26/05/2020 Buenos Aires, Argentina

La ONU celebra el renovado apoyo a migrantes venezolanos, pero sigue sin conseguir los fondos necesarios

Con el apoyo de la Unión Europea y España, y la participación de países latinoamericanos como Argentina, la ONU consiguió este martes recaudar 653 millones de dólares de fondos directos y la promesa de más de 2.000 millones en préstamos, pero sigue lejos de conseguir la financiación que necesita.

Andrej Mahecic
Andrej Mahecic

Desde hace un mes, la misión de la agencia de la ONU para refugiados, Acnur, y la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) advierte que una gran parte de los cinco millones de venezolanos que abandonaron su país desde 2016 para escapar de lo que Naciones Unidas califica como una crisis humanitaria, perdieron sus trabajos y sus hogares por las dificultades económicas provocadas por la pandemia.

“La cantidad de venezolanos sin hogar aumenta día a día en Colombia, Brasil, Ecuador, Perú, Chile y la Argentina, y algunos de ellos se ven obligados a recurrir a la prostitución, la mendicidad o el comercio ambulante”, advirtió desde Ginebra el vocero del Acnur, Andrej Mahecic, y luego la misión que ayuda al 80% del éxodo venezolano desperdigado por América Latina informó que necesitaba más dinero para hacer frente a la nueva situación.

Pidió 1.410 millones de dólares, apenas 60 millones más que en el presupuesto original para 2020, que hasta ayer, antes de la conferencia de donantes de hoy, solo tenía cubierto en un 10%, pese a las promesas anunciadas de un evento similar celebrado en Europa en octubre pasado.

"Estas contribuciones harán una diferencia real en las vidas de refugiados y migrantes de Venezuela, que han sido terriblemente golpeados por la pandemia. (...) Los compromisos asumidos hoy para apoyar los esfuerzos humanitarios ofrecen una luz de esperanza a muchas familias que han perdido todo lo que tenían", destacó el titular de la misión del Acnur y OIm , Eduardo Stein, según un comunicado oficial.

Fuentes del Acnur explicaron a Télam que no todos los 653 millones de dólares recaudados como fondos directos irán a financiar las operaciones humanitarias de la misión -incluyen también ayudas para los países receptores-, aunque la expectativa es que sean la mayor parte y lleguen a cubrir "alrededor de un 50%" del presupuesto de este año.

El resto son préstamos que podrían ser asignados a los países receptores, como Colombia, Perú, Ecuador, Chile, Brasil y Argentina, si los gobiernos lo pidieran para reforzar su asistencia a los venezolanos asentados en sus territorios.

El titular de la Acnur, Filippo Grandi, intentó plantear la discusión en términos humanitarios en la conferencia de donantes virtual de hoy, de la que no participó Venezuela.

Pero con el correr de las horas y con las participaciones de los gobiernos, especialmente los latinoamericanos, la tensión política alrededor de la crisis en Venezuela se volvió evidente.

En representación de Argentina, el canciller Felipe Solá propuso una visión más moderada y volvió a pedir un diálogo político en Venezuela.

"Hay que tener en cuenta la situación venezolana. No hay solución sin una política de negociación interna que respete los instrumentos, las formas y la Constitución venezolana", aseguró el ministro, que explicó que en Argentina, "a los migrantes se los trata como a cualquier argentino", en términos de acceso a la salud y educación.

Según un comunicado de la Cancillería, Solá destacó "el aporte del Grupo de Contacto" que pide la apertura de un diálogo entre el gobierno y la oposición en Venezuela y rechazó las sanciones como estrategia para enfrentar la crisis venezolana, una posición que, sin embargo, quedó en minoría entre los otros gobiernos latinoamericanos presentes.

Su par brasileño, Ernesto Araújo, por ejemplo dijo: "Los venezolanos huyen del peor régimen totalitario que hayan conocido jamás, al que muchos de ellos consideran un genocida silencioso”.

A su turno, el presidente colombiano, Ivan Duque, un reconocido opositor del mandatario venezolano Nicolas Maduro, agregó: "Lo que se vive en Venezuela es la peor dictadura que se haya visto en América Latina".

Uno de los principales aportantes de la jornada fue Estados Unidos, con más de 200 millones de dólares, informó la agencia de noticias EFE.

Washington se mantuvo al margen de otras acciones multilaterales en estos tiempos de pandemia, especialmente aquellas vinculadas con la OMS, pero esta vez asumió un rol central.

La Casa Blanca no reconoce al gobierno de Maduro y hasta lo imputó en sus cortes por nacortráfico y anunció una recompensa millonaria por su captura. Además, apoya incondicionalmente al líder de la oposición y presidente interino proclamado por la Asamblea Nacional, Juan Guaidó.

Desde su Twitter, Guaidó celebró la conferencia de donantes y agradeció la ayuda: "Día importante para la diáspora venezolana gracias a su lucha, la de las organizaciones de venezolanos en el exterior, gobiernos aliados, nuestros embajadores y equipo exterior".

El gobierno venezolano, en tanto, decidió responder a los ataques de sus detractores más que a la convocatoria humanitaria.

"Ante el evidente colapso de sus sistemas de salud y las dolorosas y notorias secuelas de la pandemia, varios países deberían aprovechar su participación en las conferencias de donantes para solicitar recursos con urgencia para evitar más contagios y fallecidos por Covid-19", fustigó el canciller Jorge Arreaza desde su Twitter, en un mensaje que pareció estar dirigido a Estados Unidos, Brasil y Ecuador, algunos de los países más golpeados por la pandemia en el continente.