23/05/2020 Educacin

La Universidad de San Martn lanza una diplomatura de Gnero en el Desarrollo Turstico

La propuesta comenzará a cursarse el 4 de junio próximo y busca incorporar herramientas para erradicar la inequidad en una actividad que emplea numerosas mujeres.

Por Gustavo Espeche Ortiz


Una diplomatura sobre género y diversidad para el ámbito laboral en turismo comenzará en junio en la Universidad Nacional de San Martín (Unsam), con el objetivo de incorporar a ese espacio criterios de igualdad y diversidad, tanto entre quienes estudian para sumarse a la actividad como para los que ya ejercen desde lugares con capacidad de decisión.

Esta propuesta académica buscará incorporar herramientas para erradicar la inequidad en una actividad que emplea numerosas mujeres, además de fortalecer la concientización para cambiar conductas y alcanzar la inclusión y el respeto a la diversidad y a la igualdad de género en el turismo, anunciaron sus impulsores.

El inicio estaba pautado para abril pero la pandemia de coronavirus obligó a llevarlo al 4 de junio próximo, desde cuando se cursarán ocho módulos, con un total de 120 horas, de las cuales 96 son para clases presenciales y 24 para un trabajo final integrador, explicó a Télam Sabrina Landoni, una de sus coordinadoras académicas, que es consultora de Naciones Unidas (ONU) Mujeres.

Sobre la problemática a abordar, "hay varias perspectivas, como la fotografía de la desigualdad general en los informes de la OIT (Organización Internacional del Trabajo), hablando que más de la mitad de quienes trabajan en el sector son mujeres, pero en desigualdad de condiciones", dijo esta licenciada en Ciencia Política.

"Pueden ser las más capacitadas en términos académicos, pero no sólo hay brecha salarial en igual responsabilidad de trabajo con sus pares varones, sino que en la base de la pirámide hay un poquito de paridad, pero cuando empieza a afinarse, las mujeres desaparecen en los puestos de dirección y entre quienes toman las decisiones", añadió.

La perspectiva de género en el ámbito laboral además debe extenderse hacia afuera, señaló al ser consultada sobre las mujeres que consumen los productos turísticos, como las que viajan solas, y advirtió que "también está el tema de trata, explotación, turismo sexual, hay un capítulo gigante a abordar y trabajar".

Por eso es importante, siguió, "la mirada desde quien está de un lado del mostrador,  que diseña y arma propuestas y también en términos de cuidado y seguridad de quienes son receptores de las propuestas turísticas".

La diplomatura busca que "desde el lugar donde trabajás puedas tener herramientas nuevas, y laburamos con diagnóstico organizacional de igualdad, porque si entiendo la fotografía de la desigualdad puedo ver qué hacer desde mi lugar de influencia para cambiar algo en el orden de cosas, con planes de acción, cuestiones muy concretas, lo que hace que también el mercado se enriquezca", apuntó.

Desde la Cámara de Comercio Gay Lésbica Argentina (Ccglar), cuyo eje es el turismo, su presidente, Pablo de Luca, dijo a esta agencia que participarán del dictado de la diplomatura en uno de los módulos junto a Gustavo Noguera -vicepresidente de la entidad-, tras ser convocados por la experiencia acumulada en 10 años de trabajar con la comunidad Lgbtiq+.

La Ccglar integra la Comisión de Diversidad y Género de la Cámara Argentina de Turismo, donde llevó esa temática a la Comisión Académica de la entidad.

De Luca explicó que cuando tratan de promover el turismo LGBT "lo primero que hacemos es tratar que se vean representadas  todas las identidades, porque del otro siempre va a tener mejor llegada el verme reflejado".

"Siempre hablamos que el colectivo Lgbtiq+ es tan diverso como la sociedad en general, pero cuando vemos las promociones de productos turísticos de la mayoría de los destinos, parecen hechas sólo para varones, de una determinada edad y un determinado e estilo", sostuvo.

El directivo mencionó el caso de un país del Caribe "que se enfocaba en el producto LGBT, obviamente como un producto netamente comercial, y en sus publicidades eran todos varones de 20 a 25 años, de espaldas, jovencitos, nunca les ves la cara pero te dicen que son felices, todos en pareja y con un slogan tipo sé feliz, be happy".

 "Hay destinos que lo hacen maravillosamente y otros lo hacen horrible, pese a la buena intención, y se quedan en la iniciativa comercial y no dan el necesario paso más allá", advirtió De Luca, quien aclaró que en esto no incluye a Argentina, país "que ya anduvo un largo camino y tiene bastante escuela y mucho más por profundizar".