06/04/2020 Israel

Se suspendieron las conversaciones para formar gobierno

El país lleva casi un año de crisis política, luego de que en los dos comicios precedentes de abril y septiembre no se alcanzaran las mayorías parlamentarias necesarias para formar un nuevo gobierno.

La alianza Azul y Blanco del ex jefe del ejército Benny Gantz y principal opositor al primer ministro Benjamin Netanyahu, anunció este lunes la "suspensión" de las conversaciones con el oficialismo para pactar un gobierno de unidad debido a diferencias en nombramientos judiciales.

Gantz se negó a formar alianza con Netanyahu, por su imputación de delitos de corrupción, y el premier no consiguió volver a unir a ultranacionalistas y ultraortodoxos en un mismo gabinete.

Durante las últimas semanas, Netanyahu había apostado por un gobierno de unidad o emergencia ante la crisis provocada por la pandemia de coronavirus.

Sin embagro, Gantz se había mantenido firme en su negativa a apoyar cualquier tipo de coalición que mantuviera en el cargo al primer ministro.

Sin embargo, hace diez días Gantz dio un giro y se postuló como candidato a la presidencia del parlamento, y reveló un potencial acuerdo de unidad con Netanyahu para acabar con la crisis política más larga de la historia del país.

La decisión de Gantz rompió la coalición Azul y Blanco.

Pese a la ruptura que provocó en sus propias filas, este lunes Gantz dio marcha atrás y anunció que "el Likud ha pedido reabrir las discusiones relativas al comité que nombra a los jueces", por lo que "ante ello, las negociaciones han sido suspendidas”.

El comunicado de Gantz fue publicado por el diario The Times of Israel, apenas horas después de que los principales medios israelíes afirmaran que la coalición de centro-derecha y Netanyahu y su base aliada habían logrado acuerdos en torno a los asuntos más espinosos, incluida una potencial anexión de partes del territorio palestino de Cisjordania, como propone el reciente "acuerdo de paz" de Estados Unidos, según la agencia de noticias Europa Press.



Los rumores de un acuerdo y de un consenso sobre una mayor anexión de territorios internacionalmente reconocidos como palestinos había provocado una lluvia de críticas en Israel, tanto para Gantz como para Netanyahu.

El líder del partido de izquierda Meretz, Nitzan Horowitz, acusó a Gantz de “caer muy bajo” y “vender sus valores a cambio de unos pocos nombramientos”.

"Gantz entrará en un gobierno con un primer ministro sobre el que pesan tres imputaciones (por corrupción) y se rendirá ante las demandas de anexión", señaló Horowitz.

Sin embargo, por el momento, parece que ese potencial gobierno de unidad no se hará realidad.