05/05/2020 coronavirus

Hallaron 39 casos sospechosos en el operativo "casa por casa" en el Barrio 31

Fue realizado de modo conjunto por autoridades de Nación y la Ciudad de Buenos Aires en una urbanización donde se registraron 151 casos positivos.

Treinta y nueve personas fueron detectadas hoy con síntomas de coronavirus en el Barrio 31 de Retiro luego de que autoridades sanitarias porteñas y de la Nación comenzaron esta mañana un operativo casa por casa debido a que allí ya se registraron 151 casos positivos y una muerte por la Covid-19.

"Durante el operativo de hoy, donde se entrevistaron a 496 personas en 158 hogares, 39 de ellas cumplieron con la definición de caso sospechoso y por eso fueron testeadas inmediatamente con la prueba de PCR en unidades móviles sanitarias", informó esta tarde el Ministerio de Salud porteño a través de un comunicado.

Pasadas las 10, personal sanitario comenzó un recorrido "puerta a puerta" en busca de vecinos que presentaran síntomas relacionados con la enfermedad, empezando por los familiares de las personas que ya dieron positivo.

"Estamos yendo casa por casa, la idea es encontrar personas con síntomas referidos al Covid y trasladarlos" a un centro móvil instalado en el barrio "donde se le hace el hisopado", explicó a Télam Gabriel Battistella, encargado del operativo DETeCTAr (Dispositivo Estratégico de Testeo para Coronavirus en Terreno de Argentina).



Según apuntó pasado el mediodía, a 39 personas, provenientes de 158 hogares que se entrevistó (un total de 496v vecinos), se les hizo el test de PCR y fueron trasladadas en micros a la Unidad de Aislamiento Transitorio (UTA), que forman parte de las Unidades Febriles de Urgencia (UFU), para esperar los resultados.

Las muestras fueron llevadas al Instituto Malbrán y se espera que para esta noche estén los resultados.

"Si el test da negativo" la persona puede regresar a su hogar, "y si da positivo se lo traslada a los hoteles dispuestos por la Ciudad" para que transite allí la enfermedad, precisó el funcionario.

También remarcó que si el paciente presenta algún tipo de complicación o el caso es "moderado o grave" se trasladará a un centro de salud.



"Una vez que se detecta un caso positivo, se hace una investigación de todas las personas que tuvieron en contacto con la misma y se activa el protocolo con contactos estrechos para ver si esas personas manifiestan sintomatología", con un seguimiento que, entre otras cosas, establece "dos llamados por día", dijo.

El funcionario se refirió al operativo como "algo extra a lo que ya se venía haciendo" en los Centros de Salud y Acción Comunitaria (CeSAC) y en las UFU montadas en los hospitales.

El Ministerio de Salud bonaerense informó que en un operativo similar también se llevó a cabo en el barrio La Paz, del partido bonaerense de Quilmes, donde casi 8 mil personas (1.857 viviendas con 7.932 moradores) fueron encuestadas por los Promotores Comunitarios del plan "Cuidarnos".

A 10 de ellos se les realizó el hisopado por ser sospechosos de coronavirus, se les completó la ficha epidemiológica y los testeos fueron llevados al laboratorio de la Universidad Nacional de Quilmes, que entregará los resultados mañana.



Por su parte, Battistella remarcó, en referencia al operativo DETeCTAr, que esta es "una estrategia extra a lo habitual, se evaluará en el transcurso de los días cómo está impactando y dependerá de esa evaluación cómo se seguirá trabajando".

El ministro de Salud porteño, Fernán Quirós, en tanto, dijo al canal TN que desde su cartera "se hacen tareas de concientización en el barrio 31 todo el tiempo, explicando a los vecinos la importancia de salir lo menos posible de casa y cumplir el aislamiento".

Explicó que allí agregaron "150 promotores barriales para ayudar a las familias con las compras y con los medicamentos para que no tengan tantas necesidades de salir".

"Este virus va a llegar a todos los barrios porque es imposible evitar que no entre en una ciudad. Lo que estamos haciendo es trabajar para proteger especialmente a los grupos de riesgo y poblaciones vulnerables", aseveró el ministro.

Yanel, una vecina del barrio, contó a Télam: "Me parece muy bien que vengan a buscar los casos, hay mucha gente que estuvo en contacto con personas con coronavirus. Nos estamos cuidando, usamos guantes y barbijo".

Gustavo, que trabaja en una empresa de seguridad privada, comentó que tuvo que trabajar siempre durante la cuarentena, pero que respetó "todas las instrucciones para el cuidado".

"Me parece bien que se hagan más testeos. Hay que saber cuántos son los infectados", reconoció.

César, un vecino que tiene una radio y dirige un comedor infantil, contó que "al principio la gente no respetó mucho la cuarentena, cuando empezó a haber casos se asustaron y estuvieron más encerrados".

"Es difícil la cuarentena acá porque mucha gente vive hacinada", aseguró, y precisó que en su comedor, "Los principitos de Retiro", aumentó un 10% la cantidad de gente que va a pedir raciones de alimento.



Lidia, otra vecina que trabaja en la recolección de residuos, sostuvo: "Esperamos que no haya más contagios acá. Nos enteramos por los medios de la muerte de una señora y la verdad que nos asustamos".

El 2 de mayo Toribia Balbuena, de 84 años, se convirtió en la primera víctima fatal por coronavirus en el Barrio 31.

Esta mañana, el Gobierno porteño informó que ya son 249 los casos de Covid-19 que se registran en los distintos asentamientos de la Ciudad, de los cuales 151 corresponden al barrio 31 y 71 al Padre Ricciardelli (ex Villa 1-11-14).

Los curas villeros, por su parte, alertaron que "el Covid-19 está pegando fuerte en los barrios" populares, y pidieron una mayor "presencia inteligente" del Estado.

A través de un comunicado, advirtieron que esperan "que no resurjan actitudes discriminatorias".

"Si bien esta pandemia afectó en nuestro país primero a gente de otros sectores sociales, sabemos que con el tiempo va creciendo mucho el contagio en los barrios vulnerables", alertaron.

La lectura de la declaración estuvo a cargo de los presbíteros José María Di Paola, Guillermo Torre, Lorenzo De Vedia, Franco Punturo y monseñor Gustavo Carrara.