23/05/2020 informe

La ONU denuncia el secuestro de 123 personas en protestas en Irak

En un documento presentado este sábado detallan que los secuestrados habían participado o apoyado las movilizaciones populares, eran activistas o habían publicado críticas al gobierno en las redes sociales.

 
La ONU denunció este sábado que 123 activistas fueron secuestrados en Irak y sometidas a abusos y torturas desde que estallaron las protestas antigubernamentales el 1º de octubre del año pasado y que 25 de ellas siguen desaparecidas.

El último informe de la Misión de Naciones Unidas en Irak (Unami), publicado hoy, detalla que los secuestrados habían participado o apoyado las movilizaciones populares, eran activistas o habían publicado críticas al gobierno en las redes sociales.

Todos ellos relataron haber sido raptados en un lugar público, cerca de los puntos de protesta o en su camino habitual hacia estos lugares, desde sus viviendas o sus puestos de trabajo, por hombres armados y enmascarados, según el informe, que fue reproducido por la agencia de noticias EFE.

A todos les fueron vendados los ojos y fueron transportados en vehículos a uno o varios lugares, en los que permanecieron retenidos entre uno y 14 días, en ocasiones con otras personas.

Según el informe, fueron "interrogados" sobre su rol en las protestas, así como sobre sus vínculos con partidos políticos o países extranjeros, y los hombres fueron torturados con métodos brutales como descargas eléctricas, mientras que las mujeres fueron golpeadas y tocadas en sus partes íntimas.


Los secuestrados no pudieron identificar a sus captores, pero apuntaron a "milicias", mientras que la Unami señala la posible "intervención de actores armados con un nivel sustancial de organización y acceso a recursos".

El informe indica que no hay indicios de que las fuerzas de seguridad iraquíes estén detrás de los raptos.

Sin embargo, los secuestros y la muerte de al menos 490 activistas no han sido castigados a día de hoy y esto contribuye al "clima de impunidad que rodea los abusos y violaciones contra los manifestantes" en Irak, según la Unami.

Por ello, la representante especial de la ONU en Irak, Jeanine Hennis-Plasschaert, dio la bienvenida a las promesas del nuevo Gobierno de Mustafa al Kazemi de investigar los incidentes y de compensar a las víctimas y a sus familias, y de ofrecer tratamiento médico a los heridos, que según el informe son cerca de 7.800.

Al Kazemi tomó posesión a principios de mayo, después de cinco meses de disputas para la formación de un nuevo Ejecutivo, tras la dimisión en noviembre del anterior Gobierno por la presión de la calle.