11/04/2020 coronavirus

Incertidumbre en Espaa por el regreso de la actividad econmica no esencial

A partir del lunes se retomará la actividad suspendida desde el 30 de marzo, con temor a un repunte de los casos que actualmente se encuentra en retrocesa y con una tasa de mortalidad diaria ralentizada.

Por Corresponsal


España entró hoy en su quinta semana de confinamiento por la crisis del coronavirus con la pandemia en retroceso y la tasa de mortalidad diaria ralentizada, pero también la incertidumbre y preocupación por un repunte a partir del lunes, cuando se retomará la actividad económica no esencial suspendida desde el 30 de marzo.

Tras resistirse durante dos semanas, el Gobierno progresista encabezado por el socialista Pedro Sánchez decidió endurecer el confinamiento cerrando la actividad económica no esencial pero por un periodo muy limitado con el objetivo de evitar el colapso del sistema de salud cuando se esperaba llegar al pico de contagios.

El plazo culminó el 9 de abril, con lo que tras los feriados de Semana Santa, España volverá a reabrir algunas fábricas y empresas que "hibernaron" en los últimos días, así como el regreso a la actividad de trabajadores de la construcción, una decisión que no es compartida por algunos expertos y autoridades regionales del país, entre ellos el presidente secesionista de Cataluña, Quim Torra, quien pide mantener el "confinamiento total".

En medio de la preocupación por la flexibilización del confinamiento, los ministros de Sanidad, Salvador Illia, y de Interior, Fernando Grande Marlaska, coincidieron en subrayar que el encierro "sigue" y que se tomarán medidas para garantizar la seguridad de la población.

"Nos encontramos ante una evidente ralentización de la epidemia. Nos encontramos más cerca de vencer al virus", pero "el confinamiento continúa como mínimo hasta el 26 de abril, no hemos iniciado la desescalada", reiteró Ilia, previendo, como ya adelantó Sánchez, una nueva prórroga, que llevaría la medida de excepción hasta el 10 de mayo.



Tras registrarse 510 nuevas muertes en las últimas 24 horas, la cifra más baja en 19 días, el número de víctimas fatales ascendió en España a 16.353 personas, mientras el de enfermos aumentó en 4.830, hasta llegar a 161.852 casos.

Los últimos datos publicados por el Ministerio de Sanidad español muestran que tras cuatro semanas de confinamiento de la población, el coronavirus superó el pico de contagios, y ahora retrocede poco a poco, dejando una sangría de fallecidos cada vez menor.

Aunque la sociedad española tiene que lamentar la perdida de más vidas, la cifra diaria de muertos por la pandemia es la menor desde el 23 de marzo, cuando se registraron 462 decesos.

Asimismo, el número de infectados aumentó en 4.830 personas, lo que representa un 3,1% de incremento respecto a la jornada previa, cifra que afianza la tendencia de ralentización de la última semana.

Por otro lado, sigue aumentando el número de los que se curaron del coronavirus, con 3.341 más, hasta llegar a 59.109 desde que comenzó la pandemia.

Con este escenario, Sánchez presidió hoy la reunión del Comité Científico que lo asesora, entre cuyos expertos algunos no están de acuerdo con abrir la actividad económica, por miedo a un repunte de los contagios, según trascendió en la prensa española.

Ante el regreso de la actividad, no obstante, el ministro Illia insistió en que su cartera elaboró una guía de buenas prácticas, al tiempo que recomendó el uso de barbijos en los transportes públicos, una protección que el propio Gobierno facilitará.

Por su parte, el ministro de Interior precisó que las fuerzas de seguridad distribuirán 10 millones de barbijos en los puntos neurálgicos del transporte público, donde suelen producirse aglomeraciones.

Su par de Sanidad también pidió a las personas consideradas de riesgo, como enfermos crónicos, mujeres embarazadas o mayores de 65 años con patologías que no acudan a trabajar el lunes y, en cambio, que vayan a los centros médicos de atención primaria para solicitar una "baja médica".

Los planes del gobierno recibieron críticas por no ser del todo claros.

"No parece que la estrategia esté muy clara porque hay voces discordantes. Yo soy partidaria de que la gente se quede en casa como soy partidaria de que sectores estratégicos vuelvan a trabajar si se tiene claro cómo", dijo la conservadora Isabel Díaz Ayuso, la presidenta de la Comunidad de Madrid. "Una nueva ola ahora sería imperdonable", agregó.
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