con el ELN o el 'Clan del Golfo'.

Sin embargo, todas las negociaciones entre sus cabecillas hasta ahora han sido infructuosas. El principal punto de discordia sería el narcotráfico, sus jugosas ganancias y los 'contratos' con carteles mexicanos y brasileños.

La estrategia militar sigue siendo combatirlas, pero también se están potenciando planes de atención a los desmovilizados para evitar que regresen a las filas de la insurgencia.