14/04/2020 Brasil

Dos gobernadores brasileos tienen coronavirus y hay 25.000 contagios en el pas

Los gobernadores de los estados brasileños Río de Janeiro y Pará, Wilson Witzel y Helder Barbalho, informaron que dieron positivo de coronavirus, mientras la cantidad de casos confirmados en Brasil superó los 25.000 y la de muertos por la enfermedad sobrepasó los 1.500, según datos oficiales.

Wilson Witzel
Wilson Witzel
“Quiero comunicar a todos que no me vine sintiendo bien y pedí que me hicieran el test del Covid-19 y hoy me dieron el resultado positivo”, anunció Witzel a través de Twitter.

El gobernador detalló que tenía “fiebre, dolor de garganta y pérdida de olfato” pero pese a ello se sentía bien.

“Seguiré trabajando, manteniendo las restricciones y siguiendo las recomendaciones médicas”, aclaró y remarcó: "Pueden contar conmigo”.

Río de Janeiro es el segundo estado brasileño más afectado por la pandemia de coronavirus, con 3.410 contagios y 224 muertes, según el último parte del Ministerio de Salud.

Más tarde hizo un anuncio similar el gobernador del estado amazónico Pará

Helder Barbalho
Helder Barbalho
"Quiero informar a la población que yo tengo el coronavirus, pero quiero también tranquilizar: me encuentro bien, estoy asintomático", expresó Barbalho en un video publicado en Twitter.

"El virus no escoge edad, no escoge clase social, todos estamos expuestos y todos podemos contraerlo; quédense en casa y vamos juntos vencer al coronavirus", agregó.

Pará registraba hoy 323 casos confirmados y 19 decesos por coronavirus.


Brasil es el país de América latina con mayor cantidad de contagios (25.262, con 1.832 en las últimas 24 horas) y por primera vez desde que se declaró la pandemia tuvo más de 200 muertos por coronavirus en un día (204), que elevó el total a 1.532, reportó esta noche el Ministerio de Salud, según la agencia de noticias EFE.

En tanto, continuó la tensión entre Bolsonaro, quien se opone a generalizar la cuarentena que de todos modos ya decretó la mayoría de los gobernadores, y Mandetta, partidario de adoptarla.

De hecho, Witzel resolvió ayer extender hasta el 30 de este mes la cuarentena que había impuesto en Río de Janeiro por primera vez el 17 de marzo y prorrogado el 30 de ese mes.

"Seguimos trabajando, sabiendo el tamaño de la responsabilidad y debemos ser celosos sobre cómo se presenta el virus; la ciencia es nuestra luz, nuestro enemigo es el coronavirus, vimos como grandes sistemas de salud cayeron", sostuvo el ministro en una conferencia de prensa.

@fotoW@
Mandetta dijo el domingo por televisión que los brasileños no sabían si creerle al presidente o al ministro de Salud, pocos días después de que salvara su cargo gracias al rechazo de la mayoría de los miembros del gabinete y los presidentes de las dos cámaras del Congreso a la decisión de echarlo que aparentemente había tomado el jefe del Estado.

Mientras tanto, la deforestación en la Amazonia brasileña se disparó más de 50% este mes en relación con igual período del año pasado en plena pandemia, según datos del Instituto Nacional de Investigaciones Especiales (INPE) citados por el portal de noticias G1.

Científicos y activistas afirmaron que las autoridades relajaron los controles debido a la pandemia, y expresaron su preocupación por el hecho de que las medidas de distanciamiento y restricción impuestas para frenar el avance del virus no llegue a las regiones más remotas, informó la agencia Europa Press.

Muchos madereros continúan con sus actividades, razón por la cual el coronavirus alcanzó a poblaciones indígenas que viven en las reservas de la Amazonia.

Las cifras muestran que casi 800 kilómetros cuadrados de bosque fueron deforestados, lo que supone los números más altos recabados por el INPE para un primer trimestre desde 2016.

Más aun, se prevé que el nivel de deforestación aumente a lo largo del año. Por eso, a lo largo del fin de semana, las autoridades pusieron en marcha una operación para impedir la entrada de madereros y mineros en áreas habitadas por poblaciones indígenas.