27/05/2020

"La tortuga" inaugura la primera plataforma de teatro en vivo

El director Marcelo Allasino puso en marcha el sábado pasado la primera plataforma para teatro online en vivo a través del estreno de un unipersonal que escribió y dirige.

Por Pedro Fernndez Moujn


El director teatral Marcelo Allasino puso en marcha el sábado pasado la primera plataforma para teatro online en vivo a través del estreno de "La tortuga", un unipersonal que escribió y dirige y que tiene como protagonista a Matilde Campilongo.

La obra, que tenía fecha de estreno para el pasado 19 de abril en El Camarín de las Musas y que irá a sala una vez finalizada la cuarentena, se convirtió en la primera obra estrenada en Uaifai, una plataforma online creada especialmente por Allasino para funciones teatrales en vivo y a las que se accede a través del pago de una entrada, que da derecho a un link, desde el cual se puede seguir la obra a través de algún dispositivo conectado a internet.

"No se trata del registro de obras filmadas previamente que se pueden reproducir en cualquier momento, no es una lectura de un texto ni un vivo de Instagram, sino que son obras que usan el soporte digital pero se ofrecen en vivo" (si uno se conecta tarde encuentra la obra empezada), cuenta Allasino a Télam, en una primera aproximación a la experiencia de Uaifai.

Director teatral de amplísima trayectoria, creador del Festival de Teatro de la ciudad de Rafaela, que dirigió entre 2005 y 2016 y último responsable del Instituto Nacional del Teatro, Allasino cuenta que la obra la escribió 10 años atrás y que la idea de montarla en soporte digital surgió a partir de la imposibilidad de estrenarla en sala por el aislamiento social preventivo y obligatorio, dictado a partir del 20 de marzo pasado.

Hubo que reconstruir algunas cosas para reforzar ese verosímil de que uno está viendo lo que pasa a través de la computadora de la amiga, pero el texto es el mismo.

Marcelo Allasino
"Fue más de un mes de trabajo intenso, porque no solamente se trató de adaptar al nuevo soporte la obra que veníamos ensayando sino de crear, diseñar y poner en funcionamiento una plataforma propia que también pueda servirle a otros artistas".

Así fue como nació Uaifai (www.teatrouaifai.com), donde además de "La tortuga" con funciones en vivo jueves y sábados a las 22, el domingo a las 22 se estrena el unipersonal de Agostina Prato "Aspiro a Hitchcock" (también irá los viernes) y el lunes próximo se lanzará una convocatoria pública y abierta para que se sumen distintas creadoras y creadores.

Para la actriz, Matilde Campilongo, "desde el comienzo la idea fue de una experiencia que naciera y muriera, de la que no hubiera registro y que como en el teatro finalizara cuando concluye la función y se renovará en cada presentación".

"Cuando arrancamos no teníamos nada a lo que se pudiera parecer, no es audiovisual, no es teatro en las formas que lo conocemos porque no está el público en la sala, pero es un hecho en vivo, es una experiencia y aunque yo no vea al público sé que están ahí, compartiendo esa experiencia; creo que eso es lo que le da el vivo, que si no fuera así no tendría sentido y sería como actuar frente a un espejo", remarca.

La obra tuvo primero ensayos presenciales y una vez que se decretó la cuarentena, actriz, director y asistentes pasaron a trabajar a distancia, vía Zoom, Skype y Hang out, donde tomaron la decisión de sostener la gestualidad propia del teatro a pesar de trabajar en un soporte digital.

Télam: ¿Cuáles fueron los desafíos de adaptar la obra que iban a hacer en sala a este nuevo formato?
Allasino: El primero fue el punto de vista, porque en la sala como espectadores vemos una polifonía de signos conviviendo que percibimos en simultáneo, pero a través de la cámara el punto de vista se reduce a lo que la cámara está enfocando, entonces hubo que adaptar ese punto de vista y retrabajar la actuación por el grado de proximidad e intimidad que genera la cámara.

T: Hay algo de la trama que hace más natural este tránsito.
Allasino: Sí, la trama en sí misma esconde una videollamada, entonces eso nos permitió poner en valor esa comunicación que se da con una supuesta amiga de ella, en la que de alguna manera nos transformamos los espectadores. Hubo que reconstruir algunas cosas para reforzar ese verosímil de que uno está viendo lo que pasa a través de la computadora de la amiga, pero el texto es el mismo.