15/04/2020 opinin

El empleo en pocas de pandemia: aislados o conectados?

Sobre cómo las empresas, administración pública y hasta las búsquedas laborales debieron adaptarse a las plataformas virtuales para seguir funcionando en este aislamiento por la pandemia del coronavirus, opinó para Télam Ernesto Tocker, director del Servicio de Empleo AMIA.

Ernesto  Tocker

Por Ernesto Tocker

El ser humano es un ser social por naturaleza. La máxima de Aristóteles que tantas veces hemos escuchado, se plasmó delante de nuestros ojos de manera muy gráfica y potente en estos días de aislamiento social preventivo y obligatorio.

Cuarentena mediante, todos buscamos las formas de seguir en contacto con quienes comparten nuestra cotidianidad, de seguir interactuando y de seguir estando cerca, a pesar de la distancia.

La característica social que define a los seres humanos, y que se va desarrollando a lo largo de la vida, se evidenció también en los escenarios virtuales que se crearon y proliferaron hasta convertirse en el telón de fondo de esta pandemia a nivel global.

En el mundo laboral al igual que en el de los negocios, los rubros que pudieron hacerlo recalaron en la modalidad del teletrabajo y con ello jefes, empleados y colaboradores agendaron, como nunca antes lo habían hecho, reuniones y encuentros prescindiendo de la modalidad presencial.

Las videoconferencias y las reuniones virtuales a través de aplicaciones como "Zoom" se multiplican por estos días, al igual que las transmisiones en vivo por Instagram y Facebook.

Las búsquedas laborales también, por citar solo un ejemplo, debieron reconvertirse. Los reclutadores de personal comenzaron a entrevistar a los postulantes de manera virtual, en una instancia que ahora cobra la misma legitimidad que las entrevistas cara a cara, a las que estábamos acostumbrados.

Si bien muchas compañías ya tenían internalizadas las herramientas tecnológicas en su rutina, en especial las globales o regionales, la pandemia por coronavirus obligó a aquellas que no estaban familiarizadas a recurrir a la tecnología para valerse de la virtualidad, para seguir llevando adelante la tarea y seguir en contacto con colegas, compañeros de oficina, proveedores y clientes.

Crisis es oportunidad. La situación sanitaria que estamos atravesando nos dejó sin excusas para estar actualizados, para poner a prueba nuestra agilidad y capacidad de adaptarnos a los cambios, y poder desenvolvernos en un mundo cada vez más tecnológico. Lo que parecía ser solo para los milennials o centennials ahora es para todos. Ya no hay distinciones; todos operamos multiplataforma.

Es verdad que también se necesitarán establecer nuevas reglas. El teletrabajo requiere sus propios límites. Trabajando en casa, el equilibrio entre la vida laboral y personal se vuelve todo un desafío. También se necesita disciplina y organización, y otras habilidades que es necesario para tener un buen desempeño, no sumar estrés y no perder calidad de vida. Si bien este formato no es totalmente nuevo -aunque si reciente-, lo diferente es que lo desarrollamos bajo condiciones que nunca nadie vivió.

En medio del esfuerzo que todos estamos haciendo, ayuda pensar que esta crisis puede hacernos desarrollar habilidades emocionales y competencias nuevas, generar más empatía, aprender a surfear las olas de un mar que siempre cambia.

La pandemia nos obligó a parar, a encontrarnos con nosotros mismos, pero también a buscar la forma, creativa y novedosa, de seguir interactuando, de seguir sintiéndonos acompañados, de seguir -en otras palabras- desplegando nuestro ser social.