20/05/2020 coronavirus

El vicepresidente brasileo vuelve a la actividad tras un segundo test negativo

Hamilton Mourao pasó cuatro días de aislamiento en su residencia por el contagio de un funcionario cercano.

El vicepresidente de Brasil, Hamilton Mourao, reanudó hoy sus actividades oficiales después de que una segunda prueba de coronavirus descartara que hubiera contraído la enfermedad, tras haber pasado cuatro días de aislamiento en su residencia por el contagio de un funcionario cercano.

"El vicepresidente retornará a su agenda normal en su gabinete en la tarde de este miércoles", informó un comunicado divulgado por su asesoría de prensa, que también dio a conocer el resultado negativo tanto de Mourao como de su esposa.

Mourao, un general de la reserva del Ejército brasileño, se aisló el pasado sábado junto a su pareja, Paula Mourao, en el Palacio de Jaburú, la residencia oficial de la Vicepresidencia brasileña, luego de conocer que había estado en contacto "el pasado miércoles" con un funcionario próximo al que se le diagnosticó la Covid-19, precisó la nota citada por la agencia de noticias EFE.

El vicepresidente ya se había hecho un primer test, cuyo resultado negativo recibió el pasado domingo, pero había decidido seguir aislado como medida preventiva hasta obtener los resultados de la contraprueba, divulgados hoy y que ratificaron que no fue infectado por el nuevo coronavirus.

La decisión de Mourao de aislarse coincidió con el agravamiento de la pandemia en Brasil y se produjo un día después de la renuncia del ministro de Salud, Nelson Teich, por sus divergencias con el presidente Jair Bolsonaro en torno a la estrategia para combatir el brote.

Desde el pasado lunes, Brasil es el tercer país con más casos de Covid-19 en el mundo, detrás de Estados Unidos y Rusia, con un total de 271.628 contagios, según el último balance oficial.

Además, el gigante sudamericano superó ayer la barrera de las mil muertes diarias y registró un récord de 1.179 decesos en ese período de tiempo, lo que elevó el número de víctimas hasta 17.971 en dos meses.

Pese a estas cifras alarmantes, Bolsonaro continúa siendo uno de los gobernantes más escépticos sobre la gravedad de la pandemia.

El mandatario calificó al coronavirus como una "gripecita" y señaló incluso que el 70% de los 210 millones de brasileños contraerá la enfermedad y que "muchos morirán" por más de que las autoridades adopten medidas de distanciamiento social.

La semana pasada, fue el propio Bolsonaro quien tuvo que divulgar, en obediencia a una decisión judicial, los resultados de los tres exámenes que se hizo para verificar si contrajo la Covid-19 en un viaje oficial a Estados Unidos en marzo pasado, en el que la mitad de su comitiva resultó infectada.

La divulgación de los resultados, que fueron negativos, fue exigida ante la Justicia por el diario O Estado de Sao Paulo bajo la alegación de que, por tratarse del jefe de Estado, tienen "interés público", pese a que el presidente argumentó que eran de una exclusiva "índole privada".

Según los pronósticos oficiales, los contagios y muertes seguirán saltando de forma exponencial en Brasil, el país latinoamericano más golpeado por la pandemia, y el pico solo se producirá en julio.