24/04/2020 arte

Una Barbie Activista de Arte que protesta: "Eso no es arte, es porno victoriano!"

Un proyecto feminista de arte aglutina imágenes de la emblemática muñeca impuesta como un modelo de cuerpo hegemónico, con pancartas donde se "cuestiona la historia patriarcal de las instituciones culturales".

Por Mercedes Ezquiaga


La Barbie Activista de Arte no es –al menos por ahora- uno de los modelos a la venta de la muñeca más popular de la historia, sino un proyecto feminista, en redes sociales, con miles de seguidores, que reúne cientos de fotos de la glamorosa muñeca en museos y galerías, con pequeñas pancartas, en las que "cuestiona la historia patriarcal de las instituciones culturales", dijo a Télam la académica británica Sarah Williamson, creadora de este disruptivo proyecto.

"¡Eso no es arte, es porno victoriano!", "Parece un concurso de camisetas mojadas.. pre-Rafaelistas", "¡Rehúsate a ser la Musa!" son algunos de los letreros que Barbie ha empuñado, a modo de protesta, en las fotos tomadas en algunos de los museos más destacados de Inglaterra, "palacios patriarcales de la pintura", según ella misma los llama en su cuenta de Twitter @BarbieReports.

Bajo el lema "Pequeños carteles, grandes preguntas, un vestuario fabuloso", la Barbie activista de arte, vestida de gala con vestidos confeccionados a mano, lleva su mensaje feminista por diferentes espacios artísticos de Londres, para alertar sobre la desigualdad de género, a través de las fotografías que toma su creadora, Sarah Williamson, concebido inicialmente como un proyecto académico que tuvo luego repercusiones inimaginadas.

 

El aislamiento obligatorio por coronavirus no detiene a esta pequeña y perspicaz activista: además de tener guardado numeroso material de archivo para continuar publicando, la semana pasada, en el periódico británico Sunday Times, apareció un póster de la "Historia del Arte", que Barbie retwiteó en sus redes con el comentario: "¡Debería titularse Su Historia del Arte ya que presenta 66 obras de varones y 8 de mujeres! El canon del arte siempre ha sido controlado por los hombres", se lamentó.

"¿Si es paradójico elegir una muñeca Barbie para cuestionar el patriarcado en el arte? Barbie es amada y problemática. Y cuando piensas en ella te encuentras con ideas contradictorias en tu cabeza. A menudo se la considera un instrumento de opresión femenina, se la critica por ser un estereotipo de la belleza femenina y por sus proporciones irreales e imposibles. La uso por estas mismas razones, subvirtiendo esto", asegura desde Londres, en una entrevista con Télam, Sarah Williamson, profesora de la Universidad de Huddersfield.

En cada una de sus protestas Barbie luce un glamoroso atuendo -regalo que recibió de niña y siempre atesoró- y en sus excursiones a los museos -en épocas de pre cuarentena- ha conseguido improvisados asistentes entre los visitantes, para poder tomar las fotografías: "Disculpe, ¿le importaría sostener las piernas de mi muñeca Barbie?. ¡Nadie se ha negado nunca!", contó.

A menudo se considera a Barbie un instrumento de opresión femenina, se la critica por ser un estereotipo de la belleza femenina y por sus proporciones irreales e imposibles. La uso por estas mismas razones, subvirtiendo esto

Sarah Williamson


- Télam: ¿Cómo nació el proyecto?
- Sarah Williamson: Todo comenzó con una investigación académica para explorar el potencial de las galerías de arte y los museos para desafiar y educar para la justicia social y el cambio. Decidí plantar muñecas Barbie en galerías de arte y museos para intervenir y hacer preguntas sobre el género, los estereotipos, la exclusión y la representación. Barbie es un icono cultural con la personalidad de una celebridad internacional, y decidí que podía recrearla como una intrépida activista feminista, desplegada para ser lúdica y creativamente disruptiva. ArtActivistBarbie (AAB) es ahora una fuerza política que busca ser una influencia positiva. Hace comentarios y cuestiona a las instituciones culturales sobre su historia patriarcal visiblemente obvia y no tan obvia, sus imágenes y narraciones.

- T: Esta Barbie activista cuestiona entre otros temas la forma en que las mujeres son retratadas en el arte o la falta de artistas femeninas en las colecciones. ¿Cómo se puede revertir esta situación?
- SW: La falta de mujeres artistas en la mayoría de las colecciones históricas no se puede revertir ya que las obras de las mujeres no existen. Pero este es un punto importante: demuestra la historia de las mujeres y cómo se les ha negado y excluido del poder, el privilegio y las oportunidades de los hombres durante siglos. La historia del arte también ha sido escrita por hombres que han apartado a las mujeres artistas del camino. Sin embargo, lo que las galerías y museos pueden hacer es reconocer y explicar todo esto a sus visitantes. El mundo del arte ha sido tradicionalmente un espacio dominado por hombres y ahora se están dando cuenta de que tienen que tomar medidas para acortar la brecha de género. Pero todavía hay un largo camino por recorrer.

- T: ¿Cuál es la historia detrás de los atuendos de Barbie Activista?
- SW: El vestuario, vintage, artesanal, a medida, es parte de la imagen de AAB, basado en la percepción de la estética de glamour de Barbie y es usado deliberadamente para implicar que el interés en el "estilo" no excluye el "activismo sin miedo". Cuando era niña, en los 70, anhelaba y deseaba tener mucha ropa de Barbie para mi muñeca (de segunda mano), pero era muy cara en ese momento y no podía tenerla. Así que para mi noveno cumpleaños, mi madre me hizo un armario entero como sorpresa. Lo hizo todas las noches después de que me acostara. Siempre he guardado esta ropa, ya que sabía desde entonces que era preciosa, y una labor de amor. Cuando se me ocurrió la idea de la Barbie Activista recordé aquel armario y empecé a vestir a AAB con esa ropa porque era perfecta para la estética que quería. Además, me pareció una buena manera de honrar el trabajo de mi maravillosa madre, de 93 años.

- T: ¿Qué coincidencias encuentras entre la Barbie activista y el proyecto Guerrilla Girls?
- SW: ¡Me encanta el trabajo de las Guerrilla Girls! Ambos proyectos llaman la atención sobre los prejuicios y la discriminación masculina en el mundo del arte, y a menudo tratamos de hacerlo de una manera ingeniosa y humorística. La clave es que ambos estamos haciendo un trabajo importante para tratar de hacer del mundo un lugar mejor.