17/05/2020 Cultura en línea

Músicos y artistas plásticos a “cuatro manos” frente a la pandemia

Videos de dos minutos permiten asomarse al arte y la improvisación de nueve duplas creativas. Una propuesta original que busca explorar nuevas formas de sensibilidad y encuentro ante el aislamiento y el coronavirus.

Por Daniel Giarone



Hace ya demasiados días que la pantalla se convirtió en una ventana al mundo, a un mundo azorado por la pandemia. Pero mirar lo que pasa del “otro lado” también puede ser gratificante. Los videos de “Cuatro manos”, donde músicos y artistas plásticos improvisan su arte y comparten el proceso de crearlo nos reconcilian con la belleza y la esperanza de volver a ser nosotros mismos.

Lo que vemos al “asomarnos” es tan simple como conmovedor. Mientras el pintor crea en una hoja en blanco, el músico improvisa a partir de esa misma obra. Todo editado en poco más de dos minutos. Se trata de nueve videos, que ya vieron más de 25.000 usuarios, y que pueden verse a través del canal de YouTube de la AMIA, organizadora de la propuesta.

“Pensamos en qué contenido propio, producto de la cuarentena, podíamos crear para generar un formato original que sea testigo de este tiempo que nos toca vivir. Y así nació ‘Cuatro Manos’ ”, cuenta a Télam Elio Kapszuk, director del departamento de Arte y Producción de AMIA.
 
¿De qué manera se puede reconvertir el distanciamiento en acercamiento a partir de la experiencia artística?, se pregunta Kapszuk. Y responde: “Un trabajo conjunto entre artistas que nos permita ser testigos del momento de creación”.

La apuesta tiene el ingrediente de mostrar aquello que como espectadores no solemos ver. “Estamos acostumbrados a ver los productos artísticos terminados, casi nunca podemos ver los procesos”, explica el directivo.

“La posibilidad de espiar y ser parte de ese momento tan único, ver cómo un artista plástico va creando desde la hoja en blanco y cómo un músico produce a partir de esas imágenes, es todo un privilegio”, destaca.

La propuesta está destinada a grandes y chicos y ofrece, en su primera etapa,  nueve duplas creativas: Marcos Acosta y Lito Vitale; Cynthia Cohen y Leo Sujatovich; Pum Pum y Adrián Iaies; Natalia Cacchiarelli y Eduardo Blacher; Emiliano Miliyo y Nico Cota; Ernesto Pesce y Lilián Saba; César Lerner y Gimena Macri; Tomás Espina y Chicoria Sánchez; y Jorh y Piñón Fijo.

Una flor azul


Piñón Fijo y Jorh


Primero una flor azul. Después otra marrón. Un ave de color negro se posa sobre la primera flor. Otra, sobrevuela la segunda. A lo lejos, van o vienen muchas aves más. Pero es la lenta melodía del piano quien pone a la nalturaleza en movimiento. A las flores, a las aves negras, a todo. Una brisa que no se ve pero podemos sentir, aún del otro lado de la pantalla. 

“Desde un principio la propuesta me interesó mucho, porque entendía que no podía hacer algo cerrado, algo ajustado a una idea previa. Tenía que hacer algo que fluya, simple, que sea fresco, como si otra persona pudiera agarrar el pincel y seguir haciendo arriba de eso. Esa fue mi premisa”, explica Pum Pum, artista plástica y referente del arte callejero que hizo dupla con el pianista Adrían Iaies, en diálogo con Télam.

“Tomé en cuenta –relata Iaies- cierto ritmo de Pum Pum en el trazo, en cómo iba trabajando y traté de hacer algo que de alguna manera juegue con ese ritmo, con lo que iba trazando, con el movimiento de dibujar. Que juegue no significa que sea igual sino que haya como una tensión entre el momento que van juntos y el momento en que uno va en su propio aire”.

El autor de la banda de sonido del filme “Tres de corazones”, de Sergio Remán, asegura que “pensé (la melodía) como algo incidental, si uno hablara en términos cinematográficos, más que como algo argumental. No estuve viendo que tal cosa coincida con tal trazo o algo por el estilo sino más bien recrear ese aire en lo que Pun Pum estaba dibujando, recreándolo a través de la música”.

“No atarme a nada y pintar como si fuese algo que va a seguir en movimiento. Ver la pieza final me encanto, la música de Adrián Iaies fue como escuchar sonidos de la naturaleza, como pinceladas que funcionaban a la perfección”, destaca Pum Pum después de repasar el video donde solo se ven sus manos trabajando, marca registrada de una artista que hace del anonimato parte de su identidad.


Del tomate

Los tonos de rojo se derraman desde el pincel sobre el blanco de la hoja como una gran mancha de sangre. Es el teclado el que reclama alguna urgencia, algo por venir; la acuarela oscurece el borde, obliga la forma, deja que oír guitarras y vientos sintetizados mientras crece una sombra, la negritud que empuja las teclas hacia el blues, hacia “El Blues del tomate”.

“A pesar de que mi trabajado en el taller tiene mucho de aislamiento, relativo, obvio, esta situación está cargada de temas de otro orden, que nos producen miedos, inseguridades, ansiedad”, relata a Télam Cynthia Cohen, artista plástica que formó dupla creativa con el tecladista y compositor Leo Sujatovich.

El músico que formó parte de Spinetta Jade cuenta que “mi encuentro con la obra fue a través de un video, no fue muy distinto a lo que me sucede cuando trabajo haciendo música para películas, en donde hay una situación interesante, más o menos definida”.

“Si bien Cinthya dibujó un tomate –agrega- me pareció como un símbolo y eso para mi se traduce en un estilo sensible, que genera alguna idea, que genera eventualmente una melodía, un estilo. A veces las cosas tiene efecto por ser sencillas, otras por ser complejas. Me encantó poder hacerlo y lo que ella pintó”.

Para Cohen, creadora de imágenes impregnantes e imponentes, el encuentro entre expresiones artísticas diferentes “es muy gratificante. Cuando otro artista toma alguna obra mía como punto de partida para crear es genial, mis trabajos están para eso”. Sin embargo, asegura que esa confluencia no condicionó su labor, ya que “no es algo que pensé en el momento de trabajo, de creación”.


Un sol para todos


Adrián Yaes y Pum Pum


Los acordes de la guitarra de Piñón Fijo barren como el viento la playa para que aparezcan, como una revelación, los rostros alarmados de una familia dibujados por Jorth, que miran al cielo, donde aparece la palabra SOS con un sol en el medio.

Y Piñón canta: “ESE O ESE / ese o el otro / es este virus / somos nosotros / que nos invade / que nos aqueja / que no nos deja / tener la foto / de aquel abrazo / de aquel encuentro…"

“Tuve un montón de sensaciones por la relación que tengo con Jorth. Armamos un equipo de trabajo hermoso. Cuando vi la palabra SOS, que formaba ‘sos’, empecé a jugar con ese sentido; eso fue un afecto, una sensación”, relata a Télam el actor y payaso Fabián Alberto Gómez, conocido como Piñón Fijo.

El autor de la popular canción infantil “Chu Chu Ua” compuso en “Cuatro manos” una canción que traspasa las fronteras de la edad. “Jugar con la letra como si fueran manchas de pintura –explica- que van dispersándose y tomando forma por sí solas y dejar llevar la imaginación infantil y lúdica me llevó a hacer una canción que se permite dejar sensaciones más universales, que trascienden la niñez”.     


Encuentro y diálogo

“La respuesta de los artistas con la AMIA siempre es maravillosa y demuestra el compromiso de creación que tiene la comunidad artística durante la cuarentena”, destaca Kapszuk, quien no descarta que “Cuatro manos” tenga una segunda versión con nuevos artistas y creaciones.

La respuesta del público es una de las claves del proyecto, que puso una nota diferente en la variada oferta cultural on line que se multiplicó durante el aislamiento. “Muchos entraban por su conocimiento de quienes hacían la música o la obra plástica, y se valoró sobre todo el encuentro y la posibilidad de diálogo”, subraya Kapszuk.

“Es muy interesante la idea de que otro artista cierre la obra que hicimos juntos. Fue muy enriquecedor y me dieron ganas de seguir pintando, más allá del aislamiento y las imposibilidades que se presentan en esta etapa tan extraña que estamos viviendo”, reflexiona en torno a la experiencia la artista plástica Natalia Cacchiarelli.

Encuentro, diálogo a partir de la diferencia y sensibilidad artística son las claves de “Cuatro manos”, una propuesta que puede trascender el arte para insertarse en la vida cotidiana. Ese lugar que hoy exige vínculos más humanos para superar el aislamiento y vencer imposibilidades
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